
Cuando Catalina llegó a casa, se encontró a Rafa y al niño en la cocina preparándole la cena…
Rafa: mira hijo! Ya está aquí mami!!!
El niño fue corriendo a darle un beso a Catalina.
Catalina: vaya… ya veo que formáis un buen equipo!!!
El niño estaba encantado, no paraba de repetirle a su madre lo que le había enseñado Rafa. Cada vez hablaba más, y estaba muy gracioso.
Catalina: hijo, cada día estás más mayor… y más listo!!!
Rafa: ha salido a su madre… pero para el padre no hay ningún beso…?
Catalina: para el padre hay todos los besos del mundo…
Catalina besó apasionadamente a Rafa, y éste np pudo evitar cogerla por la cintura y acercarla a él…
Catalina: Rafa… que está el niño delante…
Se sentaron a cenar los tres, no paraban de hacerle bromas al niño, y él no paraba de reír.
Cuando acabaron de cenar, Rafa dijo que el acostaría al niño, Catalina estaba encantada.
Cuando volvió Rafa, se sentaron a hablar en el sofá.
Rafa: bueno… cuéntame… que tal ha ido con Martínez?
Catalina: bien! Ya tengo todos los papeles del Moreno.
Rafa: ya está todo solucionado?
Catalina: bueno, falta pagar a Jessi, y todo se acabara. Tu crees que Jessi aceptará el dinero? A mi me ha dicho que no… y al Moreno tb.
Rafa: no te preocupes, hablaré con ella.
Catalina: Gracias Rafa… te quería comentar que he hablado con Martínez del Club…
Rafa: y?...
Catalina: he pensado que tampoco puedo hacer lo que me de la gana, al fin y al cabo el Club es tuyo, y de Rafa… que te parece si llegamos a un acuerdo?
Rafa: ja,ja,ja… que tipo de acuerdo?
Catalina: el Club será para Jessi como tu querías… pero se lo venderemos, no se lo regalaremos. Con lo que va a cobrar del Moreno ahora, y el dinero ahorrado tiene de sobras para comprarse cuatro Clubs…
Rafa: muy bien, Trato hecho!!! No pienso discutir contigo por un local del que ya no quiero saber nada. Gracias por vendérselo a Jessi, eres un cielo Cata.
Catalina: bueno… yo creí que tendría mi recompensa…
Empezó a besar a Rafa, y se echó encima de el… Rafa no se pudo resistir, y le devolvía los besos.
Rafa: ven, vamos a la habitación… aquí nos podría ver el niño…
Se fueron a la habitación…
Catalina: te voy a echar mucho de menos cuando te vayas…
Rafa: no pienses eso ahora, disfrutemos del momento…
Rafa no la dejaba ni hablar, continuaba besándola, empezó a quitarle la ropa, y se metieron entre las sábanas para hacer el amor con toda la dulzura del mundo. Habían aprendido a disfrutar el uno del otro, a dejarse llevar.
No había amanecido, y el pequeño Rafa fue a buscar a sus padres a la habitación.
Rafa se despertó enseguida al oír el ruido.
Rafa: hijo… no puedes dormir?
Lo cogió en brazos, y al tocarlo vio que estaba ardiendo, debía tener fiebre. Rafa no tenía ni idea de que hacer, no le había pasado nunca.
Rafa: Cata, cariño… despierta…
Catalina: que pasa Rafa?
Rafa: es el niño, creo que tiene fiebre.
Catalina se levantó corriendo, cogió al niño y al tocarle la frente se dio cuenta de que estaba ardiendo.
Catalina: tiene mucha fiebre, así no lo puedo llevar al hospital. Voy a llamar al médico.
Catalina estaba muy nerviosa, y Rafa no sabía como ayudar.
El médico le dijo a Catalina que iba de camino a la casa.
Rafa: que puedo hacer Cata?
Catalina: tienes que esconderte. Ahora vendrá el médico, y no te puede ver…
A Rafa le daba mucha rabia tener que esconderse.
El médico vino enseguida, le dijo a Catalina que estuviera tranquila, que el niño se había resfriado y eso le daba fiebre. Le dio medicación y le dijo que lo acostara. En un par de días estaría bien.
Rafa lo había oído todo des de la habitación de al lado. Fue a ver al niño en cuanto el médico se fue.
Catalina: ya está Rafa, no te preocupes, a los niños les pasa esto a menudo.
