lunes, 23 de marzo de 2009

CAPÍTULO 40


Jessi había empezado a mover todos sus contactos. Tenía claro que Cardona ya tenía una buena infraestructura en España, y se había instalado en Madrid. La única posibilidad que vio, era meterse en su círculo. Aunque ella en su momento les traicionó, ahora estaba metida en el negocio, y Carmona no tenía xq saber los detalles de lo que ocurrió, ya que el estaba en Colombia. Entró el Moreno en el Club.

Jessi: hombre!!! Mira quien está aquí! No pensaba que volverías tan rápido…

Moreno; no te equivoques Jessi, estoy aquí por otra cosa…

Jessi: tu dirás…

Moreno; estás al corriente, como yo, de lo de el Duque y Cardona, no?

Jessi se quedó sorprendida…

Jessi: que tienes tu que ver en todo esto?

Moreno; tengo que ayudar al Duque y a Cata. Dime lo último que sabes.

Jessi: bueno, pensaba ir a reunirme con el, para meterme en sus negocios, quiero ganarme su confianza.

Moreno; eso es peligroso. Déjame que vaya yo.

Jessi: tu??? Si ya no estás en el negocio!!! Y que dirá tu mujercita si se entera de esto?

Moreno: eso es asunto mio. Tu no tienes que decirle nada a la Vane. A mi Cardona no me conoce de nada. Será menos arriesgado. Puedo meterme a trabajar con el, y será más fácil tenderle una trampa.

Jessi: ten cuidado, xq eso es lo mismo que pensó Jesús, y no te tengo que recordar como acabó…

Moreno: eso ahora no es lo que más me importa. Tu dame la dirección y el contacto que tienes.

Jessi: está bien, pero me tienes que tener al corriente de cualquier cosa.

Moreno: está bien.

Jessi: por cierto, y ya que vas a entrar en sus negocios, quiero mi tanto por ciento de lo q consigas…

Moreno: como? No puedes dejar de pensar en el dinero ni un momento??? No hacemos esto para beneficiarnos!!!

Jessi: lo se, pero si puede contribuir a mi patrimonio, no lo pienso dejar escapar…

Moreno: eso ya lo hablaremos.

Jessi: eso ya está hablado, Moreno, no creo que a la Vane le haga mucha gracia enterarse de todo esto…

Moreno: no vas a cambiar nunca… me das pena…

Jessi: no somos tan distintos…


Rafa y Cata acostaron al niño. Catalina se despidió de el, ya que por la mañana estaría dormido, ella se iba muy temprano al aeropuerto…

Rafa: tienes que estar tranquila, el niño estará bien aquí. No pienso separarme de el ni un minuto. Estaremos siempre juntos.

Catalina: tienes que cuidarlo mucho, es muy pequeño… te va a dar mucho trabajo…

Rafa: trabajo??? Si es mi hijo!!! Me dará felicidad, y nada más!!! Ven aquí…

Rafa abrazó fuerte a Catalina, y le dio un beso.

Catalina: ay Rafa… espero estar de vuelta pronto… os voy a echar tanto de menos…

Rafa: no pienses eso ahora, ven, la cena ya está preparada.

Se sentaron a cenar. Y hablaron de los planes que tenía Rafa esos días.

Rafa: si hay cualquier novedad, me llamas, Cata. No quiero que estés en peligro más de lo necesario. Vale?

Catalina: no te preocupes, con Salvador estaré bien.

Rafa: si hay algo, yo no me lo pensaré dos veces, y me iré para allí. No ve va a temblar el pulso si tengo que arreglar las cosas a mi manera…

Catalina: no digas eso Rafa, vamos a intentar hacer las cosas bien, no nos conviene que te vean, y mucho menos que te detengan!!!

Rafa prefirió no contestarle a Catalina, tenía muy claro que iba a arriesgar lo que hiciera falta.

Terminaron de cenar, y Rafa cogió de la mano a Catalina y se la llevó a la habitación. Cuando llegaron, la cogió por la cintura…

Rafa: no pensabas que te ibas a ir tan fácilmente…

Catalina: nos puede oír el niño, Rafa… no se si es un buen momento…

Rafa: shuuuuuuuu… no digas nada…

Empezó a besarle el cuello, y Catalina no se pudo resistir, lo deseaba tanto como el…
Rafa la cogió en brazos y la echó encima de la cama. Le hizo el amor con la ternura de una despedida. No querían que esa noche acabara nunca. Los dos sabían que en unas horas se iban a volver a separar…



Se pasaron toda la noche hablando, ninguno de los dos quería dormir, ni que pasaran las horas.

Catalina: Rafa… me tengo que levantar ya, si no llegaré tarde…

Rafa: quédate un poquito más…

Catalina: sabes que no puedo… me voy a duchar.

Rafa: está bien, voy contigo! Te dije que no me iba a separar de ti hasta que te fueras…

Catalina: pero hasta en la ducha?! Ja,ja,ja… creo que será mejor que me esperes aquí…

Catalina se levantó, se puso la camisa de Rafa y se metió en el baño. Rafa se quedó en la cama, pero en cuanto Catalina salió de la habitación, se levantó y fue hacía el baño.
Entró en silencio para que Catalina no le oyera, ella ya estaba dentro de la ducha y con la mampara cerrada.
Rafa se quitó la ropa y abrió la mampara. Catalina se asustó.

Catalina: Rafa! Me has asustado! Que haces aquí?

Rafa: cumplir mi promesa! No pienso separarme de ti…

Rafa se metió en la ducha con ella, y a Catalina no le importó. Estaba feliz. Estar con el, le hacía olvidar por momentos lo que le esperaba en unas horas.
Catalina empezó a besar a Rafa mientras le acariciaba la cara.

Rafa: vaya… creía que no querías que me duchara contigo…

Catalina le sonrió con picardía y le susurró al oído: he cambiado de opinión… no puedo?

Rafa la cogió fuerte y la acercó a el.

Rafa: tu siempre puedes…

Empezó a besarla, y se dejaron llevar mientras el agua no dejaba de caer sobre sus cuerpos. Catalina entre sus brazos se sentía muy segura, y no quería ni pensar lo que tardaría en volver a estar a solas con el, con su Rafa.
Rafa no dejaba de amarla mientras recorría todo su cuerpo con sus manos.


Llegó la hora, y Catalina cogió sus maletas para salir hacía el aeropuerto. Rafa la acompañó hasta el coche.

Rafa: no llores Catalina, tienes que ser fuerte. Pronto volveremos a estar los tres juntos, te lo prometo.

Catalina reflejaba el miedo en sus ojos, era incapaz de contener las lágrimas.

Catalina: Rafa, cuida de nuestro hijo por favor. Es lo más importante que tenemos. Tienes que protegerle de todo. El tiene que ser feliz, no debe sufrir por nada…

Rafa: y no sufrirá Cata. De eso me voy a encargar yo. Llámame en cuanto puedas. No quiero que pasen los días y no tener noticias tuyas.

Catalina se abrazó a Rafa, y el le rodeo fuerte con sus brazos mientras le acariciaba el pelo.

Rafa: no olvides nunca que te quiero mucho, Cata.

Catalina: y yo a ti Rafa.

Catalina se giró, y se subió en el coche. No quería mirar, pero no pudo evitar hacerlo, no dejó de mirar a Rafa mientras el coche se alejaba, allí dejaba a las dos personas más importantes de su vida. Su amor, y su hijo…

Rafa se quedó quieto en la puerta hasta que el coche desapareció… entró en casa, se sentía muy triste. Se veía impotente de no poder hacer nada ante esta situación. Llamó a Martínez para decirle que Catalina ya había salido hacia el aeropuerto.

Martínez: Rafa! Hay alguna novedad?

Rafa: no, sólo quería decirte que Cata ya va camino del aeropuerto. Irás a buscarla tu?

Martínez: si, puedes estar tranquilo, iré yo a buscarla con la policia.

Rafa: con la policia??? Estás loco???

Martínez: la policia de incógnito, no queremos llamar la atención, ya sabemos como funciona esto. No te alarmes.

Rafa: quiero que me informes de cualquier novedad, si no lo haces, me acabaré enterando de otra forma, y no te conviene.

Martínez: a estas alturas con amenazas, Duque?

Rafa: no es una amenaza Martínez, simplemente es un consejo… (Rafa utilizó su tono más irónico…)

Martínez: no te preocupes, estarás al día de todo. Me ocuparé personalmente.

Rafa colgó el teléfono. Sentía mucha rabia, y no pudo evitar sentarse y llevarse las manos a la cara. Sus ojos se habían llenado de lágrimas. El sentimiento era muy grande. No dejaba de pensar en Catalina, no hacía ni una hora que se había ido, y ya la echaba tanto de menos… creía que se iba a volver loco…

Se levantó, y fue a lavarse la cara. Se miró en el espejo, y no le gustó nada lo que vio. Se dijo a si mismo que tenía que ser fuerte. Tenía que cuidar de su hijo tal y como le prometió a Catalina. Se secó la cara, y subió a la habitación de Rafa, abrió la puerta con cuidado para no despertarle.
El niño dormía tranquilamente, ajeno a todo lo que ocurría a su alrededor.
Rafa se echó a su lado para estar allí cuando se despertara. No quería que se asustara al ver que su madre no estaba.
Tal y como le dijo a Catalina, no pensaba separarse de el ni un momento.

Catalina se pasó todo el viaje pensando en lo que había dejado allí, y lo que le esperaba en Madrid… Pensaba ser más fuerte que nunca, tenía que solucionar las cosas, y enfrentarse ella sola. Lo haría por su hijo, y por Rafa. Ellos confiaban en ella, y no pensaba defraudarlos.

Cuando llegó al aeropuerto se encontró con Martínez que iba acompañado por unos señores a los que no conocía. Martínez reaccionó rápido para que Cata no se asustara.

Martínez: Cata!!! Que tal ha ido el vuelo?

Catalina le dio un abrazo a Martínez, y el aprovechó para decirle al oído que era policia de la secreta, que estuviera tranquila.

Martínez: vamos, Ana Mª nos está esperando en casa. Es mejor que salgamos de aquí.

Catalina: está bien. Vamos.

Se subieron en un coche, y se dirigieron a la cabaña donde iban a vivir por el momento. Estaba alejada de la ciudad, y era de difícil acceso. Eso tranquilizó a Catalina, aunque tenía aun muchas preguntas que hacerle a Salvador, pero estaba esperando a llegar a casa y estar más tranquilos, y solos.

Cuando llegaron a casa, Ana Mª salió a recibir a Catalina, su padre le pidió que le ayudara a sentirse bien, y le prometió que lo haría.

Martínez y Catalina se sentaron a hablar. Tenían que ponerse al día.

Martínez: mañana podrás hacer tu declaración oficial a la policia. Luego ellos nos darán indicaciones de lo que tenemos que hacer.

Catalina: me gustaría ir a mi casa. Quiero ver como está todo.

Martínez: eso no se si es muy buena idea… puede ser peligroso. Ya veremos.

Catalina: y de Cardona se sabe algo? No me mientas Salvador…

Martínez: no te voy a engañar Cata, se que está en Madrid, de ahí lo que ocurrió en tu casa. La policia está tras su pista, pero ya sabes que estas cosas son más complicadas de lo que a veces pensamos…

Catalina: lo se… he aprendido mucho… sabes si podré volver pronto a Brasil? He dejado allí a mi hijo…

Martínez: entiendo que vienes con ansia, pero Cata, has de intentar relajarte un poco y tomarte las cosas con más calma. Si queremos hacer bien las cosas, tenemos que ir con calma, poco a poco. Aquí estaremos bien, y la policia nos protege.

Catalina: eso no me da ninguna seguridad… y a ti tampoco debería dártela…

Martínez sabía que Cata tenía razón, pero no quería transmitirle su inseguridad en ningún momento.

Martínez: debes estar agotada del viaje. Será mejor que cenemos y descanses, mañana empezaremos a movernos. Será un día duro, y e recordaran muchas cosas. Tenemos que preparar tu declaración a la policia.

Catalina: tienes razón. Mañana será otro día. Después de cenar me gustaría llamar a Rafa, quiero que estén tranquilos y sepan que he llegado bien.

Martínez: te dejaré un tlf que tengo, es mejor que llames des de ahí.


El pequeño Rafa se despertó, y sonrió al ver a su padre al lado. Rafa se emocionó al ver cono le sonreía su hijo.

Rafa: buenos días hijo!

Le dio un beso en la frente y lo cogió en brazos.

Rafa: vamos, te voy a vestir y vamos a desayunar.

Bajaron a desayunar y el niño no tardó en preguntarle a Rafa por su mamá… Rafa temía que llagara ese momento.

Rafa: Rafa, hijo, mamá ha tenido que viajar a Madrid, pero volverá pronto, no te preocupes. Yo cuidaré de ti, que para eso soy tu papá!!! Si quieres hoy podemos ir a la playa a pasar el día, como a ti te gusta!

El niño se quedó triste al oír que su madre no estaba. No le gustaba que le dejara allí. Empezó a llamarla y se pudo a llorar.
Rafa cogió al niño en brazos y le abrazó fuerte.
Rafa: hijo, tranquilo, estás con papá…

El niño se fue calmado poco a poco. Y cuando ya estaba más tranquilo, Rafa se lo llevó a la playa tal y como le había dicho.

