
Catalina y Rafa estaban muy nerviosos… ya quedaba menos para que llegara Fina… habían preparado le merienda en el jardín.
Llamaron a la puerta y Rafa se escondió dentro de la casa. Catalina fue a abrir.
Catalina: Hola mamá!
Fina: Hola hija!
El pequeño Rafa fue corriendo a los brazos de su abuela.
Fina: mi niño!!! Rafa, cuantas ganas tenía de verte!!! Tu madre ya no te trae nunca a verme!!!
Catalina: bueno mamá, todo tiene una explicación… Rafa, hijo, xq no vas a jugar un rato. Mamá tiene que hablar con la abuela…
Fina: pasa algo Cata?
Catalina: bueno, quiero explicarte una cosa.
Se sentaron en el jardín.
Catalina: verás mamá, tengo que explicarte una cosa… no debes decírselo a nadie…
Fina: Cata, me estás asustando… que pasa?
Catalina: no pasa nada malo, mamá. Tranquila. Es sólo que te tengo que explicar algo importante. Recuerdas cuando fui a Brasil?
Fina: claro que lo recuerdo!!! Que pasó?
Catalina: Bueno, Martínez me invitó a ir… en realidad tenía una sorpresa para mi, no eran sólo unas vacaciones… cuando llegué allí alguien me estaba esperando…
Fina: quien? Por Dios Cata!!! Me va a dar algo!!!
Catalina: mira mamá, te lo voy a decir sin rodeos. No se como explicártelo mejor. Rafa está vivo.
Fina: Cata, estás bien? Creo que lo estás pasando muy mal, y eso te hace confundir las cosas. Cariño, es normal… Rafa siempre estará vivo para nosotros. Es más, tu hijo es su viva imagen… es normal que te recuerde cada día a el…
Catalina: Mamá… no es eso… Rafa está vivo de verdad. Sufrió varias operaciones y una amnesia, se lo llevaron a Brasil, y en cuanto recuperó la memoria me quiso buscar, bueno, a mi y a su hijo.
Fina no daba crédito a lo que su hija le estaba explicando. No sabía ni que decirle…
Catalina: espera mamá, alguien quiere saludarte.
Catalina se levantó y fue a buscar a Rafa. Cuando salieron los dos al jardín, Fina se tuvo que agarrar a la silla… No podía creer lo que estaba viendo.
Fina: Rafa…!!! Eres tu?!?!
Rafa: Hola Fina… tenía ganas de verte…
Rafa se acercó a ella, y Fina se levantó y le dio un abrazo. Se apartó, y le tocaba la cara, era increíble.
Fina: creo que tenéis que explicarme muchas cosas… Es que no me creo que estés aquí!!!
El pequeño Rafa se fue corriendo a los brazos de su padre llamándole sin parar. Fina les miraba, y no pudo evitar que le cayeran las lágrimas. Catalina estaba muy emocionada, para ella era muy importante no ocultarle a su madre que Rafa estaba vivo.
Rafa le explicó todo lo que había pasado a Fina. Ella le escuchaba atentamente,
Rafa: Fina, se que te tengo que pedir perdón por muchas cosas…
Fina: no removamos el pasado Rafael. Yo quiero la felicidad de mi hija, y ahora de mi nieto. Tu has hecho muchas cosas por Catalina, tengo mucho que agradecerte. Y ahora veo que mi nieto te adora!!! Por fin puede estar con su padre!!! Pero que vais a hacer?
Rafa: Bueno Fina, eso es muy complicado. Yo aquí no me puedo quedar… me iré en unos días…
Fina: y tu Cata? Que vais a hacer?
Catalina: bueno mamá… quiero conseguir irme vivir a Brasil con el… quiero que estemos juntos… el niño y yo lo necesitamos…
Fina: te iras?... lo entiendo, pero me da mucha pena… no puedo evitarlo…
Rafa: Fina, ahora que soy padre, entiendo que te duela tanto que se vaya Cata, pero tenemos derecho a ser felices, y es la única opción que tenemos. Aunque nos vayamos, no perderemos el contacto. Pero para eso aun falta. Cuando llegue el momento, lo hablaremos.
