jueves, 9 de julio de 2009

CAPÍTULO 73



Se puso tan nervioso, que hasta el niño lo notó. Rafa cogió el móvil y se alejó del pequeño antes de descolgar…


Rafa: si?


…: Hola Rafael…


Rafa no reconocía la voz, y cada vez se estaba poniendo, más nervioso…


Rafa: quien eres???


…: ya no te acuerdas de mi voz?... soy Diego Torres.


Rafa: coño Torres!!! No sabes el susto que me has dado!!!


Torres: lo siento Rafael, no era mi intención, Velasco me dio tu número, y como no sabía si te lo habrías cambiado pensé que era mejor llamar des de número oculto.


Rafa: tranquilo… esperaba una sorpresa desagradable, nunca pensé que me alegraría de oir tu voz!


Torres: que pasa? Aun andas metido en líos?


Rafa: bueno, ahora estamos viviendo en Brasil, el juicio de Cardona ya pasó y el debería estar en la cárcel, al menos eso me dijo Velasco… o debería preocuparme?


Catalina había terminado de preparar la cena, y salió al jardín a buscarlos. Vio que el niño estaba jugando solo y se extrañó un poco, Rafa le dijo que estarían jugando juntos fuera. Cogió al pequeño en brazos y el niño le dijo que su padre estaba hablando por teléfono, fue a la parte de atrás de la casa a buscarlo y le vio muy serio, no le dio buena sensación, no le gustaba nada aquella expresión en la cara de Rafa… con quien estaría hablando?
Pensó que era mejor no decirle nada, y menos con el niño delante. Volvieron dentro de la casa para cenar, pero el niño se puso muy pesado, no quería sentarse a cenar si su padre no estaba…


Catalina intentó convencerle…: Rafa hijo, papá viene ahora a cenar, está hablando por teléfono, tenemos que empezar a cenar o se enfriará…


Rafa: sin papá no ceno… a el también se le enfriará y no le dices nada…


Este niño es cada día más listo, y sólo tiene tres años… pensó Catalina…: está bien, iré a buscar a tu padre, pero tienes que prometerme que empezarás a cenar!


Al pequeño no le convenció mucho la propuesta, pero asintió para que su madre fuera a buscar a su padre.


Rafa seguía en el jardín hablando con Torres…


Torres: verás… después del juicio de Cardona, y haberse descubierto todo, a Inma y a mi nos han llamado a declarar por todo lo que pasó después del tiroteo…


Rafa: vaya… no sabes cuánto lo siento… la verdad es que en el momento de declarar, ni Martínez ni yo pensamos en que existía esa posibilidad…


Torres: necesito tu ayuda Rafael…


Rafa: pero yo que puedo hacer? Ya no estoy en Madrid y en el juicio me dejaron en libertad… no puedo permitirme tener más problemas, y mucho menos separarme de mi familia… ahora ya no estoy yo solo…


Torres: te entiendo Rafael, pero entiéndeme a mi… Inma y yo hemos empezado una vida nueva, como vosotros, pero si no declaramos en ese juicio caerá sobre nosotros una orden de búsqueda y captura… cuando te sacamos de allí falsificamos muchos papeles, entre ellos los de tu supuesta defunción… aunque ya no estemos en el cuerpo, nos pueden caer unos cuantos años…


Rafa: y que puedo hacer yo? No quiero que pienses que no estoy agradecido, me salvaste la vida, y eso no se olvida…


Torres: he hablado con Velasco, y tu declaración podría ayudar a justificar lo que hicimos, si conseguimos demostrar que estabas en peligro, y lo hicimos por tu defensa…


Catalina había llegado donde estaba Rafa, se quedó apartada aunque podía ori perfectamente la conversación, y por la cara que ponía Rafa no era muy agradable…


Rafa: quieres que vaya a Madrid? Y como le explico yo esto a Catalina?


Catalina se estremeció al oír decir a Rafa que tenía que volver a Madrid…


Torres: Catalina no creo que haga falta que declare, esto aun no lo se, pero tu declaración es imprescindible…


Rafa: sabes lo peligroso que puede ser que vuelva a Madrid? Cardona está en la cárcel, pero no todos sus hombres… ahora no tengo la menor idea de cómo están las cosas allí…


Torres: lo se… para nosotros tampoco es plato de buen gusto volver allí…


Rafa: está bien, hablaré con Martínez, y cuando esté todo preparado, viajaré a Madrid.


Rafa colgó el teléfono y al girarse, se encontró a Catalina apoyada en la pared escuchando la conversación.


Rafa: Cata! Que susto me has dado! Cuanto tiempo llevas ahí?


Catalina: el suficiente para escuchar que te vas a Madrid… con quien hablabas???


Rafa se quedó pálido. No quería explicarle nada a Catalina, al menos por el momento, para que no se preocupara, pero lo que no se pudo imaginar es que estaba escuchando parte de la conversación.




Catalina esperaba una respuesta por parte de Rafa, estaba apoyada en la pared con los brazos cruzados, como quien espera una explicación que sabe que no va a llegar, conocía perfectamente a Rafa, y sabía que no querría preocuparla…


Rafa: no hace falta que me mires con esa cara… parece que haya hecho algo malo… (le guiñó el ojo y se acercó a ella para cogerla por la cintura)


Catalina: aun estoy esperando una respuesta…


Rafa: mejor lo hablamos luego, el niño debe estar cenando solo, y se va a enfriar todo, no?


Cogió a Catalina de la mano y se la llevó hacia el salón… Catalina no quiso decirle nada, pero no se lo pensaba perdonar, después de cenar hablarían sin falta. A ella tampoco le hacía mucha gracia que el niño estuviera solo dentro…


Cenaron los tres juntos, el pequeño no dejaba de jugar con su padre, pero Catalina, a pesar de que los oía reír continuamente no lograba cambiar la expresión de su cara, estaba deseando acostar al niño para que Rafa le explicara quien le había llamado y a qué tenía que ir a Madrid.
El niño no parecía querer irse a dormir… y Rafa tampoco le ayudaba, no dejaba de jugar con el en el salón… Catalina ya dudaba si Rafa entretenía al niño para no tener que hablar con ella…


Antes de perder los nervios, y después de haber preparado todo para cuando llegaran Vane y Jose, Catalina fue al salón y le dijo a Rafa que tenía que irse a dormir, al día siguiente tenía que ir al colegio. Le cogió en brazos, después de que le diera un beso a su padre, y subió para acostarlo.


Rafa se empezó a poner más nervioso todavía, sabía que Catalina quería hablar con él a solas y que le explicara la llamada, pero no quería preocuparla… decidió ir a darse una ducha, Catalina aun tardaría un poco en bajar, el niño estaba demasiado espabilado como para dormirse rápido…

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