Rafa: no lo había vivido aun… siento no haberte ayudado mucho… De lo que me he dado cuenta, es de que es muy duro para ti estar criando a nuestro hijo sola…
Catalina: tranquilo… pronto acabará esto…
Durmieron los tres juntos en la cama. Por la mañana, Catalina se levantó para ir a trabajar. Rafa se quedaría con el niño, y ella estaría de vuelta para comer.
Estaba preocupada y triste… en dos días Rafa se volvía a Brasil, no lo podía retrasar más.
Catalina se estaba planteando escaparse con él, y cambiar de identidad, de esa manera no tendrían que estar separados. Por eso le interesaba arreglar todo cuanto antes.
Es misma noche quería hablar con Rafa y explicárselo.
Catalina llegó al trabajo.
Fina: Cata hija, que mala cara tienes!!!
Catalina: lo se mamá… es que no he pasado buena noche… el niño tenía mucha fiebre y tuve que llamar al médico…
Fina: y como está? Xq no te has quedado con el?
Catalina: está bien, sólo está resfriado. Se ha quedado con Rafa, confío en él, y no quiero que piense que no le veo capaz de cuidar a nuestro hijo.
Fina: está bien… hasta cuando se queda Rafa?
Catalina: en dos días se va…
Fina: lo siento hija… espero que puedas irte pronto para allí.
Catalina: mamá, te quería comentar una cosa. Voy a comprar la casa.
Fina: y eso? No te vas a ir?
Catalina: no, no es eso, mamá. Quiero que te traslades allí el día que yo me vaya. Quiero que vivas allí con Paula y con mi sobrino. La casa estará a tu nombre.
Fina: Cata!!! Eso es demasiado!!! No puedes hacer algo así. Ponla a nombre de tu hijo y tuyo.
Catalina: es mi manera de ayudarte mamá. Tendrás una propiedad, y eso te dará tranquilidad, ya lo verás. Tu me has ayudado mucho y ahora me toca a mi ayudarte a ti.
Fina estaba emocionada.
Fina: y que haremos nosotras en una casa tan grande!!! Nos vamos a perder!!!
Catalina: ja,ja,ja… tranquila mamá, a vivir así uno se acostumbra rápido…
Fina: bueno, prefiero que lo hablemos cuando llegue el momento.
Las dos se abrazaron muy emocionadas.
Fina: Cata, me has ayudado siempre, mucho más de lo que tu crees.
Rafa estaba en casa con el niño. El pequeño Rafa estaba durmiendo, y Rafa estaba echado a su lado. No se había separado de el ni un minuto.
Le llamaron por tlf…
Rafa: si?
Mohamed: Hola Duque, soy Mohamed.
Rafa: hola! Pasa algo?
Mohamed: es para confirmarte que el avión saldrá en dos días. Mañana te llamaré y te diré como quedamos para llegar hasta el avión.
Rafa: ok! Gracias amigo.
Rafa se volvió a echar con el niño y se quedó mirándole fijamente. Le iba a echar mucho de menos… no quería que el niño se criara sin él…
Catalina se fue directa para casa nada más salir del trabajo. Cuando llegó a casa, se encontró con Rafa y el pequeño dormidos en la cama. Le tocó la frente al niño, y vio que no tenía fiebre, así que prefirió ir a hacer la cena, y no despertarles.
Llamaron a la puerta, era el Moreno.
Catalina: Hola Jose! Que tal?
Moreno: Bien, llego en buen momento Cata?
Catalina: si, tranquilo, Rafa y el niño están durmiendo.
Moreno: vale, venía sólo a buscar lo que me dijiste.
Catalina: claro! Pasa x favor. Tengo todo preparado. Quieres tomar algo?
Moreno: gracias, pero será mejor que no me entretenga, la Vane me está esperando, y no quiero que sospeche nada.
Catalina: está bien. Ahora lo traigo todo. Espérame aquí.
Rafa se despertó al oír hablar a Catalina. Dejó al niño durmiendo y bajó para ver que pasaba.
Moreno: Rafa! Te he despertado?
Rafa: vaya Moreno… en cuanto me descuido ya estás metido en mi casa!!!
Moreno: Rafa, no es eso, yo…
Rafa: tranquilo, Cata me lo ha explicado todo. Siento lo que pasó el otro día. Perdí los nervios.