Fina: está bien. Ahora tenéis que aprovechar el tiempo que Rafa esté aquí. Yo me puedo quedar con el niño cuando queráis.
Catalina: gracias mamá, de verdad.
Rafa: gracias, Fina.
Fina: puedes cogerte unos días en el trabajo. Nos arreglamos bien.
Catalina: mamá, no le puedes decir a nadie lo que has visto y lo que te hemos explicado. Es muy peligroso.
Fina: no os preocupéis. Yo no contaré nada, os doy mi palabra.
Pasaron la tarde todos juntos.
Catalina: mamá, creo que te haré caso, mañana no iré a trabajar. Me gustaría pasar el día con Rafa…
Fina: claro Cata!!! He pensado, que si queréis, hoy puedo llevarme a Rafa a dormir a mi casa y mañana lo llevo yo a la guardería antes de ir a la tienda. Así podréis estar unas horas solos y tranquilos.
Catalina se quedó pensativa, no quería abusar de su madre… pero Rafa contestó rápido.
Rafa: muchas gracias Fina, nos vendrá muy bien poder hablar tranquilamente.
Fina: perfecto!!! Entonces Rafa y yo nos vamos para casa, xq se empieza a hacer tarde.
Fina y el pequeño se despidieron y se fueron. Rafa estaba feliz. Abrazó a Catalina, la cogió en brazos y se la llevó para la casa.
Rafa: quiero que te sientes y te relajes. Hoy te voy a preparar la cena. No quiero que hagas nada.
Catalina: pero Rafa, a mi no me importa.
Rafa: aprovecha y date un baño para relajarte. Yo lo prepararé todo. Anda! No hagas que me arrepienta!!! Ja,ja,ja!!!
Catalina se fue a dar un baño relajante, mientras Rafa preparaba todo. Estaba muy contenta, se le hacía muy raro estar con Rafa y sin el niño.
Cuando volvió de darse el baño, encontró la mesa preparada, estaba todo precioso. Rafa había llenado el salón de velas, había puesto música… parecía un sueño…
Rafa: estás preciosa… me han dado ganas de ir a darme el baño contigo…
Catalina aun se ponía nerviosa cuando Rafa le decía esas cosas…
Catalina: se me hace muy raro estar los dos solos.
Rafa: a mi también… por eso quiero aprovecharlo… no sabemos cuando se volverá a repetir…
Catalina: deberíamos hablar de cómo lo vamos a hacer todo… aún tenemos muchas cosas que aclarar…
Rafa: ahora no… quiero disfrutar de esta noche… lo hablaremos mañana… vamos…
Se sentaron a cenar, y no dejaban de mirarse, de cogerse de la mano…
Rafa: sigues poniéndome nervioso como el primer día Cata…
Catalina: a mi me pasa lo mismo Rafa…
Rafa: no te parece que tenemos mucha suerte de tenernos el uno al otro?
Catalina: cada día doy gracias por que sigas vivo… y rezo para que podamos estar juntos para siempre…
Rafa se levantó para abrazar a Catalina. Ella se echó a sus brazos y empezó a besarle. Estaba deseando hacer el amor con él. Le cogió de la mano y se lo llevó a la habitación.
Rafa le susurraba al oído: echo tanto de menos estos momentos… eres preciosa…
Hicieron el amor toda la noche, hasta la madrugada…
Rafa se despertó y se quedó mirando como dormía Catalina abrazada a él. No dejaba de acariciarle el pelo. Estaba preciosa.
Catalina se despertó…
Catalina: que me miras tanto?
Rafa: me gusta mirarte, estas preciosa…
Catalina: si me acabo de despertar!!! Tengo una pinta horrible…
Rafa: te quiero Cata, te quiero mucho.
Catalina: yo también te quiero mucho Rafa.
