
Rafa se quedó hundido… era lo peor que le podía pasar… Alex le dijo que le diera un poco de tiempo, y seguro que ella le entendería.
Salvador acompañó a Catalina a la casa. Ella no decía ni una palabra. Sólo le caían lágrimas.
Martínez: esta es la habitación del pequeño Rafa
Catalina se quedó impresionada, era la habitación de niño más bonita que había visto nunca.
Catalina: Salvador, esta habitación es preciosa, no tenías que haberte molestado, el niño podría haber dormido conmigo…
Martínez: Cata, esta habitación la ha preparado Rafa para su hijo, con toda la ilusión del mundo…
Catalina se emocionó todavía más. Acostó al niño en la cuna, y Martínez la acompañó a su habitación.
Martínez: descansa Cata, mañana hablaremos tranquilamente.
Catalina entró en la habitación.
Una gran cama blanca llena de pétalos de rosas la esperaba. La habitación estaba llena de rosas, y de velas encendidas.
En la mesa había una carta. Catalina fue a abrirla, y se sentó con una rosa en la mano a leerla.
“ Cariño,
no sabes lo mucho que te he echado de menos… me parece un milagro que estés aquí con nuestro hijo… sois mi vida…
te amo tanto que no puedo ni describirlo…
Rafa”
Catalina se puso a llorar desconsoladamente.
En ese momento picaron a la puerta.
Catalina se levantó a abrir, pensaba que era Salvador.
Cuando abrió la puerta, con la rosa y la carta en la mano… se encontró a Rafa.
Catalina: Rafa… que haces aquí?
Rafa: por favor, Cata, escúchame, y luego si quieres te dejaré en paz para siempre, te juro que no me volverás a ver.
Catalina: es mejor que hablemos mañana, estoy muy cansada y muy confundida, no creo que sea un buen momento.
Rafa se iba acercando a ella, ya había entrado en la habitación. La cogió de la mano, y se acercó todavía más a ella, y le susurró…
Rafa: x favor, Cata, te lo suplico, escúchame…
Catalina se apartó y se quedó en silencio, mirándolo atentamente, aun no podía creer que Rafa estuviera vivo…
Catalina: no sabes todo lo que he sufrido… (las lágrimas le caían), he llorado tanto tu muerte, tu ausencia… No ha habido minuto del día en el que no me acordara de ti… y tu hijo… es igual que tú. También se llama Rafa…
Rafa: lo se Catalina, y no sabes cuanto lo siento… siento que hayas sufrido tanto, y siento que hayas tenido a nuestro hijo sola, y en la cárcel… pero déjame que te explique… yo te amo, y nunca te hubiera hecho sufrir de esta manera…
Catalina se apartaba cada vez más de el, pero Rafa no perdía la esperanza.
Rafa: Cata, estuve muy grave en el hospital mucho tiempo. Me operaron, y creían que no iba a sobrevivir, Torres y Cuesta me ayudaron a salir del país y confirmaron mi muerte para que la policia no me buscara…
Caí en coma, y yo no decidí nada de lo que se hacía conmigo. Me trasladaron aquí, y cuando por fin desperté del coma, había perdido la memoria… no recordaba nada…
Rafa se acercaba cada vez más a Cata.
Rafa: un día vino Martínez, que me encontró después de buscarme mucho tiempo. El me habló de ti, y empecé a recordarlo todo… no podría olvidarme nunca de la mujer a la que tanto amo… fue cuando supe que estabas embarazada. Le pedí que me llevara de vuelta para estar contigo y nuestro hijo, pero era imposible. Me pusieron un especialista que me ayudara a recuperar mi memoria. Ahora estoy prácticamente recuperado…
No sabes la de noches que he llorado pensando en cuando volvería a verte... a sentirte… te quiero tanto Catalina… que si no es contigo yo ya no tengo ninguna razón para vivir… tu eres mi vida…
Catalina no pudo evitar que le cayeran las lágrimas… Rafa se acercó a ella y le acarició la cara.
Catalina ya no se apartaba…
Rafa le apartó el pelo de la cara con la otra mano, y se acercó a su cara, Rafa tenía los ojos llenos de lágrimas…
Catalina estaba cada vez más nerviosa…
Rafa cogió la cara de Catalina entre sus manos, y la besó dulcemente, tenía miedo de que Catalina le rechazara, pero no fue así, Catalina le besó, y se fundieron en un fuerte abrazo.
Catalina: no te he podido olvidar nunca. No sabes cuanto te quiero…
Rafa empezó a besarla, le acariciaba el cuello, la espalda… la cogió por la cintura y la echó encima de la cama para continuar besándola, sin parar…
Catalina le quitó la camisa, y se quedó impresionada al ver las cicatrices que tenía…
Rafa: que pasa catalina? Estás bien?
Catalina: me ha impresionado ver como estás… No me engañas, lo has tenido que pasar muy mal… cuanto lo siento Rafa…
Rafa la abrazó, y continuó besándola, y quitándole la ropa. Llevaba tanto tiempo deseando hacer el amor con ella, que le parecía increíble que lo estuviera viviendo…
Hicieron el amor, como nunca lo habían hecho… no dejaban de besarse y de acariciarse… ambos se deseaban tanto…
Salvador acompañó a Catalina a la casa. Ella no decía ni una palabra. Sólo le caían lágrimas.