Moreno: tranquilo, no pasa nada, lo entiendo…
Catalina: bueno, veo que te has despertado!!!
Rafa: bueno, estaba cansado, y al final me quedé dormido…
Catalina: Jose, aquí tienes todos los papeles. El taller ya es mío. Así que mañana mismo empezaremos las obras para habilitarlo como almacén. Quiero que tu te encargues de supervisar las obras, yo no tengo tiempo…
Moreno: Claro Cata, estoy disponible para lo que haga falta!!!
Catalina: muy bien, pues mañana a las 8 de la mañana tienes que estar allí. He quedado con los obreros. Yo intentaré estar, pero no se si me dará tiempo, el niño está malo. Aquí tienes los planos, estúdiatelos, es fácil, tampoco vamos a hacer mucho.
Moreno: eso está hecho. Mañana nos vemos.
Catalina: no te pienses que me he olvidado de lo que te prometí con Vane, pero es mejor que lo dejemos para cuando Rafa se haya ido. No puedo hacer aquí una fiesta, es muy peligroso…
Moreno: lo entiendo, no pasa nada. Ya me las apañaré con Vane. De momento no sospecha mucho.
El Moreno se despidió de ellos hasta mañana, y se fue.
Rafa: Cata, te encuentras bien? No tienes muy buena cara…
Catalina: bueno, debe ser que estoy muy cansada…
Rafa: xq no te sientas un poco en el sofá… yo prepararé la cena, no te preocupes.
Catalina: y el niño como está? Ha pasado bien el día?
Rafa: si, está mejor. La medicación le ha hecho efecto rápido. Cata, he pensado que te iría bien tener una persona en casa que te ayude… cada vez trabajas más horas, y con el niño… vas agotada.
Catalina: no quiero que nadie cuide a mi hijo, para eso estoy yo que soy su madre.
Rafa: sabes que no es eso, puedes caer enferma…
Catalina: bueno, lo pensaré, pero no te prometo nada.
Rafa se fue a hacer la cena, y Cata se quedó en el sofá.
Cuando lo tenía todo preparado Rafa fue a buscar a Catalina, y se la encontró profundamente dormida. Le dio pena despertarla, y le tapo con una manta, y le dio un beso en la frente.
Rafa: mira hijo! Ya está aquí mami!!!
El niño fue corriendo a darle un beso a Catalina.
Catalina: vaya… ya veo que formáis un buen equipo!!!
El niño estaba encantado, no paraba de repetirle a su madre lo que le había enseñado Rafa. Cada vez hablaba más, y estaba muy gracioso.
Catalina: hijo, cada día estás más mayor… y más listo!!!
Rafa: ha salido a su madre… pero para el padre no hay ningún beso…?
Catalina: para el padre hay todos los besos del mundo…
Catalina besó apasionadamente a Rafa, y éste np pudo evitar cogerla por la cintura y acercarla a él…
Catalina: Rafa… que está el niño delante…
Se sentaron a cenar los tres, no paraban de hacerle bromas al niño, y él no paraba de reír.
Cuando acabaron de cenar, Rafa dijo que el acostaría al niño, Catalina estaba encantada.
Cuando volvió Rafa, se sentaron a hablar en el sofá.
Rafa: bueno… cuéntame… que tal ha ido con Martínez?
Catalina: bien! Ya tengo todos los papeles del Moreno.
Rafa: ya está todo solucionado?
Catalina: bueno, falta pagar a Jessi, y todo se acabara. Tu crees que Jessi aceptará el dinero? A mi me ha dicho que no… y al Moreno tb.
Rafa: no te preocupes, hablaré con ella.
Catalina: Gracias Rafa… te quería comentar que he hablado con Martínez del Club…
Rafa: y?...
Catalina: he pensado que tampoco puedo hacer lo que me de la gana, al fin y al cabo el Club es tuyo, y de Rafa… que te parece si llegamos a un acuerdo?
Rafa: ja,ja,ja… que tipo de acuerdo?
Catalina: el Club será para Jessi como tu querías… pero se lo venderemos, no se lo regalaremos. Con lo que va a cobrar del Moreno ahora, y el dinero ahorrado tiene de sobras para comprarse cuatro Clubs…
Rafa: muy bien, Trato hecho!!! No pienso discutir contigo por un local del que ya no quiero saber nada. Gracias por vendérselo a Jessi, eres un cielo Cata.
