
Catalina y Rafa se fueron a buscar al niño al colegio. Cuando llegaron a casa, Martínez les estaba esperando.
Martínez: siento haberme presentado sin avisar…
Catalina: no te preocupes Salvador! No pasa nada!
Rafa: hay algún problema???
Martínez: no! Todo está bien, tranquilos. Es sólo que el juez me ha avisado, mañana Catalina tiene que declarar.
Catalina: mañana!!! Uf… sabía que llegaría este momento, pero no pensé que tan pronto…
Rafa: tranquila Cata, todo irá bien. Y cuanto antes declares, mejor. Antes acabará todo esto, y podremos empezar nuestra nueva vida!
Catalina: lo sé… pero no sé si estoy preparada… estoy un poco asustada…
Martínez: eso es normal, Catalina… pero tienes que intentar estar tranquila, todo saldrá bien, estoy seguro.
Rafa: venga, me llevaré al niño y os dejaré que preparéis todo tranquilamente. Si necesitáis algo estaré por aquí.
Rafa se llevó al niño a merendar, y luego a jugar al jardín. Mientras, Catalina y Martínez preparaban la declaración, iba a ser dura, el juez le preguntaría muchos detalles, y Catalina tendría que remover todo lo que pasó durante aquellos días tan duros.
Cuando se fue Martínez, Catalina estaba agotada, había sido un día muy duro. Cenaron algo, y rafa se ocupó de acostar al niño. Antes de bajar a buscar a Catalina, pensó que le iría bien un baño antes de acostarse, así que le preparó la bañera como le gustaba a ella, la llenó hasta arriba, y le echó los aceites que más le gustaban. Encendió unas velas, y las puso alrededor.
Cuando terminó de prepararlo todo, bajó a buscarla, ella le esperaba sentada en el sofá.
Cuando se fue Martínez, Catalina estaba agotada, había sido un día muy duro. Cenaron algo, y rafa se ocupó de acostar al niño. Antes de bajar a buscar a Catalina, pensó que le iría bien un baño antes de acostarse, así que le preparó la bañera como le gustaba a ella, la llenó hasta arriba, y le echó los aceites que más le gustaban. Encendió unas velas, y las puso alrededor.
Cuando terminó de prepararlo todo, bajó a buscarla, ella le esperaba sentada en el sofá.
Catalina: si que ha tardado en dormirse el niño, no?
Rafa: bueno, ya sabes cómo va… hay días que se duerme rápido, pero otros… nos vamos a dormir?
Catalina: si! No sabes las ganas que tengo… estoy agotada…
Subieron a la habitación, y Catalina fue al baño…
Catalina: Rafa! Que es todo esto!?!
Rafa: pensé que te gustaría, y te relajaría darte un baño antes de acostarte…
Catalina: pero está todo precioso… no tenías que haberte tomado tantas molestias…
Rafa: para mi no es una molestia, ya lo sabes… espero que te apetezca…
Catalina: claro que me apetece… pero tu no te vas a bañar conmigo?... es que sola… no es lo mismo!
Rafa: bueno, si me lo pides así… haré un esfuerzo y me bañaré contigo… (Rafa tenía una sonrisa de oreja a oreja).
Catalina: que tonto eres! Ya sabes que no me gusta bañarme sola…
Se dieron un baño los dos, Rafa había conseguido su objetivo, Catalina estaba cada vez más relajada, ya no hablaba ni de la declaración, sólo hablaban de los preparativos de la boda, de cuando se irían, de la vida que llevarían allí…
Cuando ya llevaban un buen rato, Rafa cogió en brazos a Catalina y se la llevó a la cama, pero antes de que el volviera a la cama, ella ya se había quedado dormida…
Rafa la tapó y se acostó a su lado, no dejó de mirarla, y pronto se quedó dormido también…
Era temprano cuando se despertaron. Catalina estaba impaciente por ir a declarar, y fue a despertar al niño, Rafa le llevaría al colegio.
Rafa se levantó y al ver que Catalina ya no estaba en la cama, bajó para desayunar con ellos.
Rafa se levantó y al ver que Catalina ya no estaba en la cama, bajó para desayunar con ellos.
Rafa: buenos días! Que sorpresa! Si que habéis madrugado!