Pasaron un día muy entretenido. Rafa no paró de jugar con el niño, y se le veía feliz. Al llegar el atardecer volvieron a casa.
No paraba de mirar el tlf, Catalina no le había llamado, y ya empezaba a estar preocupado…


Catalina se sentó a cenar con Martínez y su hija. Aunque ellos intentaron distraer a Catalina hablando de otras cosas, ella no se podía quitar de la cabeza lo que le esperaba. Estaba deseando acabar de cenar para poder llamar a Rafa y saber como estaba el niño.

Martínez: hablé con tu madre y le expliqué todo, Cata.

Catalina: y como está? Que tal se lo tomó?

Martínez: estaba muy preocupada, pero la tranquilicé. Me dijo que le gustaría verte.

Catalina: y a mi también!!! Eso va a poder ser?

Martínez: si, ya veremos como lo hacemos, pero no creo que haya ningún problema.

Catalina: ella no corre peligro, no? No me gustaría meterla en todo esto…

Martínez: no! Ella está al margen. No la conocen. De todas formas, la policia está al tanto de todo, puedes estar tranquila. No tienes hambre? No estás cenando nada!

Catalina: la verdad es que estoy muy cansada… lo siento. Me gustaría llamar a Rafa y poder irme a la cama.

Martínez: lo entiendo, toma, llama des de este teléfono, es el único que no está intervenido por la policia.

Catalina cogió el tlf y subió a su habitación para poder hablar con rafa tranquila.

Rafa se tiró corriendo al tlf cuando vio que sonaba, pero no reconoció el número.

Catalina: Rafa… soy yo…

Rafa: Catalina!!! Has tardado mucho en llamarme!!! Como estás???

Catalina: estoy bien. No he podido llamar hasta ahora. El tlf me lo ha dejado Salvador. Como está el niño?

Rafa: está bien. Te echa mucho de menos, pero como te prometí, no me separo de el ni un segundo. Hemos pasado el día en la playa juntos.

Catalina: seguro que está encantado.

Rafa: y tu? Estás bien Cata? (la notaba muy triste)

Catalina: si, mañana iré a declarar, y tengo que preparar todo con Salvador. Tengo muchas ganas de que termine esto y poder volver.

Rafa: no tengas miedo Cata, todo irá bien. Tienes que hacer todo lo que te diga Martínez.

Catalina: Rafa, Jessi sabe algo de todo esto?

Rafa: si, ella está en este mundo, así que está al corriente de todo. Pero es mejor que tu te mantengas al margen. No te conviene que te vean con ella.

Catalina: está bien. Te llamaré cuando tenga alguna novedad. Cuidaros mucho, y no dejes de hablarle al niño de mi, no quiero que me olvide…

Rafa: como te va a olvidar!!! Ni el, ni yo, podríamos olvidarte jamás!!! Cuídate Cata. Te quiero.

Catalina: y yo Rafa, yo también te quiero. No sabes lo que echaré de menos tus brazos esta noche…

Rafa no pudo evitar emocionarse, pero no quería que Catalina se diera cuenta.

Rafa: no dejaré de pensar en ti, así sentirás que estoy ahí contigo.

Catalina se echó en la cama, estaba cansada, pero no podía dormir, estaba muy nerviosa. Al final decidió llamar al Moreno, quería pedirle un favor.

Moreno: Catalina! Ya estás en Madrid?

Catalina: si… imagino que debes estar al corriente de todo, no?

Moreno: si… me lo explicó Rafa…

Catalina: Rafa??? Yo pensaba que habría sido Jessi… bueno, es igual, prefiero no saberlo… quería pedirte un favor…

Moreno: claro! Tu dirás.

Catalina: necesito que me consigas una pistola.

Moreno: como??? Para que quieres un arma???

Catalina: quiero llevarla encima por si a caso… quiero poderme defender.

Moreno: pero Cata, si la policia está contigo, no te puede pasar nada.

Catalina: Moreno, aun crees en la policia??? Aun no se como van a salir las cosas, ni lo que voy a hacer, así que necesito que me consigas un arma. Creo que no es mucho pedir…

Moreno: si se entera el Duque me mata.

Catalina: si yo no se lo digo y tu tampoco, no tiene porque enterarse. Consíguemela cuanto antes, mañana te llamaré y te diré donde podemos quedar.

Moreno: está bien, pero tienes que tener mucho cuidado.

Catalina: se muy bien lo que hago.

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