
Llegó el momento del consentimiento, y ambos dijeron un “Sí, quiero” con firmeza y mucha serenidad, con la serenidad de quien sabe que está dando el paso más importante de su vida, pero está totalmente convencido de lo que está haciendo.
Ya eran marido y mujer, se besaron con mucha dulzura, y se fundieron en un tierno abrazo. En seguida fueron todos a felicitarles, había sido una ceremonia preciosa. El pequeño Rafa no se separaba de ellos.
En la playa celebraron una cena, el ambiente era muy cálido, todo salió tal y como lo habían planeado, estaban felices, estaban viviendo su sueño!
Ya eran marido y mujer, se besaron con mucha dulzura, y se fundieron en un tierno abrazo. En seguida fueron todos a felicitarles, había sido una ceremonia preciosa. El pequeño Rafa no se separaba de ellos.
En la playa celebraron una cena, el ambiente era muy cálido, todo salió tal y como lo habían planeado, estaban felices, estaban viviendo su sueño!
Cuando todo terminó, se despidieron de los invitados, se iban a dormir al hotel, y ellos salían al día siguiente de viaje; pero antes de irse, quisieron hablar con Vane y el Moreno.
Vane: os deseo lo mejor, Cata, que seáis muy felices, formáis una familia tan bonita!!!
Catalina: gracias Vane, se que me lo dices de corazón. No pienses que porque nos quedemos a vivir aquí perderemos el contacto, pienso seguir viajando a Madrid para veros, y espero que vosotros también nos hagáis alguna visita de vez en cuando…
Rafa: bueno… que esto va a ser más duro de lo que pensaba… (Rafa cogió a Catalina por la cintura), no nos pongamos sentimentales que hoy es el mejor día de mi vida! Queríamos hablar un momento con vosotros porque tenemos algo que deciros.

Moreno: a nosotros?
Vane: estás embarazada???
Catalina: no!!!
Rafa: de momento…
Todos se echaron a reír.
Catalina: este sobre es para vosotros.
Vane: para nosotros??? Qué es?
Rafa: abrirlo!
Vane abrió el sobre nerviosa, eran unos billetes de avión..: y esto?
Rafa: esto es para que os toméis las vacaciones que tanta falta os hacen des de hace tiempo.
Moreno: pero esto es demasiado… no podemos aceptar algo así…
Catalina: pues vosotros veréis, si no lo aprovecháis, nadie más puede viajar con esos billetes…
Rafa: por cierto, y a la vuelta del viaje tenéis parada obligada en nuestra casa.
Vane y Catalina se abrazaron emocionadas.
Vane: no sé cómo daros las gracias por todo…
Rafa: no tienes que hacerlo, sólo queremos que seáis felices, nada más.
Moreno: gracias a los dos por todo, de verdad…
Se despidieron del resto de invitados, ya no sabían cuando se volverían a ver… seguramente pasaría mucho tiempo.
Rafa había reservado una cabaña en la playa para pasar la noche de bodas, el pequeño Rafa se quedaría con la niñera hasta que volvieran del viaje. Para Catalina lo más duro fue despedirse de su madre… Rafa lo sabía y por eso quiso dejarlas a solas.
Fina: ha llegado el momento…
Catalina: si… no me gustan las despedidas mamá…
Fina: bueno, pensemos que no es una despedida, que pronto nos veremos! A mí este país me ha gustado mucho…
Catalina: yo te pago un billete de avión cada semana si hace falta!
Fina: tampoco nos pasemos! Sabes que eso no puede ser!
Catalina: una vez al mes…?
Fina: bueno, eso podríamos negociarlo. No quiero perderme nada de vuestras vidas, y tampoco de la de mi nieto. No quiero ser una desconocida para él.
Catalina: no lo serás mamá. Le hablaré de ti cada día, y ahora ya es más mayor, recuerda perfectamente las cosas.
Fina: y no me vas a dar más nietos?...
Catalina: os habéis puesto todas de acuerdo??? Déjanos vivir y disfrutar de nuestro matrimonio!!!
Fina: tienes razón hija, tenéis que ser muy felices, y valorar cada día lo que tenéis. No lo olvides nunca.
Catalina: no lo haré mamá. Te quiero mucho.
Fina: y yo a ti, hija.
Se abrazaron y no pudieron evitar llorar, fue entonces cuando entró Rafa.
Rafa: vaya dos lloronas… venga que estamos de celebración!
Fina: contigo quería hablar yo!
Rafa: que miedo suegra… porque ahora ya eres mi suegra oficialmente…
Fina: anda! No seas tonto! Cuídamela, a ella y a mi nieto…
Rafa: eso no lo dudes nunca, Fina. Sabes que Catalina es lo que más quiero en este mundo, más que a mi vida, y de mi hijo que te voy a decir, que no sepas…
Catalina: no habléis de mi como si no estuviera aquí!!!
Fina y Rafa se abrazaron fuerte.
Rafa: bueno… y ahora ha llegado el momento de que nos vayamos tu y yo…
Catalina: y donde vamos?
Rafa: es una sorpresa, así que ya puedes coger tus cosas, un coche nos está esperando.
Catalina: está bien! Me cambio y bajo!
Un coche les esperaba en la puerta de casa, y les llevó a una cabaña en la orilla del mar. Catalina estaba fascinada por el paisaje.
Cuando bajaron del coche y entró en la cabaña, todo estaba precioso.
Catalina: esto es perfecto… Rafa…
Rafa: te gusta?
Catalina: me encanta!
La mesa estaba preparada con la cena en la playa, todo rodeado de velas.
Rafa: tienes hambre? La cena ya está preparada.
Catalina se abrazó a Rafa y le susurró al oído: creo que yo paso de cenar… Le besó en el cuello.
Rafa: yo no tengo nada de hambre… prefiero estrenar nuestro matrimonio Sra. Duque…
Rafa la cogió en brazos y fue hasta la habitación, se echaron en la cama y empezaron a besarse apasionadamente…
Catalina: espera Rafa… quiero decirte una cosa…
Rafa se asustó: que pasa Cata?
Catalina: nada… que te quiero…

Rafa: y yo a ti preciosa, te voy a hacer la mujer más feliz del mundo.
Catalina: eso es imposible… porque ya lo soy, ya me has hecho la mujer más feliz del mundo.
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