jueves, 30 de abril de 2009

CAPÍTULO 65



Rafa había aprovechado la mañana para ir a ver a Jessi, hacía muchos días que no sabía nada de ella, y no quería que Catalina supiera que la iba a ver.
A Jessi le hizo mucha ilusión verle allí, estuvieron hablando toda la mañana, se pusieron al día de todo, y cuando Rafa le contó que ya era una persona libre, Jessi se quedó muy sorprendida…


Jessi: y ahora? A que te vas a dedicar? Imagino que a algo legal, no?


Rafa: bueno… lo primero que voy a hacer es casarme con Catalina…


Jessi bajó la cabeza, había pasado mucho tiempo, pero su corazón seguía sintiendo lo mismo por Rafa, a pesar de que ella era muy consciente de que no tenía nada que hacer. Pero no podía hacer nada por evitarlo…


Jessi: bueno, imagino que al menos me invitaréis a la boda, no?


Rafa: bueno, de eso quería hablarte también… nos vamos a casar en Brasil…


Jessi: en Brasil??? Y como vais tan lejos a casaros???


Rafa: porque allí es donde vamos a vivir. Queremos empezar una vida nueva, y en ese país nos sentimos muy a gusto, ya tenemos nuestra casa, y nuestros negocios.


Jessi: vaya… esto sí que me ha sorprendido… espero no perder el contacto contigo, aunque Catalina siga odiándome…


Rafa: ya sabes que Catalina no te odia, es sólo que entre vosotras han pasado ya demasiadas cosas, y Catalina ha sufrido mucho…


Jessi: no ha sido la única…


Rafa: bueno… no quiero entrar en eso ahora… sólo quería que supieras las novedades… ahora me tengo que ir, he quedado con Catalina para comer en casa y se está haciendo tarde. No quiero que se preocupe.


Jessi: está bien. Sólo espero que me avises antes de iros a Brasil, quiero despedirme de ti.


Rafa: no te preocupes, no pienso irme sin despedirme, esta vez es diferente.


Rafa se despidió de Jessi, y se fue a casa, seguro que Catalina ya estaba allí, pero le extrañaba que no le hubiera llamado para explicarle como había ido la declaración. Y si las cosas no habían ido bien? Que harían entonces…

Cuando abrió la puerta, y vio a Catalina sentada con la mesa preparada, una buena sensación recorrió su cuerpo.
Catalina se levantó y fue a abrazarle, Rafa sin pensarlo la abrazó fuerte mientras la cogía en brazos.


Rafa: como ha ido preciosa? La duda me va a matar…no me has dicho nada… y me dijiste que me llamarías…


Catalina: bueno… quería decírtelo en persona…


Rafa: pues dímelo ya que me va a dar algo!!!


Catalina: soy libre! LIBRE!!!


Los dos se pusieron a llorar, por fin había llegado el momento que habían esperado tanto tiempo. Ahora sí que empezaba definitivamente su nueva vida.


Rafa: es la mejor noticia que podríamos tener… sabes lo que significa esto???


Catalina: que vas a tener que cumplir tu promesa de casarte conmigo!!!


Rafa: significa, que pienso amanecer a tu lado el resto de mi vida, que nadie nos volverá a separar nunca más.


Catalina: eres lo mejor que me ha pasado en esta vida…


Rafa empezó a besar a Catalina, y ella no dudó en responderle.


Catalina le susurró a Rafa: había preparado la comida…


Rafa: shuuuu… luego comemos, tu tranquila… ahora me apetece más otra cosa…
Subieron a la habitación, hicieron el amor como si fuera la primera vez que lo hacían, con toda la dulzura, caricias. No dejaban de mirarse ni un momento, sus ojos reflejaban lo que hacía años ninguno de los dos sentía; Felicidad.




Se levantaron para comer, se les había hecho muy tarde…
Catalina quería preparar una merienda para que vinieran todos a casa, tenía más ganas que nunca de gritar que por fin se casaban! Quería que todo el mundo lo supiera.
A Rafa le pareció muy buena idea reunirles a todos en casa, pero tendría que ser mejor una cena para que les diera tiempo.
Catalina sabía que había llegado el momento de contarle a Rafa que se había visto con el Moreno, no quería que faltara a la cena…
Así que sin pensarlo mucho, mientras comían habló con él.


Catalina: hay algo que quería contarte Rafa…


Rafa: que pasa? No te encuentras bien?


Catalina: no, no es eso. Cada día me encuentro mejor, ya lo sabes.


Rafa: y entonces? Esa cara…?


Catalina: bueno, te tengo que contar algo que se que no te va a gustar mucho…


Rafa: me estás asustando Cata!


Catalina: no! Si tampoco tiene tanta importancia! Sólo quería comentarte que por fin he podido hablar con Jose.


Rafa se quedó pálido: que Jose? El Moreno???


Catalina asintió con la cabeza…


Rafa: cuando? Cómo? Porque no me has dicho nada???


Catalina: bueno, tampoco es tan grave, no hace falta que te pongas así. Hemos hablado esta mañana en el juzgado. Conseguí su teléfono y le llamé para que fuera a verme allí, entiéndelo Rafa, teníamos muchos temas pendientes de los que hablar…


Rafa: lo que más me duele es que me engañes, Catalina. Lo tenías todo preparado y no me dijiste nada. Por eso no me llamaste, no? Porque estabas con él.


Catalina: No es eso Rafa… no te lo dije porque sabía que te lo tomarías mal…


Rafa: buscaste su número en mi móvil, no? No me mientas…


Catalina: si… no te quiero mentir, pero has de entender que no vamos a estar de acuerdo en todo lo que hacemos, tenemos que respetarlo.


Rafa: yo lo respetaré Cata, pero no me engañes…


Catalina: tú tienes algún problema con Jose y no me lo has explicado, verdad?


Rafa: no es eso, es sólo que no quiero que te busques más problemas. Que era eso tan importante que tenías que hablar con él?


Catalina: bueno, no habíamos vuelto a hablar después de lo que pasó, y los dos sabíamos que teníamos una conversación pendiente, nada más. Quiero que pueda venir aquí con Vane, que puedan venir juntos a la boda…


Rafa: le dijiste que nos casamos?


Catalina: no!!! Eso quedamos en que lo diríamos los dos a todos juntos.


Rafa sabía que no tenía derecho a enfadarse, aunque no podía evitarlo. El también tenía que contarle a Catalina que había pasado la mañana con Jessi en el Club…


Rafa: Bueno… tal vez tengas razón en eso de que hemos de respetarnos aunque no estemos de acuerdo en todo lo que hacemos… esta mañana he ido a ver a Jessi.


Catalina se quedó blanca, estaba probando su propia medicina… si no le hubiera explicado lo del Moreno, le habría puesto el grito en el cielo, pero no podía hacer algo así ahora…


Catalina: y eso? Habías quedado con ella?


Rafa: bueno, no habíamos quedado, pero quise pasar a verla para decirle que nos vamos a vivir a Brasil, quería despedirme de ella.


Catalina sintió una gran satisfacción, le hubiera gustado ver la cara de Jessi cuando Rafa se lo dijo.


Catalina: bueno… entonces ahora ya nos lo hemos explicado todo, no? (le guiño el ojo)


Rafa: por mi parte si!


Catalina: y por la mía también!!!


Rafa: que te parece si nos dedicamos mejor a organizar la cena de esta noche?


Catalina: me parece muy buena idea, quiero que todo salga perfecto! Yo llamaré a todos para que vengan.


Se pasaron la tarde preparando todo, Fina se encargaba de ir a buscar al pequeño rafa al colegio.
Catalina estaba más guapa que nunca, se había puesto un vestido rojo precioso, y cuando la vio Rafa no pudo evitar decírselo.


Catalina: eso me lo dices porque me miras con buenos ojos…


Rafa: no… eso te lo digo porque te quiero! No lo olvides!

martes, 28 de abril de 2009

CAPÍTULO 64






Catalina y Rafa se fueron a buscar al niño al colegio. Cuando llegaron a casa, Martínez les estaba esperando.



Martínez: siento haberme presentado sin avisar…



Catalina: no te preocupes Salvador! No pasa nada!



Rafa: hay algún problema???



Martínez: no! Todo está bien, tranquilos. Es sólo que el juez me ha avisado, mañana Catalina tiene que declarar.



