
Rafa fue a buscar a Cata y al niño, y se fueron los tres a la playa.
Hacía un día precioso… Rafa no podía dejar de mirar a Catalina, estaba preciosa. Se sentaron en la arena a jugar con Rafa.
Catalina: que me miras tanto? Me estás poniendo nerviosa…
Rafa: te miro a ti… no me cansaré nunca de mirarte. Estás preciosa Cata…
Catalina se sonrojó…
Catalina: no me digas esas cosas delante del niño…
Rafa: a nuestro hijo le encanta ver que estamos enamorados!!!
El pequeño Rafa estaba encantado, tenía a sus padres pendientes de el, jugando continuamente.
Rafa cogió a su hijo y se lo llevó al agua a jugar. El niño nunca había visto el mar, y estaba fascinado.
Catalina no dejaba de mirarlos… eran tan felices…
Estuvieron en la playa hasta el atardecer.
Catalina: creo que ha llegado el momento de volver, es tarde y Rafa tiene que bañarse, cenar y meterse en la cama. Aun es pequeño…
Rafa cogió al niño en brazos, y con un brazo rodeo a Catalina por el hombro. Los tres volvieron a la casa.
Cuando llegaron, Rafa se encargó de todo. Quiso bañar al niño y darle la cena. Catalina le dijo que era mejor que ella lo acostara, y Rafa le dijo que les acompañaría.
Cuando lo metió en la cuna, Catalina le pidió al pequeño Rafa…
Catalina: Rafa, hijo, dale un beso a Mamá.
El pequeño le dio un beso y la abrazó fuerte como hacía siempre. Luego miro a su madre y le dijo,
Rafa (hijo): y papá (mirando a Rafa)
En ese momento, tanto Rafa como Catalina, se emocionaron.
Rafa: dame un beso hijo, es el mejor regalo del mundo.
Los dos salieron de la habitación abrazados, y Catalina le dijo a Rafa que se iba a dar un baño antes de cenar.
Rafa aprovechó para pedirle al servicio que le ayudara a montar una mesa para cenar los dos solos en la playa.
Catalina salió de darse el baño, y en la habitación le estaba esperando Rafa.
Rafa: que tal estás? Estás relajada?
Cata: si… me has asustado… no sabía que estabas aquí!!!
Rafa: no me gusta que estemos separados tanto rato… te espero fuera… hoy cenaremos los dos solos…
Catalina: muy bien, me apetece mucho que estemos solos…
Catalina se vistió con un vestido blanco, era el mejor vestido que había traído. Estaba nerviosa, como si fuera su primera cita.
Rafa le estaba esperando fuera, le tapo los ojos con un pañuelo, y la llevo de la mano hasta la playa.
La mesa estaba preparada, rodeada por un círculo de velas, sólo se oían las olas del mar.
Le quitó el pañuelo de los ojos a Catalina…
Catalina: Rafa!!! Esto es precioso…
Rafa: quiero que todo sea especial… tenemos tanto tiempo que recuperar…
Se sentaron a cenar, y no pararon de hablar. Catalina le explico todo lo que había pasado, la cárcel, los estudios, su embarazo, el niño…
Rafa le escuchaba atentamente, no dejaba de mirarla, se sentía muy afortunado…
Rafa: has sido una campeona!!! Eres muy valiente… nuestro hijo es precioso, está muy bien educado, y es muy cariñoso. Tienes que darle las gracias a tu madre si te ha ayudado tanto.
Catalina: lo se, se lo he dicho muchas veces. El niño es cariñoso como tu… os parecéis tanto!!!
Rafa: ja,ja,ja… tienes miedo de haber tenido un mini duque?
Catalina: ja,ja,ja… que tonto… espero que también tenga un poco de Cata, no?
Rafa: está claro que esa dulzura sólo puede ser tuya, igual que esa mirada azul y profunda…
Catalina estaba ya muy cansada y decidieron volver a casa. Había sido una cena muy especial para los dos.
Al llegar a casa, Rafa acompañó a Catalina a su habitación.
Catalina: no pensarás entrar, no?
Rafa se sorprendió mucho…
Rafa: no puedo? Xq? (se acercaba cada vez más a Catalina)
Cogió a Catalina por la cintura y se acercó aun más a ella.
Catalina: que va a pensar nuestro hijo si se levanta y viene a la habitación?
A Cata le dio la risa… lo estaba haciendo para ponerle nervioso.
Cogió a Rafa de la mano y le hizo pasar mientras cerraba la puerta con un pie.
Empezaron a besarse, se comían con la mirada. Acabaron haciendo el amor, como si hiciera años que no estaban juntos…
Estaban abrazados en la cama, y Rafa no paraba de acariciar a Cata.
Catalina: estoy tan bien aquí… no puedo soportar la idea de que nos tenemos que ir…
Rafa: no pienses en eso ahora Catalina… ya te dije que buscaríamos una solución.
Catalina: he pensado en no volver a España.
Rafa: has de tener paciencia, si haces eso, la policia te buscará, saben que tienes permiso para estar aquí 15 días, y meterías en un lío a Martínez. No quiero que vivamos de forma ilegal. Ahora ya no estamos los dos solos, también está Rafa…
Catalina se quedó pensativa. Sabía que Rafa tenía razón, pero no podía hacerse a la idea de dejar allí a su amor…
Hacía un día precioso… Rafa no podía dejar de mirar a Catalina, estaba preciosa. Se sentaron en la arena a jugar con Rafa.
