miércoles, 25 de marzo de 2009

CAPÍTULO 42


Catalina cogió la bolsa y se fue a su coche. Quería ir a ver a su madre, pero ir al taller era demasiado arriesgado y tenía suficiente por hoy, así que decidió volver a la casa con Martínez.


Martínez: que tal ha ido Catalina?

Catalina: bien…

Martínez: y esa bolsa?

Catalina: ah! He ido por casa y he cogido algo de ropa…

Martínez: has ido a tu casa? Xq no me has dicho nada?

Catalina: bueno, se me ocurrió después… los chicos me acompañaron, y me dijeron que no había problema.

Martínez: es sólo que no quería que vieras como estaba la casa…

Catalina: no importa. A partir de mañana empezaré a arreglarlo todo. Me voy a instalar allí.

Martínez: como? Eso no puede ser Cata, aquí estás mucho más segura.

Catalina: tranquilo. Si tengo seguridad, y sabes muy bien que esa gente si me quiere encontrar, lo hará aunque esté aquí… se cuidarme sola Salvador.

Martínez: no puedo convencerte, ya lo se. Pero sólo quiero que sepas mi opinión…

Catalina: tranquilo, tendré cuidado. He aprendido mucho, no soy tan inocente.

Martínez sabía que Cata tenía razón, pero aun así le preocupaba. Rafa no se tomaría muy bien como actuaba Catalina…

Catalina subió a su habitación y llamó a su madre.

Fina: Cata hija! Como estás?

Catalina: Hola mamá! Estoy bien, no te preocupes. Mañana iré a mi casa a arreglarlo todo. Quiero que vengas conmigo. Podrás?

Fina: claro! Pero eso no es muy peligroso, Cata?

Catalina: llevo tanta seguridad que es imposible que me pase nada. No quiero seguir aquí escondida.

Fina: está bien. Tu sabrás mejor que yo lo que haces. Tranquila que mañana iré contigo, y si hace falta me instalaré a vivir allí unos días.

Catalina: gracias mamá, pero es mejor que estés en tu casa con Paula y Jesús. Ellos te necesitan, y yo me puedo espabilar sola. Estaré bien.

Fina: y Salvador?

Catalina: se quedará aquí de momento aun no han pensado nada.

Fina: sabes algo de Rafa y el niño?

Catalina: hablé ayer con ellos. Están bien.

Fina: vale, mañana nos vemos a primera hora en tu casa.

Fina no se quedó tranquila con la idea de Catalina de volver a casa. Y pensó en llamar a Rafa para saber de su nieto, y explicarle como estaba las cosas.

Rafa: Fina! Pasa algo? Está bien Cata?

Fina: si… está bien. Te he asustado? Lo siento…

Rafa: no te preocupes. Es sólo que no me esperaba la llamada y me he asustado un poco. Como estáis?

Fina: bien… y vosotros? Como está mi nieto?

Rafa: el niño está bien. Se ha adaptado sin problemas, de momento. Intento tenerle ocupado todo el día. Catalina me dejó mil instrucciones… ja,ja,ja…

Fina: ja,ja,ja… las madres somos así…

Rafa: has visto a Catalina?

Fina: no, acabo de hablar con ella ahora. Hemos quedado mañana.

Rafa: muy bien. Irás a la casa?

Fina: no… hemos quedado en casa de Cata…

Rafa: en casa de Cata???

Fina: verás, quiere arreglarlo todo e instalarse allí…

Rafa: xq??? Es peligroso!!!

Fina: lo se, pero ella dice que tiene seguridad y que prefiere estar en su casa… yo ya se lo he dicho, pero ya sabes lo cabezona que es cuando quiere…

Rafa: lo se… intentaré hablar con ella… pero no se si conseguiré algo… no la dejes sola, Fina.

Fina: tranquilo, no lo haré. Cuida tu de mi nieto. Le echamos mucho de menos…

Rafa: te aseguro que doy la vida por mi hijo, igual que la daría por Catalina.

Rafa colgó y no espero ni un segundo para llamar a Catalina, pero ella no le cogió el teléfono.
Entonces decidió llamar al Moreno.

Moreno: Rafa!

Rafa: tenia yo ganas de hablar contigo…

Moreno: que pasa? No te ha contado Jessi que tengo la reunión ahora?

Rafa: si, pensaba que ya la habías tenido. Has hablado con Cata?

Moreno: si, he estado con ella esta mañana. Puedes estar tranquilo que está bien?

Rafa: has estado con ella? Y eso?
Moreno: bueno, me llamó ayer, y hoy le he llevado ropa.

Rafa: y un arma? Tb le has llevado un arma?

El Moreno se quedó blanco…

Moreno: un arma? Xq me preguntas eso?

Rafa: xq ella me lo ha dicho.

Moreno: bueno Duque, me la pidió por su seguridad. Y no le iba a decir que no… es prudente, no hará ninguna locura.

Rafa: como se te ocurre??? Tu no sabes de lo que es capaz Catalina!!! No la conoces bien.

Moreno: creo que si que la conozco. No te tienes que poner así. No la dejaré sola.