Pasaron el día juntos, pero no hablaron hasta la hora de la comida. Después de comer Catalina tenía que ir a buscar al pequeño a la guardería.
Rafa: Cata, quería hablarte del Club.
Catalina: del Club? Y eso?
Rafa: como sabes, al darme a mi por muerto, ha pasado a ser de nuestro hijo.
Catalina: lo se, ya tengo planes para el Club.
Rafa: planes? Que planes?
Catalina: he pensado en cerrarlo, y venderlo para que monten una tienda, o algún tipo de negocio que no sea un bar, ni nada por el estilo.
Rafa: bueno, yo había pensado otra cosa…
Catalina: habías pensado algo para el Club?!?!
Rafa: bueno… dárselo a Jessi…
Catalina: pero tu estás loco??? Y encima regalárselo!!! Quieres que siga la droga en el barrio???
Rafa: Cata, la droga no va a desaparecer xq tu cierres el Club. Se irán a otro local y ya está.
Catalina: bueno, pues que se vayan a otro local. Pero ahí no siguen. Ese sitio sólo me trae malos recuerdos. No quiero que siga abierto.
Rafa: yo creo que lo mínimo que podemos hacer para agradecerle a Jessi todo lo que ha hecho por nosotros es regalarle el Club.
Catalina: no creo que tengamos mucho que agradecer a Jessi… y menos como para regalarle el Club.
Rafa: te estas cegando Cata… tenemos que ponernos de acuerdo, nuestro hijo no puede escoger, y tenemos que decidirlo nosotros.
Catalina: no, no te equivoques, Tengo que decidirlo yo. Te recuerdo que tu aquí estás muerto y no puedes tramitar nada. El local lo voy a vender y no se hable más.
Rafa: como puedes ser tan cabezona Cata??? Vamos a hablarlo…
Catalina: mira Rafa, tengo que ir a buscar al niño, y no quiero enfadarme más contigo. El Club lo venderé, y se acabó este tema.
Catalina se fue a buscar al niño. Rafa se quedó de muy mal humor. Catalina había cambiado, se había vuelto mucho más cabezota, y no sabía como la podría convencer…
Llamaron a la puerta y Rafa se escondió dentro de la casa. Catalina fue a abrir.
Catalina: Hola mamá!
Fina: Hola hija!
El pequeño Rafa fue corriendo a los brazos de su abuela.
Fina: mi niño!!! Rafa, cuantas ganas tenía de verte!!! Tu madre ya no te trae nunca a verme!!!
Catalina: bueno mamá, todo tiene una explicación… Rafa, hijo, xq no vas a jugar un rato. Mamá tiene que hablar con la abuela…
Fina: pasa algo Cata?
Catalina: bueno, quiero explicarte una cosa.
Se sentaron en el jardín.
Catalina: verás mamá, tengo que explicarte una cosa… no debes decírselo a nadie…
Fina: Cata, me estás asustando… que pasa?
Catalina: no pasa nada malo, mamá. Tranquila. Es sólo que te tengo que explicar algo importante. Recuerdas cuando fui a Brasil?
Fina: claro que lo recuerdo!!! Que pasó?
Catalina: Bueno, Martínez me invitó a ir… en realidad tenía una sorpresa para mi, no eran sólo unas vacaciones… cuando llegué allí alguien me estaba esperando…
Fina: quien? Por Dios Cata!!! Me va a dar algo!!!
Catalina: mira mamá, te lo voy a decir sin rodeos. No se como explicártelo mejor. Rafa está vivo.
Fina: Cata, estás bien? Creo que lo estás pasando muy mal, y eso te hace confundir las cosas. Cariño, es normal… Rafa siempre estará vivo para nosotros. Es más, tu hijo es su viva imagen… es normal que te recuerde cada día a el…
Catalina: Mamá… no es eso… Rafa está vivo de verdad. Sufrió varias operaciones y una amnesia, se lo llevaron a Brasil, y en cuanto recuperó la memoria me quiso buscar, bueno, a mi y a su hijo.