Catalina: mañana!!! Uf… sabía que llegaría este momento, pero no pensé que tan pronto…



Rafa: tranquila Cata, todo irá bien. Y cuanto antes declares, mejor. Antes acabará todo esto, y podremos empezar nuestra nueva vida!



Catalina: lo sé… pero no sé si estoy preparada… estoy un poco asustada…



Martínez: eso es normal, Catalina… pero tienes que intentar estar tranquila, todo saldrá bien, estoy seguro.



Rafa: venga, me llevaré al niño y os dejaré que preparéis todo tranquilamente. Si necesitáis algo estaré por aquí.



Rafa se llevó al niño a merendar, y luego a jugar al jardín. Mientras, Catalina y Martínez preparaban la declaración, iba a ser dura, el juez le preguntaría muchos detalles, y Catalina tendría que remover todo lo que pasó durante aquellos días tan duros.
Cuando se fue Martínez, Catalina estaba agotada, había sido un día muy duro. Cenaron algo, y rafa se ocupó de acostar al niño. Antes de bajar a buscar a Catalina, pensó que le iría bien un baño antes de acostarse, así que le preparó la bañera como le gustaba a ella, la llenó hasta arriba, y le echó los aceites que más le gustaban. Encendió unas velas, y las puso alrededor.
Cuando terminó de prepararlo todo, bajó a buscarla, ella le esperaba sentada en el sofá.



Catalina: si que ha tardado en dormirse el niño, no?



Rafa: bueno, ya sabes cómo va… hay días que se duerme rápido, pero otros… nos vamos a dormir?



Catalina: si! No sabes las ganas que tengo… estoy agotada…



Rafa: normal… vamos.



Subieron a la habitación, y Catalina fue al baño…



Catalina: Rafa! Que es todo esto!?!



Rafa: pensé que te gustaría, y te relajaría darte un baño antes de acostarte…



Catalina: pero está todo precioso… no tenías que haberte tomado tantas molestias…



Rafa: para mi no es una molestia, ya lo sabes… espero que te apetezca…



Catalina: claro que me apetece… pero tu no te vas a bañar conmigo?... es que sola… no es lo mismo!



Rafa: bueno, si me lo pides así… haré un esfuerzo y me bañaré contigo… (Rafa tenía una sonrisa de oreja a oreja).



Catalina: que tonto eres! Ya sabes que no me gusta bañarme sola…



Se dieron un baño los dos, Rafa había conseguido su objetivo, Catalina estaba cada vez más relajada, ya no hablaba ni de la declaración, sólo hablaban de los preparativos de la boda, de cuando se irían, de la vida que llevarían allí…



Cuando ya llevaban un buen rato, Rafa cogió en brazos a Catalina y se la llevó a la cama, pero antes de que el volviera a la cama, ella ya se había quedado dormida…



Rafa la tapó y se acostó a su lado, no dejó de mirarla, y pronto se quedó dormido también…



Era temprano cuando se despertaron. Catalina estaba impaciente por ir a declarar, y fue a despertar al niño, Rafa le llevaría al colegio.
Rafa se levantó y al ver que Catalina ya no estaba en la cama, bajó para desayunar con ellos.



Rafa: buenos días! Que sorpresa! Si que habéis madrugado!



Catalina: bueno… no quiero que llegue Martínez y tenga que esperar por mi…



Rafa: has dormido bien?



Catalina: si… la verdad es que he dormido muy bien. El baño hizo su efecto…



Rafa: no sabes cómo me alegro! Llevaré al niño al colegio y luego me pasaré a buscarte por el juzgado.



Catalina: no hace falta Rafa, Martínez me volverá a traer a casa. Puedes aprovechar para hacer otras cosas.
Catalina tenía un plan, y si Rafa iba a buscarla al juzgado no podría hacerlo…



Rafa: está bien. Nos veremos aquí para comer, pero llámame para saber cómo ha ido.



Catalina: no te preocupes… te llamaré, y ahora iros ya! Que Rafa llegará tarde al colegio!



Rafa besó fuerte a Catalina y le deseo mucha suerte.
En cuanto se quedó sola, Catalina llamó al Moreno, había pensado que era un buen día para que se vieran a la salida del juzgado y así poder hablar tranquilamente.
El Moreno se sorprendió de la llamada de Catalina, pensaba que no se atrevería a verle tan pronto, pero le hizo mucha ilusión, tenía muchas ganas de verla, y poder hablar tranquilamente.

Martínez no tardó en llegar, Catalina ya estaba preparada hacía un buen rato, así que salieron hacía el juzgado.
La declaración fue muy dura, catalina no pudo evitar llorar al recordar todo lo que había vivido. El juez le hizo hablar también de todo lo que había pasado con Cortés, y su paso por la cárcel.
El juez fue muy duro con ella, y esto la asustó, pensaba que como víctima de toda aquella situación, sería más benevolente con ella.
Martínez se mantuvo en todo momento al lado de Catalina, la miraba e intentaba transmitirle toda la fuerza que podía para que aguantara aquel duro interrogatorio.
Cuando terminó, Martínez tenía que esperar la resolución del juez, y Catalina le dijo que prefería esperarle en la cafetería, así podría hablar con el Moreno sin darle explicaciones a nadie.



El Moreno estaba en la cafetería de al lado del juzgado, llevaba un buen rato esperando a Catalina, la declaración duró más de lo que ellos esperaban.
Cuando vio entrar a Catalina no pudo evitar emocionarse. Estaba tan bella como siempre, iba caminando apoyada en una muleta, y seguía manteniendo la serenidad en su mirada, y en su forma de andar.
Se levantó para saludarla, no sabía cómo reaccionaría Catalina, y se sorprendió al ver que ella se abrazaba llorando a él.



Moreno: no sabes las ganas que tenía de verte Cata…



Catalina: y yo a ti Jose… siento mucho todo lo que ha pasado.



Moreno: bueno… no has de sentir nada… tenemos mucho que hablar.



Se sentaron a tomar algo, los dos tenían muchas ganas de hablar. Catalina quiso saber primero como le iba todo al Moreno, si había conseguido salir del negocio, y como había ido su declaración con la policía. No se atrevió a preguntarle por su relación con Vane, sabía que las cosas no iban muy bien, pero Vane tampoco quería hablar mucho del tema.
El Moreno quería hablar con Catalina porque se sentía muy culpable de su secuestro, y no dejó pasar la oportunidad de preguntarle.



Moreno: siento mucho que te secuestraran por mi culpa, Catalina.



Catalina: no digas eso Jose! Fui yo quien decidió irse a comisaria sin pensarlo… además, me secuestraron ese día y podía haber sido otro… querían hacerlo y lo hubieran hecho igual. No tienes que sentirte culpable, porque yo no siento que fuera por tu culpa.



Moreno: es que… al ir a verte al hospital… y como reaccionaste…



Catalina: lo que pasó aquel día… no lo se… yo aun no estaba muy bien, supongo que al verte me vinieron muchos recuerdos, y por eso reaccioné así… no te guardo ningún rencor Jose… tu me apoyaste en los peores momentos de mi vida, ahora que todo empieza a solucionarse, quiero que también me acompañes en los buenos momentos.



Moreno: no sabes cómo me tranquiliza que me digas eso Cata… me sentía tan mal…
Se pusieron al día del resto de cosas que les habían ocurrido esos días. Catalina no quiso comentarle lo de la boda, Rafa y ella habían pensado en reunirlos a todos para decírselo después de la declaración, y ella pensaba invitar también al Moreno.



Sonó el móvil de Catalina, era Martínez, ya tenía la resolución del juez.
Catalina se despidió del Moreno, le dijo que le llamaría, que pensaban hacer una fiesta en casa y quería que fuera, pero que antes tenía que hablar con Rafa para explicarle que se habían visto. El Moreno también tendría que explicárselo a Vane…

Catalina salió de la cafetería, estaba muy nerviosa, y el recorrido hasta la sala donde le esperaba Martínez se le hizo eterno…
Cuando llegó a la sala, Martínez se levantó y le sonrió. Esto tranquilizó mucho a Catalina.



Catalina: que ha pasado Salvador? Que ha dicho el juez?



Martínez: Catalina… eres una persona totalmente libre!



Catalina: cómo??? Libre del todo? Me puedo ir?



Martínez: puedes irte donde quieras!!! Eres libre!!!



Catalina se abrazó llorando a Martínez. Había sido duro, pero todo había salido mejor que bien.



