
Cuando llegó allí, se llevó una sorpresa al ver que estaba el coche de Martínez aparcado fuera…
Se acercó, y vio una serie de coches de policia. Habían detenido a Cardona???
Llamó a Martínez que estaba dentro…
Martínez: Moreno, ahora no es un buen momento para hablar… es mejor que te llame yo luego.
Moreno: y me puedes explicar que coño haces en la fábrica de Cardona?
Martínez: mira, no se como te has enterado, pero es mejor que no vengas. La policia tiene una orden de registro, y yo sólo he venido en calidad de abogado de Catalina. Es mejor que no te vean por aquí.
El Moreno cogió la moto y se fue. Estaba muy enfadado. Como era posible que todo el mundo le ocultara información??? Se enteraba de las cosas por casualidad, cada uno actuaba por su cuenta…
Martínez y Velasco recorrieron con el equipo de policias especializado toda la fábrica. Allí no había ni rastro de Catalina… recorrieron todos los rincones, pero nada…
Martínez si tenía la esperanza de encontrar algo allí, y se empezaba a desesperar…
Entraron en el despacho de Cardona, y abrieron uno a uno todos los cajones, armarios, etc…
Velasco encontró la caja fuerte, evidentemente estaba cerrada, y pidió a uno de los hombres de Cardona que se la abriera, pero éste le dijo que sólo el tenía la contraseña…
Velasco no lo dudó ni un momento: reventad la caja!!! Hay que ver lo que hay dentro como sea!!!
La consiguieron abrir, pero se llevó una gran decepción al ver que allí sólo había enseres personales.
Velasco: está claro que este tío debe tener otro sitio donde guarda todo. Es imposible que sea de otra forma…
Martínez: es más listo de lo que esperábamos… nadie guarda esas cosas en una caja fuerte!!!
Martínez: un momento!!! Ese móvil que hay ahí…
Velasco: que pasa???
Martínez: déjamelo ver…
Velasco le acercó el teléfono.
Martínez: este teléfono es de Catalina!!!
Rafa recibió la llamada de Mohamed. Todo estaba preparado. Cogió a su hijo, y se dirigió al lugar en el que habían quedado. Tenía muchas ganas de llegar a Madrid. No había vuelto a saber nada de Catalina.
Antes de coger el avión llamó a Fina para que le fuera a buscar al aeropuerto. El niño no le dejaba de preguntar si iban a ver a su mamá… Rafa no sabía ni que contestarle, estaba totalmente bloqueado… no podía quitarse a Catalina de la cabeza.
Velasco no podía creer lo que le decía Martínez.
Velasco: estás seguro de que es su móvil?
Martínez: claro!!! Lo recuerdo perfectamente.
Velasco: está bien, nos lo llevamos como prueba. Registraremos la tarjeta SIM por si encontramos alguna pista.
No encontraron nada más. Se fueron directos a comisaria. El trabajo de investigación tenía que continuar.
Martínez llamó al Moreno para explicarle lo que había ocurrido. El Moreno ya no se fiaba ni de Martínez. Estaba claro que cada uno se movía por su cuenta…
Las horas para Catalina no pasaban… estaba nerviosa pensando en la posibilidad de que Rafa ya viniera de camino, que habría decidido hacer con su hijo… las paredes de la habitación se la hacían cada día mas estrechas y asfixiantes. Sólo le venían recuerdos a la cabeza… su madre, las chicas…
Con las pastillas que tomaba no sentía dolores, pero tampoco tenía fuerzas ni para levantarse. Una vez al día le daban agua y algo de comer, pero ella se limitaba únicamente a beber el agua. Era incapaz de comer nada.
A pesar de las pastillas que tomaba, no conseguía que le aliviaran los nervios.
Intentó preguntarle al chico que le llevaba la comida si había alguna novedad… pero no se dignaba ni a mirarla a la cara.
