
Rafa entró en la casa sin pensárselo dos veces, y se encontró al Moreno, sentado en la mesa, jugando con el pequeño Rafa. Estaba cenando con Catalina???
Catalina le siguió corriendo para explicarle lo que hacía allí el Moreno.
El Moreno se quedó perplejo cuando vio que era el Duque.
Moreno: Duque??? ESTÁS VIVO!!! Todos creíamos que estabas muerto…
Rafa: Catalina, coge al niño, iros a la habitación que quiero hablar con el Moreno.
Catalina se temía lo peor, cogió al pequeño en brazos y se lo llevó a dormir.
Rafa se quedó delante del Moreno de pie, le miraba desafiante. El Moreno estaba alucinado, era incapaz de articular una sola palabra.
Rafa, sin dudarlo dos veces, le dio un puñetazo y le dejó tirado en el suelo.
Moreno: Joder, Duque, no es lo que parece. Cata y yo no tenemos nada. Sólo somos amigos y me está ayudando con unos asuntos.
Rafa: tu no sabes que a la mujer de un socio no te puedes acercar?
Moreno;: tu estabas muerto…
Rafa: así que tenías la intención de acercarte?
Moreno: si yo estoy con Vane, nos va muy bien!!! No tengo ningún interés en Catalina!!!
Rafa: no quiero que te acerques a mi mujer y a mi hijo…
En ese momento Catalina regresó al salón. Al ver al Moreno en el suelo, y a Rafa descontrolado se puso muy nerviosa.
Catalina: se puede saber que está pasando aquí? Mi hijo está en la habitación y puede oíros!!! Estáis locos!!!
Rafa se dio cuenta de que Cata tenía razón, el niño podía oirlo todo y que pensaría de su padre...
Rafa: lo siento Cata, he perdido los nervios… pero creo que me debes una explicación, no?
Moreno: será mejor que yo me vaya, creo que esto lo tenéis que hablar vosotros… Ya hablaremos Cata.
Catalina: siento mucho lo que ha pasado Jose…
Rafa: dile a alguien que me has visto, y yo mismo me encargaré de que no vuelvas a ver en tu vida.
El Moreno se fue, aun no se creía lo que había visto y vivido…
Rafa: Cata, creo que tenemos que hablar, no?
Catalina: yo creo que no… no te puedes presentar en mi casa, sin decirme nada, y montar todo esto… por celos??? Tan poco confías en mi??? Mira, voy a dormir a Rafa, nos veremos mañana, y hablaremos. Esto no puede quedar así.
Rafa: déjame entrar a ver a mi hijo…
Catalina: no es un buen momento, x favor, vete. No quiero ni pensar como has conseguido llegar hasta aquí…
Rafa: no tengo donde pasar la noche… no puedo ir a un hotel… déjame pasar la noche con vosotros…
Catalina se quedó pensativa, Rafa tenía razón…
Catalina: está bien, te acompaño a una habitación. Puedes dormir allí. Mañana ya verás al niño, ahora es mejor que te vayas a descansar. Creo que necesitarás pensar…
Catalina durmió al pequeño, y se fue a su habitación. No podía dormir sólo de pensar que Rafa estaba durmiendo en la misma casa… se sentía fatal por lo que había ocurrido con el Moreno.
No durmió nada en toda la noche, y de madrugada se quedó dormida.
Sonó el tlf y la despertó.
Catalina: Mamá! Que hora es? Me he dormido… lo siento, he pasado muy mala noche…
Fina: estás bien?
Catalina: si, es sólo que he pasado muy mala noche…
Fina: xq no te quedas hoy en casa a descansar. Vendré a comer contigo.
Catalina: gracias mamá, pero no hace falta que vengas a comer…
Fina: no quieres que venga a comer?
Catalina no sabía ni que decirle…
Catalina: verás, hoy viene a comer una amiga de la cárcel, x eso es mejor que no vengas.
Fina: está bien, si quieres que me quede a Rafa me llamas.
Catalina se levantó corriendo. Era muy tarde, y era muy raro que el niño no la hubiera despertado.
No había nadie en casa, llamó al niño y no le contestaba nadie. Se asustó mucho.
De repente oyó un ruido en el jardín, salió corriendo, y se encontró a Rafa jugando a pelota con el niño. Se quedó apoyada en el marco de la puerta, ellos no la habían visto. El niño estaba feliz, y Rafa parecía otro…
En ese momento, Catalina hubiera querido detener el tiempo para siempre. Eran una familia, y estaban en casa, juntos.
El niño enseguida vio a su madre, y la llamó. Rafa se giró enseguida.
Catalina se acercó a ellos, y cogió en brazos al pequeño para darle un beso.
Rafa: buenos días Bella Durmiente… no me vas a dar un beso?
Catalina se giró, y al ver que el niño les miraba, le dio un beso en la mejilla. Rafa sin pensárselo la cogió por la cintura y le dio un beso. Catalina se quedó muy cortada, no se imaginaba que Rafa estaría tan cariñoso.
Pasaron el día juntos, pero Catalina y Rafa apenas hablaron, ambos estaban pendientes del pequeño Rafa, y les servía como excusa para no hablar de lo que había ocurrido la noche anterior.
El niño estaba agotado, y se acostó pronto. Era el momento de que ellos hablaran. Tenían mucho que contarse.
Se sentaron a cenar.
Rafa: siento mucho la manera que tuve ayer de perder los nervios…
Catalina: pensaba que habías cambiado, pero veo que hay algunas cosas que es imposible que cambies…
Rafa: entiéndeme… no se que es lo que os traéis entre manos el Moreno y tu, y llego a casa y me lo encuentro cenando contigo y jugando con mi hijo…
Catalina le explicó que relación tenía con el Moreno, y xq estaba en casa.
Al oírlo, Rafa se quedó muy cortado… se sentía avergonzado…
Catalina: no te hubiera gustado que alguien nos hubiera ayudado en su momento, así?
Rafa: lo siento… me volvía loco la idea de pensar que podías estar con otro… no debí dudar de ti… No te preocupes, que hablaré con el Moreno e intentaré arreglarlo.
Catalina ya le había perdonado desde que le vio por la mañana jugando con el niño, era incapaz de estar enfadada con el.
Rafa cogió de la mano a Catalina, y la sentó en sus rodillas.
Rafa: me vas a dar ahora un beso de los de verdad? Te he echado tanto de menos…
Catalina le sonrió, y no dudó ni un segundo en empezar a besarle.
En ese momento llamaron a la puerta.
Rafa: no abras, es igual… (y no paraba de besarla)
Catalina: tengo que abrir Rafa. Escóndete, no te pueden ver.
Catalina fue a abrir la puerta.
Catalina: Jessi! Que haces aquí?
Catalina le siguió corriendo para explicarle lo que hacía allí el Moreno.
El Moreno se quedó perplejo cuando vio que era el Duque.
Moreno: Duque??? ESTÁS VIVO!!! Todos creíamos que estabas muerto…
Rafa: Catalina, coge al niño, iros a la habitación que quiero hablar con el Moreno.
Catalina se temía lo peor, cogió al pequeño en brazos y se lo llevó a dormir.
Rafa se quedó delante del Moreno de pie, le miraba desafiante. El Moreno estaba alucinado, era incapaz de articular una sola palabra.
Rafa, sin dudarlo dos veces, le dio un puñetazo y le dejó tirado en el suelo.
Moreno: Joder, Duque, no es lo que parece. Cata y yo no tenemos nada. Sólo somos amigos y me está ayudando con unos asuntos.
Rafa: tu no sabes que a la mujer de un socio no te puedes acercar?
Moreno;: tu estabas muerto…
Rafa: así que tenías la intención de acercarte?
Moreno: si yo estoy con Vane, nos va muy bien!!! No tengo ningún interés en Catalina!!!
Rafa: no quiero que te acerques a mi mujer y a mi hijo…
En ese momento Catalina regresó al salón. Al ver al Moreno en el suelo, y a Rafa descontrolado se puso muy nerviosa.
Catalina: se puede saber que está pasando aquí? Mi hijo está en la habitación y puede oíros!!! Estáis locos!!!
Rafa se dio cuenta de que Cata tenía razón, el niño podía oirlo todo y que pensaría de su padre...
Rafa: lo siento Cata, he perdido los nervios… pero creo que me debes una explicación, no?
Moreno: será mejor que yo me vaya, creo que esto lo tenéis que hablar vosotros… Ya hablaremos Cata.
Catalina: siento mucho lo que ha pasado Jose…
Rafa: dile a alguien que me has visto, y yo mismo me encargaré de que no vuelvas a ver en tu vida.
El Moreno se fue, aun no se creía lo que había visto y vivido…
Rafa: Cata, creo que tenemos que hablar, no?