Catalina: que me miras tanto? Me estás poniendo nerviosa…
Rafa: te miro a ti… no me cansaré nunca de mirarte. Estás preciosa Cata…
Catalina se sonrojó…
Catalina: no me digas esas cosas delante del niño…
Rafa: a nuestro hijo le encanta ver que estamos enamorados!!!
El pequeño Rafa estaba encantado, tenía a sus padres pendientes de el, jugando continuamente.
Rafa cogió a su hijo y se lo llevó al agua a jugar. El niño nunca había visto el mar, y estaba fascinado.
Catalina no dejaba de mirarlos… eran tan felices…
Estuvieron en la playa hasta el atardecer.
Catalina: creo que ha llegado el momento de volver, es tarde y Rafa tiene que bañarse, cenar y meterse en la cama. Aun es pequeño…
Rafa cogió al niño en brazos, y con un brazo rodeo a Catalina por el hombro. Los tres volvieron a la casa.
Cuando llegaron, Rafa se encargó de todo. Quiso bañar al niño y darle la cena. Catalina le dijo que era mejor que ella lo acostara, y Rafa le dijo que les acompañaría.
Cuando lo metió en la cuna, Catalina le pidió al pequeño Rafa…
Catalina: Rafa, hijo, dale un beso a Mamá.
El pequeño le dio un beso y la abrazó fuerte como hacía siempre. Luego miro a su madre y le dijo,
Rafa (hijo): y papá (mirando a Rafa)
En ese momento, tanto Rafa como Catalina, se emocionaron.
Rafa: dame un beso hijo, es el mejor regalo del mundo.
Los dos salieron de la habitación abrazados, y Catalina le dijo a Rafa que se iba a dar un baño antes de cenar.
Rafa aprovechó para pedirle al servicio que le ayudara a montar una mesa para cenar los dos solos en la playa.
Catalina salió de darse el baño, y en la habitación le estaba esperando Rafa.
Rafa: que tal estás? Estás relajada?
Cata: si… me has asustado… no sabía que estabas aquí!!!
Rafa: no me gusta que estemos separados tanto rato… te espero fuera… hoy cenaremos los dos solos…
Catalina: muy bien, me apetece mucho que estemos solos…
Catalina se vistió con un vestido blanco, era el mejor vestido que había traído. Estaba nerviosa, como si fuera su primera cita.
Rafa le estaba esperando fuera, le tapo los ojos con un pañuelo, y la llevo de la mano hasta la playa.
La mesa estaba preparada, rodeada por un círculo de velas, sólo se oían las olas del mar.
Le quitó el pañuelo de los ojos a Catalina…
Catalina: Rafa!!! Esto es precioso…
Rafa: quiero que todo sea especial… tenemos tanto tiempo que recuperar…
Se sentaron a cenar, y no pararon de hablar. Catalina le explico todo lo que había pasado, la cárcel, los estudios, su embarazo, el niño…
Rafa le escuchaba atentamente, no dejaba de mirarla, se sentía muy afortunado…
Rafa: has sido una campeona!!! Eres muy valiente… nuestro hijo es precioso, está muy bien educado, y es muy cariñoso. Tienes que darle las gracias a tu madre si te ha ayudado tanto.
Catalina: lo se, se lo he dicho muchas veces. El niño es cariñoso como tu… os parecéis tanto!!!
Rafa: ja,ja,ja… tienes miedo de haber tenido un mini duque?
Catalina: ja,ja,ja… que tonto… espero que también tenga un poco de Cata, no?
Rafa: está claro que esa dulzura sólo puede ser tuya, igual que esa mirada azul y profunda…
Catalina estaba ya muy cansada y decidieron volver a casa. Había sido una cena muy especial para los dos.
Al llegar a casa, Rafa acompañó a Catalina a su habitación.
Catalina: no pensarás entrar, no?
Rafa se sorprendió mucho…
Rafa: no puedo? Xq? (se acercaba cada vez más a Catalina)
Cogió a Catalina por la cintura y se acercó aun más a ella.
Catalina: que va a pensar nuestro hijo si se levanta y viene a la habitación?
A Cata le dio la risa… lo estaba haciendo para ponerle nervioso.
Cogió a Rafa de la mano y le hizo pasar mientras cerraba la puerta con un pie.
Empezaron a besarse, se comían con la mirada. Acabaron haciendo el amor, como si hiciera años que no estaban juntos…
Estaban abrazados en la cama, y Rafa no paraba de acariciar a Cata.
Catalina: estoy tan bien aquí… no puedo soportar la idea de que nos tenemos que ir…
Rafa: no pienses en eso ahora Catalina… ya te dije que buscaríamos una solución.
Catalina: he pensado en no volver a España.
Rafa: has de tener paciencia, si haces eso, la policia te buscará, saben que tienes permiso para estar aquí 15 días, y meterías en un lío a Martínez. No quiero que vivamos de forma ilegal. Ahora ya no estamos los dos solos, también está Rafa…
Catalina se quedó pensativa. Sabía que Rafa tenía razón, pero no podía hacerse a la idea de dejar allí a su amor…
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