Catalina: bueno… no quiero que llegue Martínez y tenga que esperar por mi…
Rafa: has dormido bien?
Catalina: si… la verdad es que he dormido muy bien. El baño hizo su efecto…
Rafa: no sabes cómo me alegro! Llevaré al niño al colegio y luego me pasaré a buscarte por el juzgado.
Catalina: no hace falta Rafa, Martínez me volverá a traer a casa. Puedes aprovechar para hacer otras cosas.
Catalina tenía un plan, y si Rafa iba a buscarla al juzgado no podría hacerlo…
Catalina tenía un plan, y si Rafa iba a buscarla al juzgado no podría hacerlo…
Rafa: está bien. Nos veremos aquí para comer, pero llámame para saber cómo ha ido.
Catalina: no te preocupes… te llamaré, y ahora iros ya! Que Rafa llegará tarde al colegio!
Rafa besó fuerte a Catalina y le deseo mucha suerte.
En cuanto se quedó sola, Catalina llamó al Moreno, había pensado que era un buen día para que se vieran a la salida del juzgado y así poder hablar tranquilamente.
El Moreno se sorprendió de la llamada de Catalina, pensaba que no se atrevería a verle tan pronto, pero le hizo mucha ilusión, tenía muchas ganas de verla, y poder hablar tranquilamente.
Martínez no tardó en llegar, Catalina ya estaba preparada hacía un buen rato, así que salieron hacía el juzgado.
La declaración fue muy dura, catalina no pudo evitar llorar al recordar todo lo que había vivido. El juez le hizo hablar también de todo lo que había pasado con Cortés, y su paso por la cárcel.
El juez fue muy duro con ella, y esto la asustó, pensaba que como víctima de toda aquella situación, sería más benevolente con ella.
Martínez se mantuvo en todo momento al lado de Catalina, la miraba e intentaba transmitirle toda la fuerza que podía para que aguantara aquel duro interrogatorio.
Cuando terminó, Martínez tenía que esperar la resolución del juez, y Catalina le dijo que prefería esperarle en la cafetería, así podría hablar con el Moreno sin darle explicaciones a nadie.
En cuanto se quedó sola, Catalina llamó al Moreno, había pensado que era un buen día para que se vieran a la salida del juzgado y así poder hablar tranquilamente.
El Moreno se sorprendió de la llamada de Catalina, pensaba que no se atrevería a verle tan pronto, pero le hizo mucha ilusión, tenía muchas ganas de verla, y poder hablar tranquilamente.
Martínez no tardó en llegar, Catalina ya estaba preparada hacía un buen rato, así que salieron hacía el juzgado.
La declaración fue muy dura, catalina no pudo evitar llorar al recordar todo lo que había vivido. El juez le hizo hablar también de todo lo que había pasado con Cortés, y su paso por la cárcel.
El juez fue muy duro con ella, y esto la asustó, pensaba que como víctima de toda aquella situación, sería más benevolente con ella.
Martínez se mantuvo en todo momento al lado de Catalina, la miraba e intentaba transmitirle toda la fuerza que podía para que aguantara aquel duro interrogatorio.
Cuando terminó, Martínez tenía que esperar la resolución del juez, y Catalina le dijo que prefería esperarle en la cafetería, así podría hablar con el Moreno sin darle explicaciones a nadie.
El Moreno estaba en la cafetería de al lado del juzgado, llevaba un buen rato esperando a Catalina, la declaración duró más de lo que ellos esperaban.
Cuando vio entrar a Catalina no pudo evitar emocionarse. Estaba tan bella como siempre, iba caminando apoyada en una muleta, y seguía manteniendo la serenidad en su mirada, y en su forma de andar.
Se levantó para saludarla, no sabía cómo reaccionaría Catalina, y se sorprendió al ver que ella se abrazaba llorando a él.
Cuando vio entrar a Catalina no pudo evitar emocionarse. Estaba tan bella como siempre, iba caminando apoyada en una muleta, y seguía manteniendo la serenidad en su mirada, y en su forma de andar.
Se levantó para saludarla, no sabía cómo reaccionaría Catalina, y se sorprendió al ver que ella se abrazaba llorando a él.
Moreno: no sabes las ganas que tenía de verte Cata…
Catalina: y yo a ti Jose… siento mucho todo lo que ha pasado.
Moreno: bueno… no has de sentir nada… tenemos mucho que hablar.
Se sentaron a tomar algo, los dos tenían muchas ganas de hablar. Catalina quiso saber primero como le iba todo al Moreno, si había conseguido salir del negocio, y como había ido su declaración con la policía. No se atrevió a preguntarle por su relación con Vane, sabía que las cosas no iban muy bien, pero Vane tampoco quería hablar mucho del tema.
El Moreno quería hablar con Catalina porque se sentía muy culpable de su secuestro, y no dejó pasar la oportunidad de preguntarle.
El Moreno quería hablar con Catalina porque se sentía muy culpable de su secuestro, y no dejó pasar la oportunidad de preguntarle.
Moreno: siento mucho que te secuestraran por mi culpa, Catalina.
Catalina: no digas eso Jose! Fui yo quien decidió irse a comisaria sin pensarlo… además, me secuestraron ese día y podía haber sido otro… querían hacerlo y lo hubieran hecho igual. No tienes que sentirte culpable, porque yo no siento que fuera por tu culpa.
Moreno: es que… al ir a verte al hospital… y como reaccionaste…
Catalina: lo que pasó aquel día… no lo se… yo aun no estaba muy bien, supongo que al verte me vinieron muchos recuerdos, y por eso reaccioné así… no te guardo ningún rencor Jose… tu me apoyaste en los peores momentos de mi vida, ahora que todo empieza a solucionarse, quiero que también me acompañes en los buenos momentos.
Moreno: no sabes cómo me tranquiliza que me digas eso Cata… me sentía tan mal…
Se pusieron al día del resto de cosas que les habían ocurrido esos días. Catalina no quiso comentarle lo de la boda, Rafa y ella habían pensado en reunirlos a todos para decírselo después de la declaración, y ella pensaba invitar también al Moreno.
Se pusieron al día del resto de cosas que les habían ocurrido esos días. Catalina no quiso comentarle lo de la boda, Rafa y ella habían pensado en reunirlos a todos para decírselo después de la declaración, y ella pensaba invitar también al Moreno.
Sonó el móvil de Catalina, era Martínez, ya tenía la resolución del juez.
Catalina se despidió del Moreno, le dijo que le llamaría, que pensaban hacer una fiesta en casa y quería que fuera, pero que antes tenía que hablar con Rafa para explicarle que se habían visto. El Moreno también tendría que explicárselo a Vane…
Catalina salió de la cafetería, estaba muy nerviosa, y el recorrido hasta la sala donde le esperaba Martínez se le hizo eterno…
Cuando llegó a la sala, Martínez se levantó y le sonrió. Esto tranquilizó mucho a Catalina.
Catalina se despidió del Moreno, le dijo que le llamaría, que pensaban hacer una fiesta en casa y quería que fuera, pero que antes tenía que hablar con Rafa para explicarle que se habían visto. El Moreno también tendría que explicárselo a Vane…
Catalina salió de la cafetería, estaba muy nerviosa, y el recorrido hasta la sala donde le esperaba Martínez se le hizo eterno…
Cuando llegó a la sala, Martínez se levantó y le sonrió. Esto tranquilizó mucho a Catalina.
Catalina: que ha pasado Salvador? Que ha dicho el juez?
Martínez: Catalina… eres una persona totalmente libre!
Catalina: cómo??? Libre del todo? Me puedo ir?
Martínez: puedes irte donde quieras!!! Eres libre!!!
Catalina se abrazó llorando a Martínez. Había sido duro, pero todo había salido mejor que bien.
Martínez: ya puedes llamar a Rafa y explicárselo, estará muy nervioso.
Catalina: bueno, he pensado que mejor le preparo una comida especial y se lo explico, le dejaré sufriendo un poco más… me puedes llevar a casa?
Se fueron para casa, y Catalina preparó lo que pudo para comer, quería que fuera especial, pero tampoco podía hacer muchas cosas, aun estaba muy limitada…
Preparó la mesa en el jardín, hacía muy buen día, y así nada más que entrará Rafa se la encontraría.
Preparó la mesa en el jardín, hacía muy buen día, y así nada más que entrará Rafa se la encontraría.


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