Catalina: yo creo que no… no te puedes presentar en mi casa, sin decirme nada, y montar todo esto… por celos??? Tan poco confías en mi??? Mira, voy a dormir a Rafa, nos veremos mañana, y hablaremos. Esto no puede quedar así.
Rafa: déjame entrar a ver a mi hijo…
Catalina: no es un buen momento, x favor, vete. No quiero ni pensar como has conseguido llegar hasta aquí…
Rafa: no tengo donde pasar la noche… no puedo ir a un hotel… déjame pasar la noche con vosotros…
Catalina se quedó pensativa, Rafa tenía razón…
Catalina: está bien, te acompaño a una habitación. Puedes dormir allí. Mañana ya verás al niño, ahora es mejor que te vayas a descansar. Creo que necesitarás pensar…
Catalina durmió al pequeño, y se fue a su habitación. No podía dormir sólo de pensar que Rafa estaba durmiendo en la misma casa… se sentía fatal por lo que había ocurrido con el Moreno.
No durmió nada en toda la noche, y de madrugada se quedó dormida.
Sonó el tlf y la despertó.
Catalina: Mamá! Que hora es? Me he dormido… lo siento, he pasado muy mala noche…
Fina: estás bien?
Catalina: si, es sólo que he pasado muy mala noche…
Fina: xq no te quedas hoy en casa a descansar. Vendré a comer contigo.
Catalina: gracias mamá, pero no hace falta que vengas a comer…
Fina: no quieres que venga a comer?
Catalina no sabía ni que decirle…
Catalina: verás, hoy viene a comer una amiga de la cárcel, x eso es mejor que no vengas.
Fina: está bien, si quieres que me quede a Rafa me llamas.
Catalina se levantó corriendo. Era muy tarde, y era muy raro que el niño no la hubiera despertado.
No había nadie en casa, llamó al niño y no le contestaba nadie. Se asustó mucho.
De repente oyó un ruido en el jardín, salió corriendo, y se encontró a Rafa jugando a pelota con el niño. Se quedó apoyada en el marco de la puerta, ellos no la habían visto. El niño estaba feliz, y Rafa parecía otro…
En ese momento, Catalina hubiera querido detener el tiempo para siempre. Eran una familia, y estaban en casa, juntos.
El niño enseguida vio a su madre, y la llamó. Rafa se giró enseguida.
Catalina se acercó a ellos, y cogió en brazos al pequeño para darle un beso.
Rafa: buenos días Bella Durmiente… no me vas a dar un beso?
Catalina se giró, y al ver que el niño les miraba, le dio un beso en la mejilla. Rafa sin pensárselo la cogió por la cintura y le dio un beso. Catalina se quedó muy cortada, no se imaginaba que Rafa estaría tan cariñoso.
Pasaron el día juntos, pero Catalina y Rafa apenas hablaron, ambos estaban pendientes del pequeño Rafa, y les servía como excusa para no hablar de lo que había ocurrido la noche anterior.
El niño estaba agotado, y se acostó pronto. Era el momento de que ellos hablaran. Tenían mucho que contarse.
Se sentaron a cenar.
Rafa: siento mucho la manera que tuve ayer de perder los nervios…
Catalina: pensaba que habías cambiado, pero veo que hay algunas cosas que es imposible que cambies…
Rafa: entiéndeme… no se que es lo que os traéis entre manos el Moreno y tu, y llego a casa y me lo encuentro cenando contigo y jugando con mi hijo…
Catalina le explicó que relación tenía con el Moreno, y xq estaba en casa.
Al oírlo, Rafa se quedó muy cortado… se sentía avergonzado…
Catalina: no te hubiera gustado que alguien nos hubiera ayudado en su momento, así?
Rafa: lo siento… me volvía loco la idea de pensar que podías estar con otro… no debí dudar de ti… No te preocupes, que hablaré con el Moreno e intentaré arreglarlo.
Catalina ya le había perdonado desde que le vio por la mañana jugando con el niño, era incapaz de estar enfadada con el.
Rafa cogió de la mano a Catalina, y la sentó en sus rodillas.
Rafa: me vas a dar ahora un beso de los de verdad? Te he echado tanto de menos…
Catalina le sonrió, y no dudó ni un segundo en empezar a besarle.
En ese momento llamaron a la puerta.
Rafa: no abras, es igual… (y no paraba de besarla)
Catalina: tengo que abrir Rafa. Escóndete, no te pueden ver.
Catalina fue a abrir la puerta.
Catalina: Jessi! Que haces aquí?
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