lunes, 27 de abril de 2009

CAPÍTULO 63



Los días pasaron… Catalina cada vez avanzaba más en su recuperación. Rafa estaba feliz de verla así. Habían conseguido posponer unos días su declaración ante la policía, y eso había hecho que estuvieran más relajados.
La chicas la visitaban cada tarde, y Fina iba a verla todas las mañanas y después llevaba al pequeño Rafa al colegio.
Jessi no había vuelto por allí, y Rafa tampoco la había llamado. Vane no habló con el Moreno de Catalina, le daba miedo que se volviesen a ver… y siempre iba acompañada a visitarla, así que Catalina no le había podido preguntar por él.
Catalina se sentía más independiente, ya podía caminar con muletas, aunque no mucho rato, pero estaba muy ilusionada. Volvía a coger las riendas de su vida, por fin, después de tanto tiempo.
Como cada día, se levantó para darle el desayuno a Rafa antes de ir al colegio. Rafa esa mañana tenía que ir a comisaría, su nueva declaración no podía esperar más, y tenía muchas ganas de conseguir libertad para poder salir del país. Antes de irse, desayuno con Cata y el pequeño.
Catalina tenía un plan, había algo que no conseguía que estuviera tranquila del todo. Se sentía culpable por lo que había pasado con el Moreno, y quería hablar con el, pero no sabía como hacerlo.
Pensó que la única manera de conseguir su teléfono era buscándolo en el móvil de Rafa…
Catalina: Rafa… me he olvidado de preparar la mochila del niño, y estoy un poco cansada… puedes subir a prepararla antes de irte?
Rafa: claro! Ahora mismo bajo, Fina no tardará en llegar.
Catalina aprovechó para buscar en el móvil de Rafa el teléfono del Moreno. Misión cumplida. Esa misma mañana, en cuanto se fuera Rafa, aprovecharía para llamarle. Así podrían hablar tranquilamente.
Fina no tardó en llegar, cada día venía a desayunar con ellos.
Fina: cata hija! Cada día estás mejor! No sabes la ilusión que me hace verte así! Dentro de poco ya ni me necesitarás!
Catalina: eres muy optimista mamá!!! Aun me queda para poder llevarlo al colegio…
Rafa bajaba la escalera con la mochila del niño…
Rafa: buenos días Fina! Puntual como siempre!
Fina: ya sabes que yo por estar con mi nieto hago lo que sea… hoy vas a comisaría, no?
Rafa: si, me voy ahora mismo. Si quieres os acerco al colegio.
Fina: tranquilo, no hace falta. Es mejor que no llegues tarde, es importante. Ya me contaréis que tal ha ido!
Catalina: no te preocupes, serás la primera. Esta tarde me gustaría que Rafa me llevara a la tienda. Hace mucho que no salgo…
Rafa: bueno!!! Eso está hecho!!! Esta tarde estaremos allí Fina!
Cuando todos se fueron, Catalina pensó que era el mejor momento de llamar al Moreno. Ya que no podía quedar con él, al menos quería hablar, había pasado mucho tiempo.
Catalina: Jose?
Moreno: Si, soy yo. Quien eres?
Catalina: que pasa, que ya te has olvidado de mi? Soy yo, Catalina…
El Moreno se quedó blanco. Estaba trabajando en el almacén de la tienda, así que salió rápido para que Vane no le oyera.
Moreno: Cata! Que sorpresa… no me lo esperaba…
Catalina: bueno… he tardado en llamarte, me ha costado encontrar tu teléfono…
Moreno: Cata, yo…
Catalina: no hace falta que te disculpes, Jose. Sé muy bien como han ido las cosas. Lo normal era que fuera yo quien te llamara. He intentado contactar contigo de diferentes maneras, pero ha sido imposible…
Moreno: pero… se lo podías haber dicho a Vane!
Catalina: ya lo hice… pero ni Rafa ni ella estaban por la labor de ayudarme…
Moreno: si Vane no me ha dicho nada!!!
Catalina: no se lo tengas en cuenta, todo ha sido muy complicado…
Moreno: como te encuentras?
Catalina: ya estoy más recuperada, ahora espero poder declarar pronto y acabar de una vez por todas con todo esto. Y tú?
Moreno: estoy bien, no tienes que preocuparte por mí.
Catalina: me gustaría que nos pudiéramos ver… pero no sé cómo hacerlo… no puedo moverme de casa sin la ayuda de Rafa…
Moreno: bueno… a mi me gustaría mucho poder venir a verte… pero no creo que a Rafa le haga mucha ilusión, la verdad…
Catalina: haremos una cosa, aprovecharé algún momento en que Rafa salga para llamarte. Así podrás venir. Ahora ya tienes mi número.
Moreno: tengo muchas ganas de verte Cata. No sabes la ilusión que me ha hecho que me llamaras. Esperaré noticias tuyas, y en cuanto pueda vendré a verte.
Catalina estaba contenta de haberle llamado, esperaba que fuera más violento, pero el Moreno seguía como siempre. Ahora sólo tenía que ingeniárselas para quedarse sola en casa y llamarle, eso sería un poco más difícil, ya que Rafa estaba todo el día pendiente de ella.
El Moreno volvió a entrar a la tienda, y Vane no tardó ni un segundo en preguntarle por la persona de la llamada, tal y como el se esperaba…
Moreno: nada, no era importante, un tema de mercancías. Ya sebes que en el almacén no hay muy buena cobertura…
Vane le notó nervioso, ya se conocían, y sabía muy bien que le estaba mintiendo. Estaba claro que quien le había llamado debía ser Catalina, si no, no estaría tan contento… pero, quien le había dado el teléfono?... lo sabría Rafa?...

Rafa fue a comisaría acompañado por Martínez. La declaración fue mejor de lo que esperaban, y el juez ordenó que se le levantara la orden que le prohibía salir del país, pero con la obligación de asistir al juicio.


Rafa estaba feliz, por fin las cosas empezaban a salir bien! Estaba deseando llegara casa para poder explicárselo a Catalina.
Martínez: hemos tenido mucha suerte Rafa!!!
Rafa: suerte no Salvador! Que me he buscado el mejor abogado!!!
Martínez: y ahora qué?
Rafa: ahora? En cuanto declare Catalina nos iremos! Nos espera una vida nueva!
Martínez: no sabes cómo me alegro de que las cosas empiecen a salir tan bien! El juez me ha dicho que esta semana ya puede declarar Cata, así que no se demoraran mucho las cosas.
Rafa: habrá algún problema?
Martínez: si a ti te han levantado la orden de arresto, no creo que con ella haya problemas! Lo tiene mucho más fácil, así que ya podéis ir preparando las cosas!
Rafa llego a casa, Catalina había terminado la rehabilitación, y estaba re decorando el salón.
Cuando Rafa la vio en el salón, no pudo reprimirse y la cogió en brazos.
Catalina: Rafa! Estás loco! Que me puedo caer!!!
Rafa: tranquila que yo te cojo fuerte!!!
Catalina: como ha ido? Vienes muy contento!!!
Rafa: soy libre Cata!!! Libre!!!
Catalina: libre? No me lo puedo creer!!!
Catalina rompió a llorar de la emoción. Por fin lo habían conseguido!
Rafa también estaba muy emocionado.
Catalina: sabes lo que voy a hacer ahora?
Rafa: qué?
Catalina: voy a empezar a preparar nuestra boda! Porque aun te quieres casar conmigo, no?
Rafa la besó: claro que sí!!! Nada me puede hacer más ilusión!!!
Rafa: sabes lo que he pensado?
Catalina: que miedo…
Rafa: arréglate! Te invito a comer fuera!
Catalina: no se si estoy preparada… hace mucho que no salgo…
Rafa: por eso! Luego iremos a ver a tu madre a la tienda, y a buscar al niño al colegio!
Catalina: está bien! Le explicaremos a mi madre nuestros planes. Ya es hora de que todo el mundo lo sepa!!!
Catalina se arregló, hacía mucho tiempo que no salía, y estaba nerviosa. Cogieron el coche…
Catalina: y donde vamos?
Rafa: que te parece si vamos a comer al mismo restaurante donde cenamos juntos por primera vez?
Catalina: me parece muy buena idea! No hemos vuelto a ir!
Se fueron a comer al restaurante, para ellos era un sitio muy especial, pero sobretodo, estaban emocionados por poder volver a salir juntos, era un gran paso.
Se pasaron la comida hablando y preparando sus planes de boda y para vivir en Brasil. Rafa tenía muchas cosas pensadas, volverían a vivir en la casa que el compró, y buscarían un colegio para el niño. Ellos podrían dedicarse al negocio inmobiliario en el que ya habían invertido.
Catalina tenía muchas ideas para la boda, quería que todo fuera perfecto, pero lo más importante para ella, era que pudieran asistir su familia y sus amigos.
Rafa la tranquilizó, alquilarían un avión para que fueran todos juntos, buscarían hoteles lo más cercanos posibles, y así pasarían allí unas buenas vacaciones con la excusa de la boda.
Catalina pensaba que lo mejor era empezar a prepararlo todo des de Madrid, ya que allí no tendrían mucho tiempo, y Rafa estaba de acuerdo, no quería que Catalina se estresara con los preparativos de la boda.
Cuando terminaron de comer, se fueron a ver a Fina a la tienda. Ya les estaba esperando, y había preparado ropa para Catalina.
Fina: hija! Que ilusión volverte a ver por aquí!
Catalina: a mi también me hace mucha ilusión mamá! Y hemos ido a comer fuera!
Fina: qué bien! Ya veo que poco a poco vuelves a hacer una vida normal! No sabes cómo me alegro!
Catalina: verás mamá, antes de ponernos con la ropa, queríamos hablar contigo sobre un tema…
Fina: tengo que preocuparme?...
Rafa: No! Son buenas noticias! Tranquila!
Entraron en la parte de atrás de la tienda para poder hablar más tranquilos.
Rafa: verás Fina, esta mañana la declaración ha ido muy bien, perfecto!
Fina: en serio? No me lo puedo creer! Estás absuelto???
Rafa: si! Ya soy una persona libre! Después de tanto tiempo…
Fina se abrazó emocionada a Rafa: no sabes cuánto me alegro!!! Esto si son buenas noticias!!!
Catalina: bueno, tenemos más noticias…
Fina: creo que será mejor que me siente… je,je,je…
Catalina: Rafa y yo nos vamos a casar!
Fina: en serio? Que ilusión!!!
Catalina: espera… que no te lo he dicho todo… nos vamos a casar en Brasil, nos iremos a vivir allí. Queremos empezar una vida nueva, y ese país nos gusta mucho…
Fina se quedó blanca, ahora que por fin todo empezaba a ser como antes, su hija se iba a vivir muy lejos…
Rafa: es normal que te sorprenda Fina, pero entiéndenos, queremos empezar des de cero, y aquí es muy difícil hacerlo, hay demasiadas cosas que nos recuerdan al pasado…
Fina: ya no podré veros, ni ver a mi nieto…
Catalina: no digas eso mamá!!! Vendrás a vernos siempre que quieras, nosotros nos encargaremos de eso, verdad Rafa?
Rafa: claro!!! Y a la boda queremos que vengáis todos!!!
Fina: pero nosotros no nos podemos permitir ese viaje!
Rafa: pero nosotros sí! Por eso no quiero que te preocupes!
Fina se quedó pensativa… sabía que ellos tenían razón, pero le costaba separarse de su hija…
Finalmente, Fina se levantó y se abrazó a Catalina y a Rafa para felicitarles por la boda. Estaban tan ilusionados, que ella no se sentía con fuerzas de ponerse triste antes ellos.
Fina: me gustaría poder ayudaros en lo que necesitéis, aunque no sea mucho, quiero colaborar en la boda de mi niña…
Catalina: claro que si mamá! Te necesitamos, y te seguiremos necesitando aunque vivamos lejos de aquí. Además, había pensado en pedirte un favor…
Fina: tu dirás!
Catalina: me gustaría que fueras tu quien diseñara mi vestido de novia.. me harás ese favor?
Fina: pero hija! Si tu puedes pagar el mejor diseñador!
Catalina: pero para mí, tu eres la mejor diseñadora! Dime que sí, que lo harás…
Fina: claro que lo haré!!! Es un orgullo para mí!!!
Catalina: queríamos comentarte una última cosa, mamá.
Fina: miedo me dais!!!
Catalina: tranquila! No es nada malo. Queremos que en cuanto nosotros nos vayamos a Brasil, te instales con Paula y el niño en nuestra casa.
Fina: eso ya lo hablamos Cata, esa casa es muy grande, yo no voy a poder mantenerla…
Catalina: mamá, esa casa es tuya, ya lo sabes. Yo me encargaré del mantenimiento, tu has trabajado toda tu vida para que yo tuviera un plato de comida. Pues ahora ha llegado mi turno, y te aseguro que mientras yo esté, no te va a faltar de nada.
Fina se emocionó…: cuando le diga a Paula que nos mudamos allí no se lo va a creer… Gracias, muchas gracias por todo lo que estáis haciendo por mí.

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