Catalina: bueno… yo creí que tendría mi recompensa…
Empezó a besar a Rafa, y se echó encima de el… Rafa no se pudo resistir, y le devolvía los besos.
Rafa: ven, vamos a la habitación… aquí nos podría ver el niño…
Se fueron a la habitación…
Catalina: te voy a echar mucho de menos cuando te vayas…
Rafa: no pienses eso ahora, disfrutemos del momento…
Rafa no la dejaba ni hablar, continuaba besándola, empezó a quitarle la ropa, y se metieron entre las sábanas para hacer el amor con toda la dulzura del mundo. Habían aprendido a disfrutar el uno del otro, a dejarse llevar.
No había amanecido, y el pequeño Rafa fue a buscar a sus padres a la habitación.
Rafa se despertó enseguida al oír el ruido.
Rafa: hijo… no puedes dormir?
Lo cogió en brazos, y al tocarlo vio que estaba ardiendo, debía tener fiebre. Rafa no tenía ni idea de que hacer, no le había pasado nunca.
Rafa: Cata, cariño… despierta…
Catalina: que pasa Rafa?
Rafa: es el niño, creo que tiene fiebre.
Catalina se levantó corriendo, cogió al niño y al tocarle la frente se dio cuenta de que estaba ardiendo.
Catalina: tiene mucha fiebre, así no lo puedo llevar al hospital. Voy a llamar al médico.
Catalina estaba muy nerviosa, y Rafa no sabía como ayudar.
El médico le dijo a Catalina que iba de camino a la casa.
Rafa: que puedo hacer Cata?
Catalina: tienes que esconderte. Ahora vendrá el médico, y no te puede ver…
A Rafa le daba mucha rabia tener que esconderse.
El médico vino enseguida, le dijo a Catalina que estuviera tranquila, que el niño se había resfriado y eso le daba fiebre. Le dio medicación y le dijo que lo acostara. En un par de días estaría bien.
Rafa lo había oído todo des de la habitación de al lado. Fue a ver al niño en cuanto el médico se fue.
Catalina: ya está Rafa, no te preocupes, a los niños les pasa esto a menudo.
Rafa: no lo había vivido aun… siento no haberte ayudado mucho… De lo que me he dado cuenta, es de que es muy duro para ti estar criando a nuestro hijo sola…
Catalina: tranquilo… pronto acabará esto…
Durmieron los tres juntos en la cama. Por la mañana, Catalina se levantó para ir a trabajar. Rafa se quedaría con el niño, y ella estaría de vuelta para comer.
Estaba preocupada y triste… en dos días Rafa se volvía a Brasil, no lo podía retrasar más.
Catalina se estaba planteando escaparse con él, y cambiar de identidad, de esa manera no tendrían que estar separados. Por eso le interesaba arreglar todo cuanto antes.
Es misma noche quería hablar con Rafa y explicárselo.
Catalina llegó al trabajo.
Fina: Cata hija, que mala cara tienes!!!
Catalina: lo se mamá… es que no he pasado buena noche… el niño tenía mucha fiebre y tuve que llamar al médico…
Fina: y como está? Xq no te has quedado con el?
Catalina: está bien, sólo está resfriado. Se ha quedado con Rafa, confío en él, y no quiero que piense que no le veo capaz de cuidar a nuestro hijo.
Fina: está bien… hasta cuando se queda Rafa?
Catalina: en dos días se va…
Fina: lo siento hija… espero que puedas irte pronto para allí.
Catalina: mamá, te quería comentar una cosa. Voy a comprar la casa.
Fina: y eso? No te vas a ir?
Catalina: no, no es eso, mamá. Quiero que te traslades allí el día que yo me vaya. Quiero que vivas allí con Paula y con mi sobrino. La casa estará a tu nombre.
Fina: Cata!!! Eso es demasiado!!! No puedes hacer algo así. Ponla a nombre de tu hijo y tuyo.
Catalina: es mi manera de ayudarte mamá. Tendrás una propiedad, y eso te dará tranquilidad, ya lo verás. Tu me has ayudado mucho y ahora me toca a mi ayudarte a ti.
Fina estaba emocionada.
Fina: y que haremos nosotras en una casa tan grande!!! Nos vamos a perder!!!