Fina no daba crédito a lo que su hija le estaba explicando. No sabía ni que decirle…
Catalina: espera mamá, alguien quiere saludarte.
Catalina se levantó y fue a buscar a Rafa. Cuando salieron los dos al jardín, Fina se tuvo que agarrar a la silla… No podía creer lo que estaba viendo.
Fina: Rafa…!!! Eres tu?!?!
Rafa: Hola Fina… tenía ganas de verte…
Rafa se acercó a ella, y Fina se levantó y le dio un abrazo. Se apartó, y le tocaba la cara, era increíble.
Fina: creo que tenéis que explicarme muchas cosas… Es que no me creo que estés aquí!!!
El pequeño Rafa se fue corriendo a los brazos de su padre llamándole sin parar. Fina les miraba, y no pudo evitar que le cayeran las lágrimas. Catalina estaba muy emocionada, para ella era muy importante no ocultarle a su madre que Rafa estaba vivo.
Rafa le explicó todo lo que había pasado a Fina. Ella le escuchaba atentamente,
Rafa: Fina, se que te tengo que pedir perdón por muchas cosas…
Fina: no removamos el pasado Rafael. Yo quiero la felicidad de mi hija, y ahora de mi nieto. Tu has hecho muchas cosas por Catalina, tengo mucho que agradecerte. Y ahora veo que mi nieto te adora!!! Por fin puede estar con su padre!!! Pero que vais a hacer?
Rafa: Bueno Fina, eso es muy complicado. Yo aquí no me puedo quedar… me iré en unos días…
Fina: y tu Cata? Que vais a hacer?
Catalina: bueno mamá… quiero conseguir irme vivir a Brasil con el… quiero que estemos juntos… el niño y yo lo necesitamos…
Fina: te iras?... lo entiendo, pero me da mucha pena… no puedo evitarlo…
Rafa: Fina, ahora que soy padre, entiendo que te duela tanto que se vaya Cata, pero tenemos derecho a ser felices, y es la única opción que tenemos. Aunque nos vayamos, no perderemos el contacto. Pero para eso aun falta. Cuando llegue el momento, lo hablaremos.
Fina: está bien. Ahora tenéis que aprovechar el tiempo que Rafa esté aquí. Yo me puedo quedar con el niño cuando queráis.
Catalina: gracias mamá, de verdad.
Rafa: gracias, Fina.
Fina: puedes cogerte unos días en el trabajo. Nos arreglamos bien.
Catalina: mamá, no le puedes decir a nadie lo que has visto y lo que te hemos explicado. Es muy peligroso.
Fina: no os preocupéis. Yo no contaré nada, os doy mi palabra.
Pasaron la tarde todos juntos.
Catalina: mamá, creo que te haré caso, mañana no iré a trabajar. Me gustaría pasar el día con Rafa…
Fina: claro Cata!!! He pensado, que si queréis, hoy puedo llevarme a Rafa a dormir a mi casa y mañana lo llevo yo a la guardería antes de ir a la tienda. Así podréis estar unas horas solos y tranquilos.
Catalina se quedó pensativa, no quería abusar de su madre… pero Rafa contestó rápido.
Rafa: muchas gracias Fina, nos vendrá muy bien poder hablar tranquilamente.
Fina: perfecto!!! Entonces Rafa y yo nos vamos para casa, xq se empieza a hacer tarde.
Fina y el pequeño se despidieron y se fueron. Rafa estaba feliz. Abrazó a Catalina, la cogió en brazos y se la llevó para la casa.
Rafa: quiero que te sientes y te relajes. Hoy te voy a preparar la cena. No quiero que hagas nada.
Catalina: pero Rafa, a mi no me importa.
Rafa: aprovecha y date un baño para relajarte. Yo lo prepararé todo. Anda! No hagas que me arrepienta!!! Ja,ja,ja!!!
Catalina se fue a dar un baño relajante, mientras Rafa preparaba todo. Estaba muy contenta, se le hacía muy raro estar con Rafa y sin el niño.
Cuando volvió de darse el baño, encontró la mesa preparada, estaba todo precioso. Rafa había llenado el salón de velas, había puesto música… parecía un sueño…
Rafa: estás preciosa… me han dado ganas de ir a darme el baño contigo…
Catalina aun se ponía nerviosa cuando Rafa le decía esas cosas…
Catalina: se me hace muy raro estar los dos solos.
Rafa: a mi también… por eso quiero aprovecharlo… no sabemos cuando se volverá a repetir…
Catalina: deberíamos hablar de cómo lo vamos a hacer todo… aún tenemos muchas cosas que aclarar…
Rafa: ahora no… quiero disfrutar de esta noche… lo hablaremos mañana… vamos…
Se sentaron a cenar, y no dejaban de mirarse, de cogerse de la mano…
Rafa: sigues poniéndome nervioso como el primer día Cata…
Catalina: a mi me pasa lo mismo Rafa…
Rafa: no te parece que tenemos mucha suerte de tenernos el uno al otro?
Catalina: cada día doy gracias por que sigas vivo… y rezo para que podamos estar juntos para siempre…
Rafa se levantó para abrazar a Catalina. Ella se echó a sus brazos y empezó a besarle. Estaba deseando hacer el amor con él. Le cogió de la mano y se lo llevó a la habitación.
Rafa le susurraba al oído: echo tanto de menos estos momentos… eres preciosa…
Hicieron el amor toda la noche, hasta la madrugada…
Rafa se despertó y se quedó mirando como dormía Catalina abrazada a él. No dejaba de acariciarle el pelo. Estaba preciosa.
Catalina se despertó…
Catalina: que me miras tanto?
Rafa: me gusta mirarte, estas preciosa…
Catalina: si me acabo de despertar!!! Tengo una pinta horrible…
Rafa: te quiero Cata, te quiero mucho.
Catalina: yo también te quiero mucho Rafa.
Pasaron el día juntos, pero no hablaron hasta la hora de la comida. Después de comer Catalina tenía que ir a buscar al pequeño a la guardería.
Rafa: Cata, quería hablarte del Club.
Catalina: del Club? Y eso?
Rafa: como sabes, al darme a mi por muerto, ha pasado a ser de nuestro hijo.
Catalina: lo se, ya tengo planes para el Club.
Rafa: planes? Que planes?
Catalina: he pensado en cerrarlo, y venderlo para que monten una tienda, o algún tipo de negocio que no sea un bar, ni nada por el estilo.
Rafa: bueno, yo había pensado otra cosa…
Catalina: habías pensado algo para el Club?!?!
Rafa: bueno… dárselo a Jessi…
Catalina: pero tu estás loco??? Y encima regalárselo!!! Quieres que siga la droga en el barrio???
Rafa: Cata, la droga no va a desaparecer xq tu cierres el Club. Se irán a otro local y ya está.
Catalina: bueno, pues que se vayan a otro local. Pero ahí no siguen. Ese sitio sólo me trae malos recuerdos. No quiero que siga abierto.
Rafa: yo creo que lo mínimo que podemos hacer para agradecerle a Jessi todo lo que ha hecho por nosotros es regalarle el Club.
Catalina: no creo que tengamos mucho que agradecer a Jessi… y menos como para regalarle el Club.
Rafa: te estas cegando Cata… tenemos que ponernos de acuerdo, nuestro hijo no puede escoger, y tenemos que decidirlo nosotros.
Catalina: no, no te equivoques, Tengo que decidirlo yo. Te recuerdo que tu aquí estás muerto y no puedes tramitar nada. El local lo voy a vender y no se hable más.
Rafa: como puedes ser tan cabezona Cata??? Vamos a hablarlo…
Catalina: mira Rafa, tengo que ir a buscar al niño, y no quiero enfadarme más contigo. El Club lo venderé, y se acabó este tema.
Catalina se fue a buscar al niño. Rafa se quedó de muy mal humor. Catalina había cambiado, se había vuelto mucho más cabezota, y no sabía como la podría convencer…
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