Martínez: ya puedes llamar a Rafa y explicárselo, estará muy nervioso.



Catalina: bueno, he pensado que mejor le preparo una comida especial y se lo explico, le dejaré sufriendo un poco más… me puedes llevar a casa?



Martínez: claro! Pobre Rafa… como os gusta hacernos sufrir a las mujeres…



Se fueron para casa, y Catalina preparó lo que pudo para comer, quería que fuera especial, pero tampoco podía hacer muchas cosas, aun estaba muy limitada…
Preparó la mesa en el jardín, hacía muy buen día, y así nada más que entrará Rafa se la encontraría.

lunes, 27 de abril de 2009

CAPÍTULO 63



Los días pasaron… Catalina cada vez avanzaba más en su recuperación. Rafa estaba feliz de verla así. Habían conseguido posponer unos días su declaración ante la policía, y eso había hecho que estuvieran más relajados.
La chicas la visitaban cada tarde, y Fina iba a verla todas las mañanas y después llevaba al pequeño Rafa al colegio.
Jessi no había vuelto por allí, y Rafa tampoco la había llamado. Vane no habló con el Moreno de Catalina, le daba miedo que se volviesen a ver… y siempre iba acompañada a visitarla, así que Catalina no le había podido preguntar por él.
Catalina se sentía más independiente, ya podía caminar con muletas, aunque no mucho rato, pero estaba muy ilusionada. Volvía a coger las riendas de su vida, por fin, después de tanto tiempo.
Como cada día, se levantó para darle el desayuno a Rafa antes de ir al colegio. Rafa esa mañana tenía que ir a comisaría, su nueva declaración no podía esperar más, y tenía muchas ganas de conseguir libertad para poder salir del país. Antes de irse, desayuno con Cata y el pequeño.
Catalina tenía un plan, había algo que no conseguía que estuviera tranquila del todo. Se sentía culpable por lo que había pasado con el Moreno, y quería hablar con el, pero no sabía como hacerlo.
Pensó que la única manera de conseguir su teléfono era buscándolo en el móvil de Rafa…
Catalina: Rafa… me he olvidado de preparar la mochila del niño, y estoy un poco cansada… puedes subir a prepararla antes de irte?
Rafa: claro! Ahora mismo bajo, Fina no tardará en llegar.
Catalina aprovechó para buscar en el móvil de Rafa el teléfono del Moreno. Misión cumplida. Esa misma mañana, en cuanto se fuera Rafa, aprovecharía para llamarle. Así podrían hablar tranquilamente.
Fina no tardó en llegar, cada día venía a desayunar con ellos.
Fina: cata hija! Cada día estás mejor! No sabes la ilusión que me hace verte así! Dentro de poco ya ni me necesitarás!
Catalina: eres muy optimista mamá!!! Aun me queda para poder llevarlo al colegio…
Rafa bajaba la escalera con la mochila del niño…
Rafa: buenos días Fina! Puntual como siempre!
Fina: ya sabes que yo por estar con mi nieto hago lo que sea… hoy vas a comisaría, no?
Rafa: si, me voy ahora mismo. Si quieres os acerco al colegio.
Fina: tranquilo, no hace falta. Es mejor que no llegues tarde, es importante. Ya me contaréis que tal ha ido!
Catalina: no te preocupes, serás la primera. Esta tarde me gustaría que Rafa me llevara a la tienda. Hace mucho que no salgo…
Rafa: bueno!!! Eso está hecho!!! Esta tarde estaremos allí Fina!
Cuando todos se fueron, Catalina pensó que era el mejor momento de llamar al Moreno. Ya que no podía quedar con él, al menos quería hablar, había pasado mucho tiempo.
Catalina: Jose?
Moreno: Si, soy yo. Quien eres?
Catalina: que pasa, que ya te has olvidado de mi? Soy yo, Catalina…
El Moreno se quedó blanco. Estaba trabajando en el almacén de la tienda, así que salió rápido para que Vane no le oyera.
Moreno: Cata! Que sorpresa… no me lo esperaba…
Catalina: bueno… he tardado en llamarte, me ha costado encontrar tu teléfono…
Moreno: Cata, yo…
Catalina: no hace falta que te disculpes, Jose. Sé muy bien como han ido las cosas. Lo normal era que fuera yo quien te llamara. He intentado contactar contigo de diferentes maneras, pero ha sido imposible…
Moreno: pero… se lo podías haber dicho a Vane!
Catalina: ya lo hice… pero ni Rafa ni ella estaban por la labor de ayudarme…
Moreno: si Vane no me ha dicho nada!!!
Catalina: no se lo tengas en cuenta, todo ha sido muy complicado…
Moreno: como te encuentras?
Catalina: ya estoy más recuperada, ahora espero poder declarar pronto y acabar de una vez por todas con todo esto. Y tú?
Moreno: estoy bien, no tienes que preocuparte por mí.
Catalina: me gustaría que nos pudiéramos ver… pero no sé cómo hacerlo… no puedo moverme de casa sin la ayuda de Rafa…
Moreno: bueno… a mi me gustaría mucho poder venir a verte… pero no creo que a Rafa le haga mucha ilusión, la verdad…
Catalina: haremos una cosa, aprovecharé algún momento en que Rafa salga para llamarte. Así podrás venir. Ahora ya tienes mi número.
Moreno: tengo muchas ganas de verte Cata. No sabes la ilusión que me ha hecho que me llamaras. Esperaré noticias tuyas, y en cuanto pueda vendré a verte.
Catalina estaba contenta de haberle llamado, esperaba que fuera más violento, pero el Moreno seguía como siempre. Ahora sólo tenía que ingeniárselas para quedarse sola en casa y llamarle, eso sería un poco más difícil, ya que Rafa estaba todo el día pendiente de ella.
El Moreno volvió a entrar a la tienda, y Vane no tardó ni un segundo en preguntarle por la persona de la llamada, tal y como el se esperaba…
Moreno: nada, no era importante, un tema de mercancías. Ya sebes que en el almacén no hay muy buena cobertura…
Vane le notó nervioso, ya se conocían, y sabía muy bien que le estaba mintiendo. Estaba claro que quien le había llamado debía ser Catalina, si no, no estaría tan contento… pero, quien le había dado el teléfono?... lo sabría Rafa?...

Rafa fue a comisaría acompañado por Martínez. La declaración fue mejor de lo que esperaban, y el juez ordenó que se le levantara la orden que le prohibía salir del país, pero con la obligación de asistir al juicio.


Rafa estaba feliz, por fin las cosas empezaban a salir bien! Estaba deseando llegara casa para poder explicárselo a Catalina.
Martínez: hemos tenido mucha suerte Rafa!!!
Rafa: suerte no Salvador! Que me he buscado el mejor abogado!!!
Martínez: y ahora qué?
Rafa: ahora? En cuanto declare Catalina nos iremos! Nos espera una vida nueva!
Martínez: no sabes cómo me alegro de que las cosas empiecen a salir tan bien! El juez me ha dicho que esta semana ya puede declarar Cata, así que no se demoraran mucho las cosas.
Rafa: habrá algún problema?
Martínez: si a ti te han levantado la orden de arresto, no creo que con ella haya problemas! Lo tiene mucho más fácil, así que ya podéis ir preparando las cosas!
Rafa llego a casa, Catalina había terminado la rehabilitación, y estaba re decorando el salón.
Cuando Rafa la vio en el salón, no pudo reprimirse y la cogió en brazos.
Catalina: Rafa! Estás loco! Que me puedo caer!!!
Rafa: tranquila que yo te cojo fuerte!!!
Catalina: como ha ido? Vienes muy contento!!!
Rafa: soy libre Cata!!! Libre!!!
Catalina: libre? No me lo puedo creer!!!
Catalina rompió a llorar de la emoción. Por fin lo habían conseguido!
Rafa también estaba muy emocionado.
Catalina: sabes lo que voy a hacer ahora?
Rafa: qué?
Catalina: voy a empezar a preparar nuestra boda! Porque aun te quieres casar conmigo, no?
Rafa la besó: claro que sí!!! Nada me puede hacer más ilusión!!!
Rafa: sabes lo que he pensado?
Catalina: que miedo…
Rafa: arréglate! Te invito a comer fuera!
Catalina: no se si estoy preparada… hace mucho que no salgo…
Rafa: por eso! Luego iremos a ver a tu madre a la tienda, y a buscar al niño al colegio!
Catalina: está bien! Le explicaremos a mi madre nuestros planes. Ya es hora de que todo el mundo lo sepa!!!
Catalina se arregló, hacía mucho tiempo que no salía, y estaba nerviosa. Cogieron el coche…
Catalina: y donde vamos?
Rafa: que te parece si vamos a comer al mismo restaurante donde cenamos juntos por primera vez?
Catalina: me parece muy buena idea! No hemos vuelto a ir!
Se fueron a comer al restaurante, para ellos era un sitio muy especial, pero sobretodo, estaban emocionados por poder volver a salir juntos, era un gran paso.
Se pasaron la comida hablando y preparando sus planes de boda y para vivir en Brasil. Rafa tenía muchas cosas pensadas, volverían a vivir en la casa que el compró, y buscarían un colegio para el niño. Ellos podrían dedicarse al negocio inmobiliario en el que ya habían invertido.
Catalina tenía muchas ideas para la boda, quería que todo fuera perfecto, pero lo más importante para ella, era que pudieran asistir su familia y sus amigos.
Rafa la tranquilizó, alquilarían un avión para que fueran todos juntos, buscarían hoteles lo más cercanos posibles, y así pasarían allí unas buenas vacaciones con la excusa de la boda.
Catalina pensaba que lo mejor era empezar a prepararlo todo des de Madrid, ya que allí no tendrían mucho tiempo, y Rafa estaba de acuerdo, no quería que Catalina se estresara con los preparativos de la boda.
Cuando terminaron de comer, se fueron a ver a Fina a la tienda. Ya les estaba esperando, y había preparado ropa para Catalina.
Fina: hija! Que ilusión volverte a ver por aquí!
Catalina: a mi también me hace mucha ilusión mamá! Y hemos ido a comer fuera!
Fina: qué bien! Ya veo que poco a poco vuelves a hacer una vida normal! No sabes cómo me alegro!
Catalina: verás mamá, antes de ponernos con la ropa, queríamos hablar contigo sobre un tema…
Fina: tengo que preocuparme?...
Rafa: No! Son buenas noticias! Tranquila!
Entraron en la parte de atrás de la tienda para poder hablar más tranquilos.
Rafa: verás Fina, esta mañana la declaración ha ido muy bien, perfecto!
Fina: en serio? No me lo puedo creer! Estás absuelto???
Rafa: si! Ya soy una persona libre! Después de tanto tiempo…
Fina se abrazó emocionada a Rafa: no sabes cuánto me alegro!!! Esto si son buenas noticias!!!
Catalina: bueno, tenemos más noticias…
Fina: creo que será mejor que me siente… je,je,je…
Catalina: Rafa y yo nos vamos a casar!
Fina: en serio? Que ilusión!!!
Catalina: espera… que no te lo he dicho todo… nos vamos a casar en Brasil, nos iremos a vivir allí. Queremos empezar una vida nueva, y ese país nos gusta mucho…
Fina se quedó blanca, ahora que por fin todo empezaba a ser como antes, su hija se iba a vivir muy lejos…
Rafa: es normal que te sorprenda Fina, pero entiéndenos, queremos empezar des de cero, y aquí es muy difícil hacerlo, hay demasiadas cosas que nos recuerdan al pasado…
Fina: ya no podré veros, ni ver a mi nieto…
Catalina: no digas eso mamá!!! Vendrás a vernos siempre que quieras, nosotros nos encargaremos de eso, verdad Rafa?
Rafa: claro!!! Y a la boda queremos que vengáis todos!!!
Fina: pero nosotros no nos podemos permitir ese viaje!
Rafa: pero nosotros sí! Por eso no quiero que te preocupes!
Fina se quedó pensativa… sabía que ellos tenían razón, pero le costaba separarse de su hija…
Finalmente, Fina se levantó y se abrazó a Catalina y a Rafa para felicitarles por la boda. Estaban tan ilusionados, que ella no se sentía con fuerzas de ponerse triste antes ellos.
Fina: me gustaría poder ayudaros en lo que necesitéis, aunque no sea mucho, quiero colaborar en la boda de mi niña…
Catalina: claro que si mamá! Te necesitamos, y te seguiremos necesitando aunque vivamos lejos de aquí. Además, había pensado en pedirte un favor…
Fina: tu dirás!
Catalina: me gustaría que fueras tu quien diseñara mi vestido de novia.. me harás ese favor?
Fina: pero hija! Si tu puedes pagar el mejor diseñador!
Catalina: pero para mí, tu eres la mejor diseñadora! Dime que sí, que lo harás…
Fina: claro que lo haré!!! Es un orgullo para mí!!!
Catalina: queríamos comentarte una última cosa, mamá.
Fina: miedo me dais!!!
Catalina: tranquila! No es nada malo. Queremos que en cuanto nosotros nos vayamos a Brasil, te instales con Paula y el niño en nuestra casa.
Fina: eso ya lo hablamos Cata, esa casa es muy grande, yo no voy a poder mantenerla…
Catalina: mamá, esa casa es tuya, ya lo sabes. Yo me encargaré del mantenimiento, tu has trabajado toda tu vida para que yo tuviera un plato de comida. Pues ahora ha llegado mi turno, y te aseguro que mientras yo esté, no te va a faltar de nada.
Fina se emocionó…: cuando le diga a Paula que nos mudamos allí no se lo va a creer… Gracias, muchas gracias por todo lo que estáis haciendo por mí.

domingo, 26 de abril de 2009

CAPÍTULO 62



Cenaron, y antes de acostar al niño, pensó que sería una buena idea prepararle algo de cena a Catalina y subírsela entre los dos. Estar con el niño le gustaría.
Catalina no había dejado de llorar desde que Rafa la dejó en la cama. Se sentía muy mal, y estaba muy triste. La sensación de no poder hacer nada, y sentirse una gran carga para Rafa le producía un gran dolor. Nunca antes se había sentido igual, ni siquiera cuando Cortés la envenenaba y se pasaba el día en la cama sin poder moverse. Entonces sabía que era una situación pasajera, pero ahora podía ser algo definitivo…




Llamaron a la puerta, y Catalina pensó que sería la enfermera, pero cuando se abrió la puerta vio entrar a su hijo con unas flores en la mano. Catalina intentó incorporarse para poder abrazarlo. Le hizo mucha ilusión verlo entrar así.
Detrás, entró Rafa, traía una bandeja con la cena.


Rafa: podemos entrar?...


Catalina: que tonto… claro que podéis entrar!


Rafa: es importante que cenes algo Catalina. Tienes que cuidarte.


Catalina: está bien, pero cenaré algo si os quedáis los dos aquí conmigo.


El pequeño enseguida empezó a saltar y a decir que si una y otra vez.


Rafa: nos quedaremos aquí mientras cenas, pero cuando termines Rafa se tiene que ir a dormir, que mañana tiene que ir al colegio.


El pequeño no dejaba de jugar con su madre mientras cenaba. No había nada que le hiciera más feliz que estar junto a ella. La había echado mucho de menos el tiempo que estuvieron separados.
Rafa estaba contento, porque su plan para animar a Catalina había funcionado. Así que cuando terminó de cenar, llevó a Rafa a su habitación para acostarlo, y no tardó en quedarse dormido.
Cuando volvió a su habitación, Catalina seguía sentada en la cama.


Rafa: que sorpresa! Pensaba que te habrías acostado otra vez!


Catalina: bueno, quería esperarte. Quiero hablar contigo.


Rafa: uy… no se si eso es bueno…


Catalina: que malo eres!!! Sólo quiero hablar contigo. Estoy un poco agobiada…


Rafa: lo se… vamos a hacer una cosa, si te parece buena idea, claro.


Catalina: sorpréndeme!


Rafa: te voy a levantar, y nos vamos a ir al jardín un rato. Nos vendrá bien un poco de aire fresco. Y la luna hoy está preciosa…no me gustaría que te la perdieras…


Catalina: me parece muy buena idea!


Bajaron al jardín y se echaron en el sofá con una manta para poder hablar.


Rafa: vas a dejar que te abrace?


Catalina: claro! Eso no hace falta que me lo preguntes!


Rafa: tienes que confiar más en mi, Cata. Cuenta conmigo para explicarme todo lo que te preocupa.


Catalina: ya sabes que me cuesta hablar de mis cosas, no es que no confíe en ti…


Rafa: pues ahora soy todo oídos, así que ya puedes empezar…


Catalina: bueno… la verdad es que me siento muy inútil… siento que soy una gran carga para el niño y sobre todo para ti…


Rafa: pero ya te he dicho mil veces que no es así… no sé cómo puedo convencerte…


Catalina: pero Rafa, yo ya no soy la persona de la que te enamoraste… no lo ves?


Rafa: que tengo que ver!!! Tu eres la misma persona de la que me enamoré, y de la que sigo igual o más enamorado todavía. Catalina, tu eres la misma.


Catalina: mírame… no disfraces la realidad…


Rafa: mira Cata, si no estuviera enamorado de ti, crees que seguiría estando aquí contigo?


Catalina bajó la cabeza…: te doy lástima… serías incapaz de dejarme así… y menos con tu hijo aquí…


Rafa: estás muy equivocada Catalina. Vamos a aclarar este tema, y no quiero que lo volvamos a hablar. Me duele que dudes de mis sentimientos hacía ti… yo te quiero, cada día más. Me da igual como estés, y los problemas que tengas. Mientras me sigas queriendo, el resto no me importa. Yo solo quiero estar contigo!!! Tan difícil es eso de entender? Porque me sigues queriendo…?


Catalina: no te puedes imaginar lo mucho que te quiero… eso no puedes dudarlo, me duele que lo hagas.


Rafa: pues entonces no dudes tu de mi tampoco, porque me duele igual…


Catalina: lo siento Rafa… es que todo esto me viene muy grande… no sé cómo enfrentarme…


Rafa: pues enfrentémonos juntos! Apóyate en mi! Yo también te necesito, y nuestro hijo… tienes que luchar, porque te necesitamos, seguro que se esta manera no te sientes una carga. Mírate! Cada día puedes hacer más cosas! Estoy seguro que dentro de poco volverás a ser independiente, y todo esto será sólo un mal recuerdo, nada más.


Catalina: tú crees eso de verdad?




Rafa: claro que lo creo! El médico me dijo que volverías a caminar, pero que tenías que esforzarte en conseguirlo. Tú tienes mucha fuerza, pero si te pasas el día lamentándote, no lo superarás nunca!


Catalina se quedó pensativa. No le gustaba el tono en el que le hablaba Rafa, pero sabía que tenía razón…


Catalina: voy a intentar ser más fuerte, pero te necesito Rafa…


A Rafa le encantó oír esto… tenía miedo de que Catalina le acabara apartando de su vida.


Rafa: a partir de mañana todo cambiará, ya lo verás. No quiero que te alejes más de mi. Intentaré no agobiarte, pero déjame ayudarte también. Necesito estar a tu lado…


Catalina: y yo que estemos juntos… si me sigues queriendo. Pero si algún día dejas de hacerlo, por favor dímelo.


Rafa: lo mismo te digo! No quiero que dudes más de mis sentimientos, no quiero volver a tener que hablar de esto… es muy doloroso que dudes de mi…


Catalina: siento haberte hecho sufrir así…


Catalina se abrazó fuerte a Rafa y le besó. A Rafa se le llenaron los ojos de lágrimas al ver la reacción de Catalina, esa sí que volvía a ser ella! La abrazó fuerte…


Catalina: bueno… ya ves que la luna tiene poderes, no?...


Rafa: siempre los ha tenido…


Catalina: nos vamos a la cama? Mañana quiero levantarme pronto para ver a Rafa antes de irse al colegio.


Rafa: me parece muy buena idea! Vamos!


Subieron a la habitación, Cata estaba muy cansada, y se metieron en la cama. Rafa no quería agobiar a Catalina, pero fue ella a buscar sus brazos.


Catalina: no sabes lo que me gusta dormir abrazada a ti…


Rafa no dejaba de darle besos y acariciarle el pelo. Catalina no dudó un momento en devolverle los besos y en acariciarle. Sin casi darse cuenta, volvían a estar haciendo el amor, con más dulzura y delicadeza que nunca.




Rafa le hizo sentir como si nada hubiera ocurrido, como si el tiempo en ese momento se hubiera detenido.

viernes, 24 de abril de 2009

CAPÍTULO 61




Rafa no pudo dormir demasiado, no dejaba de darle vueltas a la cabeza… se levantó temprano para preparar a Rafa para ir al colegio. Fina no tardaría en llegar. Catalina aun dormía.
En seguida llegó Fina, y Rafa ya estaba preparado.


Fina: buenos días! Que tal habéis descansado?


Rafa: Hola Fina! Gracias por venir tan pronto. Catalina aun está durmiendo, estaba muy cansada…


Fina: es normal! Como lo llevas tu?


Rafa: bueno, la verdad es que se me hace un poco difícil... no te voy a engañar…


Fina: tienes que dejar que te ayudemos más entre todos. Tu solo no puedes llevarlo todo!


Rafa: me estoy dando cuenta… Catalina está muy resignada a quedarse así, y eso me preocupa… ella debe luchar!


Fina: dale tiempo Rafa, se acabará dando cuenta cuando vea que empieza a mejorar poco a poco.


Rafa: eso espero…


Fina: deja que pase también la declaración con la policía, eso le preocupa mucho, es normal. Se tiene que volver a enfrentar a todo lo que paso, y ya sabes que nunca ha querido hablar del tema…


Rafa: lo se… hoy viene Martínez, será duro preparar la declaración.


Fina: mira, yo me puedo encargar de Rafa, de llevarlo y traerlo del colegio y lo que necesitéis. Después me pasaré a ver a Catalina, así podremos hablar un rato tranquilamente.


Rafa: le vendrá bien. Seguro que contigo se puede desahogar.


Fina se llevó al pequeño al colegio, y Rafa fue a despertar a Catalina. El fisioterapeuta no tardaría en llegar.
Cuando llegó a la habitación se encontró a Catalina despierta.


Rafa: vaya! Buenos días! Yo que venía a despertarte… llevas mucho rato despierta? Porque no me has llamado?


Catalina: llevo un rato… el tiempo suficiente para escuchar la conversación que has tenido con mi madre…


Rafa se quedó muy cortado…


Catalina: yo no quiero ser una carga para nadie… no quiero que te agobies. Tienes que empezar a hacer tu vida.


Rafa: no digas eso!!! Mi vida eres tú, somos nosotros, y nuestro hijo. Y no me agobio, sólo me preocupo, que es muy diferente!


Catalina estaba triste…


Rafa se sentó con ella en la cama: ven aquí…


La abrazó fuerte mientras le susurraba: no tienes que preocuparte por nada, yo soy feliz sólo a tu lado, da igual donde vivamos y como… te quiero mucho. No quiero que llores más…


Catalina: yo también te quiero mucho. Te prometo que voy a intentar esforzarme, no quiero quedarme así…


Rafa: no sabes la ilusión que me hace oírte hablar así… es la mejor noticia del mundo!!! Ahora sólo tienes que preocuparte de tu recuperación.


Catalina: y de mi declaración a la policía…


Rafa: bueno, de eso se encargará Martínez. Ahora te tienes que levantar ya! Que va a venir el fisioterapeuta, y tú en la cama!!!


Rafa ayudó a Catalina a levantarse, y bajó con ella a desayunar. El fisioterapeuta no tardó en llegar, y estuvo toda la mañana con Catalina. Rafa estuvo pendiente de la rehabilitación, quería saber todo lo que hacía Catalina.
Cuando terminaron, Catalina estaba agotada…


Catalina: creo que me voy a acostar un rato…


Rafa: bueno… primero comeremos, luego te puedes acostar.


Catalina: pero no me encuentro bien, Rafa, no tengo hambre… prefiero acostarme.


Rafa: vamos a hacer una cosa, yo te subo a la cama ahora, pero tienes que comer algo. Le diré a la chica que te suba una bandeja, y yo comeré contigo en la habitación.


Catalina: siempre te tienes que salir con la tuya?...


Rafa la cogió en brazos para subir la escalera: siempre!!! No lo olvides!!!


Catalina comió muy poco, y enseguida se quedó dormida. Rafa bajó para no hacer ruido y despertarla.


Llamó a Vane, necesitaba hablar con ella…


Vane: Rafa! Como estáis?


Rafa: bien, no hay novedades. Llamaba sólo para charlar un poco, espero no haberte molestado.


Vane: no! Hasta las 5 no tengo que abrir la tienda. Que tal Cata?


Rafa: está durmiendo. Hoy ha empezado la rehabilitación, y está muy cansada.


Vane: es normal Rafa, le va a costar adaptarse a esta nueva vida. Tienes que tener paciencia. Te noto muy cansado…


Rafa: bueno, está siendo duro.


Vane: deberías salir un poco, y distraerte, estar metido todo el día en casa con Cata no os ayuda a ninguno de los dos.


Rafa: pero ella me necesita!


Vane: claro que te necesita! Pero también tiene a la enfermera que le puede ayudar. Hoy no iba Martínez a verla?


Rafa: vendrá más tarde.


Vane: si quieres, te acompañó a buscar a Rafa al colegio y luego voy a hacerle una visita a Catalina. Tengo ganas de estar con ella.


Rafa: no se… no quiero dejarla sola en casa…


Vane: si le dices a Cata que quieres salir a buscar a Rafa no se va a enfadar! Tienes que dejarle su espacio, la vas agobiar…


Rafa: tienes razón… cuando se despierte voy a buscarte a la tienda y vamos al colegio.


Vane: perfecto!


Rafa: Vane… a ti te ha preguntado Cata por el Moreno?


Vane: si… me preguntó en la fiesta, pero preferí no hablar del tema. A ti también?


Rafa: si… pero le cambié de tema… es mejor que aun no se empiece a agobiar con más problemas… lo entiendes, no?


Vane: lo entiendo perfectamente. No te preocupes, no le hablaré del tema.


Rafa: gracias Vane… nos vemos luego.

Martínez no tardó en llegar, y estuvo un rato hablando con Rafa mientras esperaban a que Catalina se despertara. Martínez tenía muy claro cómo preparar la declaración de Catalina, pero antes Rafa quería tratar un tema con él.


Rafa: tendremos que estar mucho tiempo sin salir del país?


Martínez: Bueno, eso depende de lo que diga el juez, sabes que yo no puedo hacer nada. Tenéis pensado iros de vacaciones?


Rafa: verás, esto aun no lo hemos hablado con nadie, pero como nuestro abogado, creo que debes saberlo. Tenemos pensado irnos a vivir a Brasil.


Martínez: iros a vivir allí? Pero, por qué???


Rafa: queremos empezar de cero, y ese país nos gusta mucho. Queremos alejarnos de todo esto.


Martínez: pero también os alejáis de vuestra familia, y de vuestros amigos…


Rafa: seguiremos viniendo por aquí. Ahora no tenemos que escondernos.


Martínez: y Catalina está de acuerdo con esta idea?


Rafa: fue ella quien lo propuso… todo aquí nos trae muy malos recuerdos…


Martínez: lo entiendo… yo mismo he pensado muchas veces en empezar de cero en otro país, pero con Ana Mª no es tan fácil. Ella no quiere moverse de aquí, tiene sus amigos, su trabajo… vuestro hijo aun es muy pequeño y se adaptará sin problemas.


Rafa: si! Y ya ha vivido allí… crees que podremos conseguirlo?


Martínez: creo que si justificamos ante el juez la necesidad de salir del país, no tendremos problemas. Pero antes tendrá que celebrarse el juicio contra Cardona.


Rafa: pero eso va a tardar mucho, no?


Martínez: me temo que si…


Rafa: y si conseguimos el permiso del juez para irnos, y volvemos si es necesario para el juicio?


Martínez: en ese caso no habría problema. Pero antes tenemos que conseguir esos permisos. Necesitaré que un psicólogo y un médico evalúen el estado de Catalina.


Rafa: eso no es problema, haremos lo que sea necesario.
Catalina se despertó, y llamó a Rafa, enseguida subió a buscarla.


Martínez: no tengáis prisa, esperaré aquí.


Rafa: gracias Salvador.


Rafa se encontró a Catalina sentada en la cama.


Rafa: vaya! Veo que cada vez me necesitas menos!!!


Catalina: he dormido muy bien, y me siento con más fuerzas. Ha llegado ya Salvador?


Rafa: si, hace un rato.


Catalina: y como no me has despertado???


Rafa: no tiene prisa, no hay problema. Nos hemos puesto al día! Vamos, te ayudaré a bajar.


A Martínez le hizo mucha ilusión ver tan bien a Catalina.


Martínez: que guapa estás Catalina!


Catalina: Salvador… me miras con buenos ojos!


Martínez le dio un fuerte abrazo a Catalina.


Catalina: que ilusión me hace que podamos hablar tranquilamente. Tenía muchas ganas…


Rafa: bueno… veo que tenéis que poneros al día de muchas cosas…


Martínez: la verdad es que si!


Rafa: Catalina, cariño, entonces no te importa que vaya a buscar al niño al colegio? Te quedas en buenas manos, y si necesitas cualquier cosa está la enfermera, te puede ayudar.


Martínez: puedes irte tranquilo, Rafa, estando yo aquí, no necesita ninguna enfermera, te lo aseguro.


Catalina: bueno… no tardarás mucho, no? No quiero ser una carga, y si Salvador se tiene que ir…


Rafa: no tardaré, estate tranquila.


Martínez: y para mí no eres ninguna carga! Además, tenemos mucho de qué hablar!!!


Catalina: a Rafa le hará mucha ilusión que le vayas a buscar…


Rafa: bueno… no pongas esa cara! Que pronto iremos a buscarle los dos!!! Que te crees, que vas a estar siempre metida en casa? Yo te llevaré.


Catalina le sonrío, Rafa siempre tenía una buena respuesta para ella, y sobre todo le daba muchos ánimos.
Rafa se fue a buscar a Vane, y Catalina se quedó con Martínez para preparar la declaración.
Cuando llegó a la tienda, Vane ya le estaba esperando. Se fueron a tomar un café antes de ir a buscar al pequeño al colegio.


Vane: ya te dije que Cata no tendría ningún problema en que salieras un rato!


Rafa: tampoco te creas que le ha hecho mucha gracia… si no llega a ser porque estaba Martínez…


Vane: está mimosa, no?


Rafa: bueno… más bien creo que tiene muchos miedos… muy mimosa no está… no le gusta que esté pendiente de ella todo el día, hay veces que tengo la sensación de que me rechaza…


Vane: debe ser normal… habéis hablado del tema?


Rafa: no… evitamos los temas que se que le pueden hacer sentir mal…


Vane: pues yo creo que ya va siendo hora de que habléis. Según que temas es mejor hablarlos…te lo digo por experiencia…


Rafa: tienes razón, pero no es fácil. Que tal tu con el Moreno?


Vane: pues no es fácil tampoco…je,je,je… al menos, ya no discutimos.


Rafa: has pensado lo que te dije del viaje?


Vane: si… pero no me atrevo a decírselo a Jose… creo que es mejor que esperemos un poco. Bueno, deberíamos irnos, no?


Rafa: si! Se me ha pasado volando! Al final llegaremos tarde a buscar a Rafa!!!


Catalina se pasó la tarde hablando con Martínez.


Martínez: estoy sorprendido de la de cosas que recuerdas ya… no sabía nada…


Catalina: bueno, es que no lo he hablado con nadie todavía.


Martínez: con Rafa tampoco?


Catalina: no… no hablamos de este tema. Creo que es lo mejor.


Martínez: pues no estoy de acuerdo contigo… creo que deberías hablarlo con el, te ayudaría y también a el.


Catalina: no se… prefiero no preocuparle con más cosas, bastante tiene conmigo…


Martínez: mira, no me gusta dar consejos a nadie, pero ya sabes que para mi eres como una hija… deberías ser


sincera con él. Es la base de una buena relación.


Catalina: lo sé… pero a la práctica no es tan fácil… quiero que seamos una familia normal, pero desde esta silla de ruedas las cosas se ven muy diferente…


Martínez: Cata, las cosas son igual. No te puedes excusar en eso, nunca saldrás adelante si piensas así.


Catalina: si hay algo que tengo muy claro es que quiero a Rafa, y quiero luchar por nuestra relación, pero ahora me veo como una gran carga para él, y para mi hijo…


Martínez: no crees que si fueras una carga para el no te hubiera pedido que os casarais?


Catalina: como sabes eso? Te lo ha explicado Rafa?


Martínez: claro! Y no sabes cómo le brillaban los ojos cuando me explicaba que le habías dicho que si!!!


Catalina: de verdad?


Martínez: tú crees que yo te mentiría? Vamos, saldremos a dar un paseo por el jardín, te vendrá bien el aire puro. No es bueno que estés siempre en casa.


Martínez se levantó, y cogió la silla, Catalina le cogió la mano: Gracias Salvador. Gracias por todo lo que has hecho y siempre haces por mí.


Martínez: a estas alturas no me tienes que dar las gracias!!! Pienso seguir viniendo a verte hasta que seas tu quien me abra la puerta con tu niño en brazos.


Catalina: también vendrás a vernos a Brasil?


Martínez: eso está hecho! Ya sabes que adoro ese país, y también tengo mis negocios…


Salieron al jardín, y estuvieron paseando un buen rato mientras hablaban de todo. A catalina le sirvió para olvidarse un poco de todo y evadirse.


No tardaron en llegar Rafa con el pequeño y Vane.


El niño nada más entrar se lanzó a los brazos de su madre.


Rafa: Catalina! Que ilusión verte en el jardín! Ya veo que la visita de Martínez te ha sentado muy bien!


Catalina: bueno… ya veo que nuestro hijo se alegra de verme, pero tu… no me vas a dar un beso?...


Rafa sonrió al ver a Catalina con esa actitud. Se acercó sin dudarlo un momento y la besó.


Vane: bueno! Y yo también puedo, o no?


Todos se echaron a reír.


Martínez: veo que ya estás muy acompañada, así que me voy. Tengo que pasar por comisaría.


Rafa: está bien. Te acompaño a la puerta.


Martínez se despidió de todos, y Catalina le dio un gran abrazo.


Rafa: que tal ha ido?


Martínez: bien! Catalina es una mujer muy fuerte!


Rafa: lo sé, pero a veces también es muy frágil…


Martínez: ten paciencia, y confía en ella, estoy seguro que pronto volverá a ser la de siempre.


Rafa: eso espero. Tienes que ir a Comisaría?


Martínez: si, seguramente mañana Cata tendrá que declarar, no podemos demorarlo más. Te avisaré.


Rafa: gracias Salvador.


Rafa volvió con las chicas, estaban hablando animadamente.


Catalina: Rafa, podrías llevarte al niño a merendar?


Rafa: ya veo que tenéis cosas de las que hablar… me llevo al niño a merendar y darle el baño. Luego vengo.


Vane: si es que no tienes queja! Es un encanto!


Catalina: me has visto que me queje?...je,je,je…


Vane: tienes que valorar lo que tienes.


Catalina: lo valoro, créeme. Quería pedirte un favor…


Vane: tu pide!


Catalina: quiero que le digas a Jose que venga a verme, ya que yo no puedo ir… tengo que hablar con él.


Vane: no sé si es buena idea, Cata… has hablado con Rafa?


Catalina: esto es cosa mía, no tengo porque pedirle permiso a Rafa. Necesito que me ayudes Vane… sólo tú


puedes… yo ya no tengo ni su teléfono… si no le llamaría yo… por favor…


Vane: Cata… es un compromiso… no quiero que Rafa se enfade…


Catalina: si Rafa se enfada es cosa mía… Vane…


Vane: está bien… intentaré hablar con Jose, le diré que te llame, y luego si os queréis ver ya es cosa vuestra.


Catalina: las cosas no van bien entre vosotros, no?


Vane: bueno, una mala época…


Catalina: lo siento mucho, se que yo tengo mucho que ver… por mi culpa Jose te ha mentido mucho, y eso no es bueno en una relación….


Vane: no te preocupes, las cosas ya no estaban muy bien.


Catalina: tienes que luchar por lo vuestro, Vane. Es una relación muy bonita, no podéis echarla a perder.


Vane se puso a llorar…: lo sé Cata, yo le quiero mucho, pero no se que hacer…


En ese momento llamaron a la puerta, la chica fue a abrir, y fue a avisar a Catalina, tenía una visita, era Jessi.


Catalina: Jessi! Vaya… que sorpresa… siempre sin avisar…


Vane: hay cosas que nunca cambian…


Jessi: yo también me alegro de veros, chicas. Vane, has estado llorando?


Catalina: no creo que eso te importe. Era una conversación privada.


Jessi: veo que a pesar de tener tan mal aspecto no has perdido el carácter, Cata.


Vane se ofendió y se levantó para echar a Jessi de la casa.


Vane: creo que es mejor que te vayas. Aquí no eres bien recibida.


En ese momento salió Rafa con el niño y se sorprendió de ver la escena…


Rafa: Jessi! Cómo estás?


Jessi: menos mal que hay alguien que se alegra de verme…


Rafa: no digas eso!


Jessi: pues pregúntale a estas dos, que ya me estaban echando y acabo de llegar. Yo solo me quería preocupar por Catalina y su salud…


Rafa: bueno… no será para tanto. Siéntate, quieres tomar algo?


Catalina: no quiero que se siente, Rafa. Quiero que se vaya de mi casa ahora mismo. No la quiero volver a ver aquí.


Rafa se sorprendió al ver lo enfadada que estaba Catalina.


Vane: mira, será mejor que nos vayamos las dos. Es muy tarde, y Cata tiene que descansar. Mañana te llamo, Cata.


Catalina: gracias Vane, no te olvides de lo que hemos hablado.


Rafa no daba crédito a la actitud de Catalina. Se despidió de las chicas, y quedó con Jessi que la llamaría.


Rafa: Cata, cariño… estás bien?


Catalina: no… quiero irme a mi habitación.


Rafa: pensé que querrías cenar conmigo y el niño… tenemos ganas de estar contigo.


Catalina: os apañáis bien solos. No hace falta que me quede. Estoy muy cansada y quiero irme a mi habitación. Si no me subes tu se lo pediré a la enfermera.


Rafa: tranquila, ya te subo yo.


Catalina se sentía muy mal por lo que le había dicho Jessi, y lo que había hablado con Vane… se sentía inútil por no poder hacer nada.


Rafa bajó a cenar con el niño. Prefirió dejar sola a Catalina un rato. Era imposible intentar hablar con ella cuando se ponía así.


jueves, 23 de abril de 2009

CAPÍTULO 60




Rafa ya lo tenía todo preparado, así que con la excusa de que tenía que merendar, subió a despertar a Catalina. Quería que se arreglara, pero no sabía cómo conseguirlo sin decirle que venían todos…
Entró en la habitación, y no pudo evitar quedarse un rato mirando a Catalina… estaba preciosa, durmiendo, parecía tan relajada… se acercó a ella y empezó a acariciarle la cara, mientras le apartaba el pelo.


Catalina no tardó en despertarse…: hola…


Rafa: hola preciosa… como has dormido?


Catalina: muy bien… hacía mucho tiempo que no dormía tan a gusto… he dormido mucho rato?


Rafa: no… pero pensé que era mejor despertarte para que meriendes, y podamos pasear un poco por el jardín.


Catalina: es muy buena idea… ya llevo demasiado tiempo encerrada, me apetece que me de un poco el aire.


Rafa: te he preparado un baño, te vendrá bien. Luego si quieres podemos mirar en el vestidor… creo que Vane te dejó alguna sorpresa…


Catalina: ya veo que me organizas muy bien la agenda! Pero prefiero darme el baño por la noche, me ayudará a dormir…
Rafa: ni hablar!!! Me vas a hacer este feo? Ahora que lo he preparado todo…


Rafa cogió en brazos a Catalina y la acompañó al baño. No le quedó más remedio que seguir las indicaciones de Rafa…


Cuando fue al vestidor, Catalina no podía creer lo que veía…: toda esta ropa es nueva!!!


Rafa: te la trajo Vane ayer, quería que estrenaras todo!


Catalina: pero no voy a estrenar ropa para ir en esta silla y quedarme en el jardín…


Rafa: no, vas a estrenar ropa para estar más preciosa todavía, y que pueda presumir todavía más de novia. Venga! Elige lo que quieras!!!


Catalina se vistió, y se arregló como hacía tiempo… quería estar guapa para Rafa. Cuando el la vio se quedó fascinado…


Rafa: estás preciosa Catalina. No sabe la ilusión que me hace verte así…


Catalina: gracias… gracias por todo… no se qué haría sin ti.


Mientras hablaban en el salón, llamaron a la puerta, la chica fue a abrir. Eran Fina, Paula y los niños.
Catalina quiso salir al jardín a ver quién era, pero rafa no la dejo, no quería que viera la sorpresa preparada.
Cuando entraron en el salón, el pequeño Rafa iba corriendo y llamado a su madre.
Catalina se giró y al ver al niño, rompió a llorar.


Catalina: Rafa! Hijo… ven aquí…


El niño se lanzó a sus brazos mientras no dejaba de darle besos: te quiero mami…


A Catalina se le rompía el corazón de pensar lo que había sufrido su hijo, y lo que les había echado de menos. Sentó al niño en sus piernas, no dejaba de acariciarle la cara…


Catalina: cada día te pareces más a tu padre, hijo!


El pequeño no tardó en preguntarle porque estaba sentada en aquella silla, y Rafa no dudó ni un segundo en contestar: hijo, mamá estará un tiempo así hasta que se recupere, ya sabes que ha estado malita. Así que ahora tu y yo somos los hombres de la casa y hemos de cuidar de ella! A que me ayudarás?


El niño no lo dudó un momento: claro papá!!! Cuidaremos de mamá!!!


Catalina estaba feliz. Ver al niño le había devuelto la ilusión por luchar y seguir adelante. Todos estaban emocionados con la escena.


Fina: bueno! Y para nosotras no hay ni un beso!!! Estás preciosa Catalina!!!


Catalina: claro!!! Es que hacía tanto que no veía a mi hijo…


Volvieron a llamar a la puerta, esta vez ya eran todos. Al verlos entrar, Catalina se emocionó y miró a Rafa.


Rafa: espero que no te moleste… es que todos querían estar contigo hoy…


Catalina: como me va a molestar!!! No sé cómo agradecerte que hayas organizado todo esto… el jardín está precioso…


Se pasaron la tarde en el jardín hablando, riendo… Rafa estaba feliz de ver así a Catalina. El niño no se separaba de ella ni un segundo.
Vane se sentó a hablar con Catalina.


Vane: cómo estás? No te estaremos agobiando demasiado, no?


Catalina: me hace mucha ilusión estar todos aquí… Vane, quería darte las gracias por la ropa, no sabes la sorpresa que me he llevado! Y también quería agradecerte todo lo que has hecho por mí todo este tiempo.


Vane: cómo no voy a mimar a mi hermanita?!!!


Catalina: Vane… tu y yo tenemos mucho de qué hablar…


Vane: bueno, ya nos iremos poniendo al día poco a poco; que pienso seguir viniendo a verte igual que cuando estabas en el hospital!!!


Catalina: y Jose? Como está?


Vane se sorprendió, pero sabía que tarde o temprano llegaría el momento en el que le preguntara por el…


Vane: está bien. Pero era mejor que no viniera. Cuando tú te encuentres más fuerte, y quieras, vendrá a visitarte. Pero que sepas que pregunta por ti cada día.


Catalina se quedó pensativa…: es que me gustaría verle y poder hablar con el tranquilamente…


Vane: debes tomarte las cosas con más calma. Lo importante ahora es tu recuperación. Ya hablaréis más adelante.


Martínez habló con Catalina, tenían que preparar su declaración, era muy importante.


Catalina: lo se… cuando quieras nos ponemos. Tengo ganas de acabar con todo esto.


Martínez: bueno, mañana me pasaré por aquí y hablamos tranquilamente. Hoy no es el día, son ya muchas emociones!

Era tarde, y el pequeño Rafa se había quedado dormido en los brazos de Catalina.


Rafa: cogeré al niño, lo voy a acostar Cata, ya es tarde y está agotado, mañana tiene que ir al colegio.


Catalina: como me gustaría poder acostarlo yo…


Rafa: pronto podrás, estoy seguro. No te puedes rendir! Ya ves que los dos te necesitamos!


Rafa acostó al niño, y al bajar empezaron a despedir a los invitados. Catalina también estaba muy cansada, había sido un día muy largo.


Fina: si queréis que mañana lleve al niño al colegio…


Catalina: mañana tiene que ir al colegio? Rafa… y porque no le dejamos aquí con nosotros…


Rafa: ja,ja,ja… eso no puede ser! Tu mañana tienes que empezar la rehabilitación, y Rafa no puede perder colegio! Fina, si nos puedes hacer ese favor…


Fina: claro! Estoy encantada de poder ayudaros!!! Mañana a primera hora estoy aquí!


Rafa y Catalina cenaron, los dos estaban muy cansados, el día había sido muy largo y con muchas emociones.


Catalina: sabes que no puedo dejar de pensar?


Rafa: uy… que miedo me das… je,je,je… que pasa por esa cabecita?


Catalina: que vamos a hacer a partir de ahora…


Rafa: bueno, mañana empezará de verdad nuestra nueva vida…


Catalina: si? Y que vamos a hacer?


Rafa: bueno, lo más importante es que cada día vendrá un fisioterapeuta, y te ayudará con tus ejercicios.
Catalina: cada día???


Rafa: si! Verás como pronto volverás a caminar!


Catalina: Rafa… tienes que pensar que es probable que me quede en esta silla para siempre…


Rafa: el médico dijo que volverías a caminar, así que confío plenamente en que volverás a andar sin problemas!


Catalina se sentía muy presionada con este tema, no se veía con fuerzas, aunque lo que más deseaba era que fuera cierto lo que decía Rafa y volviera a andar.


Catalina: mañana vendrá Martínez a preparar la declaración…


Rafa: lo sé, hemos hablado. No te agobies, todo pasará pronto, ya lo verás.


Catalina: y después del juicio… que vamos a hacer con nuestras vidas?


Rafa: pues sí que es verdad que has pensado mucho, eh? Ja,ja,ja…


Catalina: me preocupa pensar que vivimos en la misma ciudad que mucha gente que nos ha hecho tanto daño… Cardona saldrá algún día de la cárcel…


Rafa: yo he pensado alguna cosa, pero pensé que era pronto para hablarlo…


Catalina: yo quiero hablarlo ahora…


Rafa: verás, he pensado que cuando pase el juicio y cerremos definitivamente este tema… sabes que es lo primero que quiero hacer?


Catalina: qué? Un viaje?


Rafa: no… quiero casarme contigo…


Catalina se quedó muy sorprendida…


Rafa: me prometiste que te casarías conmigo… ya no lo recuerdas?...


Catalina: claro que lo recuerdo!!! Como iba a olvidar algo así!!! Pero pensaba que ya no querrías…


Rafa: es lo que más deseo… quiero que nos podamos casar por fin…


Catalina: no sabes las ganas que tengo de que nos casemos…


Rafa: y después, nos podemos instalar en Brasil. Allí podremos empezar una vida nueva. Ya tenemos nuestra casa, y tú tienes trabajo, yo también puedo invertir. Seríamos una familia “decente”!


Catalina: Rafa… me parece tan buena idea…


Rafa: de verdad? Qué bien!!! Y si nos casamos en Brasil?


Catalina: en la playa? Me encantaría… pero quiero que ese día pueda estar mi familia y nuestros amigos… no quiero que nos casemos solos…


Rafa: y quien ha dicho que no vayan a estar!!! Nosotros nos ocuparemos de llevarles allí!!!


Catalina: sería perfecto…


Rafa: pues ya sabes lo que toca ahora!!! Tienes que recuperarte pronto para que podamos cumplir todos nuestros sueños. Imagina, sólo, lo felices que podemos ser allí los tres…


Catalina se quedó pensativa… no imaginaba que Rafa tuviera tantos planes, eso le ilusionó mucho.


Rafa: venga, mañana seguiremos hablando, que tendremos más tiempo. Ahora tienes que ir a descansar que es muy tarde.


Catalina: y tu no vienes?...


Rafa: claro que sí! Yo subo contigo a dormir.


Rafa cogió en brazos a Catalina y subieron a la habitación. Catalina se quiso poner sola el pijama, esto alegró mucho a Rafa, cada vez tenía más ganas de volver a ser autosuficiente.
Se metieron en la cama, y Catalina se abrazó fuerte a Rafa.


Catalina: me parece un sueño, volver a estar los dos juntos aquí…


Rafa no dejaba de acariciarle el pelo, mientras la abrazaba. Empezó a darle besos, pero Catalina se sentía muy incómoda.




Catalina: Rafa…


Rafa: no sabes las ganas que tenía de estar contigo…


Catalina: no puedo…


Rafa se dio cuenta de que Catalina se intentaba apartar…


Rafa: que te pasa?...


Catalina: no es el momento Rafa, no puedo…


Rafa: está bien… tranquila… sólo quiero estar contigo… ven…


Catalina se volvió a abrazar a Rafa. El se quedó pensativo… la recuperación iba a ser muy lenta…