Catalina: ja,ja,ja… tranquila mamá, a vivir así uno se acostumbra rápido…
Fina: bueno, prefiero que lo hablemos cuando llegue el momento.
Las dos se abrazaron muy emocionadas.
Fina: Cata, me has ayudado siempre, mucho más de lo que tu crees.
Rafa estaba en casa con el niño. El pequeño Rafa estaba durmiendo, y Rafa estaba echado a su lado. No se había separado de el ni un minuto.
Le llamaron por tlf…
Rafa: si?
Mohamed: Hola Duque, soy Mohamed.
Rafa: hola! Pasa algo?
Mohamed: es para confirmarte que el avión saldrá en dos días. Mañana te llamaré y te diré como quedamos para llegar hasta el avión.
Rafa: ok! Gracias amigo.
Rafa se volvió a echar con el niño y se quedó mirándole fijamente. Le iba a echar mucho de menos… no quería que el niño se criara sin él…
Catalina se fue directa para casa nada más salir del trabajo. Cuando llegó a casa, se encontró con Rafa y el pequeño dormidos en la cama. Le tocó la frente al niño, y vio que no tenía fiebre, así que prefirió ir a hacer la cena, y no despertarles.
Llamaron a la puerta, era el Moreno.
Catalina: Hola Jose! Que tal?
Moreno: Bien, llego en buen momento Cata?
Catalina: si, tranquilo, Rafa y el niño están durmiendo.
Moreno: vale, venía sólo a buscar lo que me dijiste.
Catalina: claro! Pasa x favor. Tengo todo preparado. Quieres tomar algo?
Moreno: gracias, pero será mejor que no me entretenga, la Vane me está esperando, y no quiero que sospeche nada.
Catalina: está bien. Ahora lo traigo todo. Espérame aquí.
Rafa se despertó al oír hablar a Catalina. Dejó al niño durmiendo y bajó para ver que pasaba.
Moreno: Rafa! Te he despertado?
Rafa: vaya Moreno… en cuanto me descuido ya estás metido en mi casa!!!
Moreno: Rafa, no es eso, yo…
Rafa: tranquilo, Cata me lo ha explicado todo. Siento lo que pasó el otro día. Perdí los nervios.
Moreno: tranquilo, no pasa nada, lo entiendo…
Catalina: bueno, veo que te has despertado!!!
Rafa: bueno, estaba cansado, y al final me quedé dormido…
Catalina: Jose, aquí tienes todos los papeles. El taller ya es mío. Así que mañana mismo empezaremos las obras para habilitarlo como almacén. Quiero que tu te encargues de supervisar las obras, yo no tengo tiempo…
Moreno: Claro Cata, estoy disponible para lo que haga falta!!!
Catalina: muy bien, pues mañana a las 8 de la mañana tienes que estar allí. He quedado con los obreros. Yo intentaré estar, pero no se si me dará tiempo, el niño está malo. Aquí tienes los planos, estúdiatelos, es fácil, tampoco vamos a hacer mucho.
Moreno: eso está hecho. Mañana nos vemos.
Catalina: no te pienses que me he olvidado de lo que te prometí con Vane, pero es mejor que lo dejemos para cuando Rafa se haya ido. No puedo hacer aquí una fiesta, es muy peligroso…
Moreno: lo entiendo, no pasa nada. Ya me las apañaré con Vane. De momento no sospecha mucho.
El Moreno se despidió de ellos hasta mañana, y se fue.
Rafa: Cata, te encuentras bien? No tienes muy buena cara…
Catalina: bueno, debe ser que estoy muy cansada…
Rafa: xq no te sientas un poco en el sofá… yo prepararé la cena, no te preocupes.
Catalina: y el niño como está? Ha pasado bien el día?
Rafa: si, está mejor. La medicación le ha hecho efecto rápido. Cata, he pensado que te iría bien tener una persona en casa que te ayude… cada vez trabajas más horas, y con el niño… vas agotada.
Catalina: no quiero que nadie cuide a mi hijo, para eso estoy yo que soy su madre.
Rafa: sabes que no es eso, puedes caer enferma…
Catalina: bueno, lo pensaré, pero no te prometo nada.
Rafa se fue a hacer la cena, y Cata se quedó en el sofá.
Cuando lo tenía todo preparado Rafa fue a buscar a Catalina, y se la encontró profundamente dormida. Le dio pena despertarla, y le tapo con una manta, y le dio un beso en la frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario