
Martínez fue a hablar con Rafa.
Martínez: Duque, Catalina y el pequeño Rafa ya vienen de camino… estan en el avión. Pero sólo se podrán quedar unos días, que es el permiso que tiene Cata.
Rafa se puso muy nervioso, no podía disimular su alegría, pero no sabía como se lo iba a tomar Cata…
Rafa: está bien, tengo que prepararme, y preparar algunas cosas.
Rafa se fue a su habitación a pensar. Decidió ir a comprar flores para llenas la casa, a Catalina le gustaban mucho. Compró muchas velas y llenó la habitación. Quería que todo estuviera perfecto.
Fue a comprar todos los juguetes que pudo, para que a su hijo no le faltara de nada. Compró una cuna y decoró una habitación sólo para el con la ayuda del servicio de la casa.
Estaba tan nervioso, que el día se le pasó volando, no paraba de hacer cosas.
Catalina y el pequeño ya habían aterrizado, estaban muy cansados, sobretodo el niño. Enseguida vieron a Salvador en el aeropuerto. Se dieron un abrazo, y se metieron en el coche para seguir su camino.
El pequeño Rafa estaba dormido, estaba agotado…
Catalina también se quedó dormida. Martínez conducía muy nervioso por llegar, no sabía como se tomaría Catalina lo que iba a vivir…
Llegaron a la casa, y Martínez despertó a Catalina, el servicio cogió las maletas, y Cata cogió al pequeño Rafa en brazos, estaba muy dormidito…
Catalina: Salvador, creo que es mejor que nos vayamos a dormir, los dos estamos muy cansados, ya mañana me enseñas la casa, te parece?
Martínez: está bien, pero un momento, antes te quiero presentar a alguien, y luego ya podéis ir a descansar.
Catalina: está bien.
Martínez: te llevaré al embarcadero, Deja el niño si quieres con el servicio.
Catalina: prefiero llevarlo conmigo, no me gusta que nos separemos.
Martínez: está bien. Vamos.
Se fueron hacia el embarcadero… a lo lejos se veía la sombra de dos personas.
Rafa estaba muy nervioso, estaba con Alex esperando a que llegara Catalina. No sabía ni que decirle, tenía mucho miedo de su reacción.
Era completamente de noche, había luna llena. El mar estaba muy tranquilo.
Cuando ya estaban llegando, Rafa se giró para verles llegar, estaba tan nervioso…
Catalina se acercaba, y se extrañó al ver que había dos hombres. Cada vez estaba más cerca, hasta que pudo distinguir a las dos personas que habían allí, pero creyó que el cansancio le estaba jugando una mala pasada… uno de ellos se parecía mucho a Rafa y aquello era imposible.
Rafa empezó a caminar hacía Catalina, los ojos se le llenaron de lágrimas.
Catalina se quedó parada, agarro fuerte a su hijo. No daba crédito a lo que le estaba ocurriendo.
Catalina: Salvador! Que broma es esta? Quien es?
Rafa: Cata, cariño, soy yo, Rafa.
Estiró el brazo para poder acariciarle la cara.
Catalina: no me toques!!! Que está pasando aquí? Estas vivo????
Rafa: Lo siento Catalina, no he podido decírtelo antes, ha sido todo muy complicado, Martínez te lo puede confirmar… No me rechaces Cata, te amo, más que nunca… tienes que perdonarme, tienes que escucharme…
Catalina estaba pálida, paralizada, no dejaba de coger fuerte a su hijo. No se creía lo que estaba pasando…
Rafa: es nuestro hijo? El pequeño Rafa, verdad?
Catalina: no lo toques. Es mi hijo, el cree que su padre está muerto, y así seguirá siendo.
Catalina no podía dejar de llorar, el pequeño Rafa dormía y no se estaba enterando de nada.
Catalina: Salvador, llévanos a nuestra habitación. Mañana mismo nos volveremos a Madrid.
Martínez: Duque, Catalina y el pequeño Rafa ya vienen de camino… estan en el avión. Pero sólo se podrán quedar unos días, que es el permiso que tiene Cata.
Rafa se puso muy nervioso, no podía disimular su alegría, pero no sabía como se lo iba a tomar Cata…
Rafa: está bien, tengo que prepararme, y preparar algunas cosas.
Rafa se fue a su habitación a pensar. Decidió ir a comprar flores para llenas la casa, a Catalina le gustaban mucho. Compró muchas velas y llenó la habitación. Quería que todo estuviera perfecto.
Fue a comprar todos los juguetes que pudo, para que a su hijo no le faltara de nada. Compró una cuna y decoró una habitación sólo para el con la ayuda del servicio de la casa.
Estaba tan nervioso, que el día se le pasó volando, no paraba de hacer cosas.
Catalina y el pequeño ya habían aterrizado, estaban muy cansados, sobretodo el niño. Enseguida vieron a Salvador en el aeropuerto. Se dieron un abrazo, y se metieron en el coche para seguir su camino.
El pequeño Rafa estaba dormido, estaba agotado…
Catalina también se quedó dormida. Martínez conducía muy nervioso por llegar, no sabía como se tomaría Catalina lo que iba a vivir…
Llegaron a la casa, y Martínez despertó a Catalina, el servicio cogió las maletas, y Cata cogió al pequeño Rafa en brazos, estaba muy dormidito…
Catalina: Salvador, creo que es mejor que nos vayamos a dormir, los dos estamos muy cansados, ya mañana me enseñas la casa, te parece?
Martínez: está bien, pero un momento, antes te quiero presentar a alguien, y luego ya podéis ir a descansar.
Catalina: está bien.
Martínez: te llevaré al embarcadero, Deja el niño si quieres con el servicio.
Catalina: prefiero llevarlo conmigo, no me gusta que nos separemos.
Martínez: está bien. Vamos.
Se fueron hacia el embarcadero… a lo lejos se veía la sombra de dos personas.
Rafa estaba muy nervioso, estaba con Alex esperando a que llegara Catalina. No sabía ni que decirle, tenía mucho miedo de su reacción.
Era completamente de noche, había luna llena. El mar estaba muy tranquilo.
Cuando ya estaban llegando, Rafa se giró para verles llegar, estaba tan nervioso…
Catalina se acercaba, y se extrañó al ver que había dos hombres. Cada vez estaba más cerca, hasta que pudo distinguir a las dos personas que habían allí, pero creyó que el cansancio le estaba jugando una mala pasada… uno de ellos se parecía mucho a Rafa y aquello era imposible.
Rafa empezó a caminar hacía Catalina, los ojos se le llenaron de lágrimas.
Catalina se quedó parada, agarro fuerte a su hijo. No daba crédito a lo que le estaba ocurriendo.
Catalina: Salvador! Que broma es esta? Quien es?
Rafa: Cata, cariño, soy yo, Rafa.
Estiró el brazo para poder acariciarle la cara.
Catalina: no me toques!!! Que está pasando aquí? Estas vivo????
Rafa: Lo siento Catalina, no he podido decírtelo antes, ha sido todo muy complicado, Martínez te lo puede confirmar… No me rechaces Cata, te amo, más que nunca… tienes que perdonarme, tienes que escucharme…
Catalina estaba pálida, paralizada, no dejaba de coger fuerte a su hijo. No se creía lo que estaba pasando…
Rafa: es nuestro hijo? El pequeño Rafa, verdad?
Catalina: no lo toques. Es mi hijo, el cree que su padre está muerto, y así seguirá siendo.
Catalina no podía dejar de llorar, el pequeño Rafa dormía y no se estaba enterando de nada.
Catalina: Salvador, llévanos a nuestra habitación. Mañana mismo nos volveremos a Madrid.
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