Martínez: esta es la habitación del pequeño Rafa
Catalina se quedó impresionada, era la habitación de niño más bonita que había visto nunca.
Catalina: Salvador, esta habitación es preciosa, no tenías que haberte molestado, el niño podría haber dormido conmigo…
Martínez: Cata, esta habitación la ha preparado Rafa para su hijo, con toda la ilusión del mundo…
Catalina se emocionó todavía más. Acostó al niño en la cuna, y Martínez la acompañó a su habitación.
Martínez: descansa Cata, mañana hablaremos tranquilamente.
Catalina entró en la habitación.
Una gran cama blanca llena de pétalos de rosas la esperaba. La habitación estaba llena de rosas, y de velas encendidas.
En la mesa había una carta. Catalina fue a abrirla, y se sentó con una rosa en la mano a leerla.
“ Cariño,
no sabes lo mucho que te he echado de menos… me parece un milagro que estés aquí con nuestro hijo… sois mi vida…
te amo tanto que no puedo ni describirlo…
Rafa”
Catalina se puso a llorar desconsoladamente.
En ese momento picaron a la puerta.
Catalina se levantó a abrir, pensaba que era Salvador.
Cuando abrió la puerta, con la rosa y la carta en la mano… se encontró a Rafa.
Catalina: Rafa… que haces aquí?
Rafa: por favor, Cata, escúchame, y luego si quieres te dejaré en paz para siempre, te juro que no me volverás a ver.
Catalina: es mejor que hablemos mañana, estoy muy cansada y muy confundida, no creo que sea un buen momento.
Rafa se iba acercando a ella, ya había entrado en la habitación. La cogió de la mano, y se acercó todavía más a ella, y le susurró…
Rafa: x favor, Cata, te lo suplico, escúchame…
Catalina se apartó y se quedó en silencio, mirándolo atentamente, aun no podía creer que Rafa estuviera vivo…
Catalina: no sabes todo lo que he sufrido… (las lágrimas le caían), he llorado tanto tu muerte, tu ausencia… No ha habido minuto del día en el que no me acordara de ti… y tu hijo… es igual que tú. También se llama Rafa…
Rafa: lo se Catalina, y no sabes cuanto lo siento… siento que hayas sufrido tanto, y siento que hayas tenido a nuestro hijo sola, y en la cárcel… pero déjame que te explique… yo te amo, y nunca te hubiera hecho sufrir de esta manera…
Catalina se apartaba cada vez más de el, pero Rafa no perdía la esperanza.
Rafa: Cata, estuve muy grave en el hospital mucho tiempo. Me operaron, y creían que no iba a sobrevivir, Torres y Cuesta me ayudaron a salir del país y confirmaron mi muerte para que la policia no me buscara…
Caí en coma, y yo no decidí nada de lo que se hacía conmigo. Me trasladaron aquí, y cuando por fin desperté del coma, había perdido la memoria… no recordaba nada…
Rafa se acercaba cada vez más a Cata.
Rafa: un día vino Martínez, que me encontró después de buscarme mucho tiempo. El me habló de ti, y empecé a recordarlo todo… no podría olvidarme nunca de la mujer a la que tanto amo… fue cuando supe que estabas embarazada. Le pedí que me llevara de vuelta para estar contigo y nuestro hijo, pero era imposible. Me pusieron un especialista que me ayudara a recuperar mi memoria. Ahora estoy prácticamente recuperado…
No sabes la de noches que he llorado pensando en cuando volvería a verte... a sentirte… te quiero tanto Catalina… que si no es contigo yo ya no tengo ninguna razón para vivir… tu eres mi vida…
Catalina no pudo evitar que le cayeran las lágrimas… Rafa se acercó a ella y le acarició la cara.
Catalina ya no se apartaba…
Rafa le apartó el pelo de la cara con la otra mano, y se acercó a su cara, Rafa tenía los ojos llenos de lágrimas…
Catalina estaba cada vez más nerviosa…
Rafa cogió la cara de Catalina entre sus manos, y la besó dulcemente, tenía miedo de que Catalina le rechazara, pero no fue así, Catalina le besó, y se fundieron en un fuerte abrazo.
Catalina: no te he podido olvidar nunca. No sabes cuanto te quiero…
Rafa empezó a besarla, le acariciaba el cuello, la espalda… la cogió por la cintura y la echó encima de la cama para continuar besándola, sin parar…
Catalina le quitó la camisa, y se quedó impresionada al ver las cicatrices que tenía…
Rafa: que pasa catalina? Estás bien?
Catalina: me ha impresionado ver como estás… No me engañas, lo has tenido que pasar muy mal… cuanto lo siento Rafa…
Rafa la abrazó, y continuó besándola, y quitándole la ropa. Llevaba tanto tiempo deseando hacer el amor con ella, que le parecía increíble que lo estuviera viviendo…
Hicieron el amor, como nunca lo habían hecho… no dejaban de besarse y de acariciarse… ambos se deseaban tanto…
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