Rafa: ya se que se va a instalar en casa. Espero, por tu bien, que no le pase nada y que no haga ninguna locura…

El Moreno estaba ya muy nervioso.

Moreno: mira Duque, ahora te tengo que dejar. Ya hablaremos.

Rafa: puedes estar seguro de que hablaremos.



Catalina se sentó en su cama, abrió la bolsa que le había dado el Moreno, y empezó a sacar toda la ropa que le había metido. En el fondo, encontró la pistola que le había pedido. Hacía mucho que no tenía una entre las manos… No pudo evitar ponerse nerviosa… si Rafa se enterara de que estaba empezando a hacer las cosas a su manera se enfadaría…

Cogió el móvil que le había dejado el Moreno en la bolsa, y lo escondió. No quería que nadie viera ese teléfono. Martínez no debía saber que tenía comunicación directa con el.

Su móvil volvió a sonar… era Rafa… llevaba toda la tarde sin cogerle el teléfono… no quería mentirle, pero se moría por hablar con el y saber como estaba su hijo, así que finalmente se decidió a cogerlo.

Catalina: Rafa… perdona, pero no te lo he podido coger antes…

Rafa: no importa Cata… como estás?

Catalina: bien, no hay muchas novedades. Pero explícame tu, como estáis? Que tal el niño? Te da mucho trabajo?

Rafa: estamos bien. Rafa se porta muy bien, me encanta pasar tanto tiempo con el. Que tal ha ido la declaración?

Catalina: bien. Martínez me ayudó a prepararla y no he estado en ningún momento sola.

Rafa: has podido salir?

Catalina: bueno, he ido a ver como estaba mi casa. Rafa, me voy a instalar allí. Aquí no estoy bien, prefiero volver a casa… tengo seguridad y no me tiene xq pasar nada… se cuidarme.

Rafa: creo que estás siendo imprudente Cata… pero se que no te voy a poder convencer… he pensado que tengo un colega que me debe un favor, y podría encargarse de la seguridad en la casa.

Catalina: es mejor que no, Rafa. Ya está la policia, y no quiero que se lie más.

Rafa: y xq no le dices a Fina que se vaya a pasar unos días contigo?

Catalina: Rafa… es mejor así. Créeme, yo se muy bien lo que hago.

Rafa: has visto a alguien?

Catalina se quedó pensando… no quería decirle lo del Moreno…

Catalina: no, mañana veré a mi madre. Hoy no he tenido tiempo.

Rafa comprobó que Catalina le mentía, pero no quiso decírselo. Se despidió de ella como si no pasara nada.
Cuando colgó, decidió llamar a su colega para que fuera la sombra de Catalina. No se fiaba de lo que podría hacer, y aunque Cata le dijo que no hacía falta, el también pensaba hacer las cosas a su manera.

Los días pasaron, y Catalina se había ocupado de poner la casa al día con la ayuda de su madre. No tenía novedades de la policia, y ya estaba preparada para instalarse en su casa.

Fue a la casa de Martínez para recoger sus cosas.

Martínez: Cata, a partir de ahora tienes que tener mucho más cuidado. Cualquier cosa rara que notes, llámame, o avisa a la policia. No seas imprudente.

Catalina: Salvador, puedes estar tranquilo, se cuidarme. Estaré mejor en casa, entiéndeme… ya llevo casi un mes aquí, y necesito estar sola.

Martínez: te entiendo, pero tienes que tener cuidado.

Catalina cogió sus cosas, y se fue en su coche a casa. Le pidió a su madre que no se quedara con ella, quería acostumbrarse a estar sola en casa, no quería coger miedo.
Aun no le había dicho a Rafa que se instalaba allí, pero el ya lo sabía, la persona que le había puesto para vigilar a Catalina le mantenía informado cada día de todos sus movimientos.

Cuando por fin se quedó sola en casa, aprovechó para llamar al Moreno. No sabía nada de el, y quería saber como estaban las cosas.

Catalina: Moreno… puedes hablar?

Moreno: Cata! Como estás? Siento no haberte llamado antes, pero no era seguro… no quiero ponerte en peligro.

Catalina: no te preocupes. Como están las cosas?

Moreno: verás, ya estoy trabajando para Cardona. Jessi gestiona todo. Yo sólo me ocupo del transporte…

Catalina: y no es muy peligroso?

Moreno: tranquila, se por donde me muevo… Cardona ahora está tranquilito, se acaba de instalar en Madrid, y no quiere llamar la atención.

Catalina: entonces podemos bajar un poco la guardia, no?

Moreno: eso nunca Cata. No podemos relajarnos. Sigues en casa de Martínez?

Catalina: hoy me he instalado ya en mi casa.

Moreno: en tu casa? Eres muy valiente Cata. Y como estás?

Catalina: un poco asustada… pero me acostumbraré.

Moreno: si quieres, puedo pasar a hacerte una visita. La Vane se ha ido con su madre a un entierro a Valencia, y estará unos días fuera. No tengo que mentirle para salir.

Catalina: está bien. Así no cenaré sola el primer día. Pero tienes que tener cuidado, la casa está rodeada de policia secreta, no es muy conveniente que te dejes ver mucho.

Moreno: seré discreto.

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