Rafa ya había aterrizado en Madrid. Tal y como le prometió, Fina le estaba esperando a pie de pista. En cuanto bajaron del avión, el pequeño salió corriendo hacia los brazos de su abuela. Llevaba mucho tiempo sin verla…
Fina no pudo evitar emocionarse, y Rafa no dejaba de mirarlos con ternura.
Fina: Rafa…(se abrazó a el fuerte)
Rafa: Fina… siento mucho lo que está pasando.
Fina: tu no tienes la culpa de esto, no tienes por que pedir disculpas!
Rafa: si no fuera por mi, Catalina no estaría pasando por esto ahora.
Fina: es mejor que dejes de pensar en eso, y empecemos a pensar mejor en la manera de sacar a Catalina de donde está, no crees?
Rafa: tienes razón. Quiero que tu y mi hijo os mantengáis al margen de todo. Yo me encargaré.
Fina: y tu que vas a hacer ahora?
Rafa: no te preocupes. Estaré escondido, no quiero que nadie me vea. Me pondré en contacto contigo en cuanto tenga alguna novedad.
Fina: ten cuidado, por favor.
Rafa: lo tendré. Cuida de mi hijo, no sabes lo que me está costando separarme de el…
Rafa se agachó para hablar con el pequeño, le dijo que su papá se iba unos días, y que pronto volvería con su mamá, y estarían los tres juntos.
El niño lloraba desconsoladamente al ver como su padre se iba, y Fina lo consoló mientras cogían un taxi de camino a casa. Estaba asustada, pero delante del niño sabía que tenía que ser una persona fuerte.
Cuando entró en casa, Paula y el pequeño Jesús se levantaron de golpe al ver allí a Rafa.
Paula: Fina!!! Que hace aquí Rafa??? Como ha venido?
Fina: bueno, lo ha traído la niñera de Brasil. No podía estar más tiempo allí.
Paula: y como no me habías dicho nada? Hubiera ido contigo a buscarlo!
Fina: bueno, no quería liarte más. Bastantes cosas tienes ya en la cabeza…podía ir yo sola perfectamente!
Paula: no entiendo como no me has dicho nada…
Fina: bueno! Dejémonos de charlas que tenemos muchas cosas que hacer, y mi nieto debe tener hambre!
Fina no quería entrar en detalles con Paula, no quería tener que mentir más de lo necesario, pero Paula no era tonta, y sabía perfectamente que algo estaba ocurriendo, y que Fina le ocultaba información.
Rafa decidió alojarse en una cabaña de un amigo suyo. Estaba separada de la ciudad, y allí sería difícil que le encontraran. Ahora sólo le quedaba esperar a que le llamaran. No quería hacer ningún movimiento por su cuenta, podría ser peligroso para Catalina.
Pero no quiso perder la oportunidad de llamar al Moreno. Tenía muchas cosas pendientes para hablar con el, y no pensaba desperdiciar el momento.
Aun le tenía que aclarar el porque pasaba las noches en casa de Cata…
Llamó al Moreno y le dijo que tenía que ir a esa dirección a buscar unos papeles suyos. Quería darle la sorpresa de que le encontrara allí al llegar. Así le cogería de improviso.
El Moreno no se extrañó de que Rafa le pidiera el favor. Ya estaba acostumbrado… así que cogió su moto y se fue directo a la dirección que le había dado. Llamó a Vane para preguntarle si había alguna novedad, y explicarle donde iba. Vane le dijo que no sabía nada nuevo, y que si podía acompañarle, pero el Moreno prefirió que no fuera.
Rafa recibió una llamada, de nuevo era un número desconocido.
Rafa: quien es?
Hombre: Duque! Estás ya en Madrid?
Rafa: si, he llegado hoy. Habéis tardado mucho en volver a llamarme!
Hombre: no te impacientes, créeme, no te conviene.
Rafa: donde está Catalina?
Hombre: tranquilo… vamos a ir poco a poco. Las cosas se van a decir a nuestra manera, no creo que estés en condiciones de exigir mucho.
Rafa se tenía que morder la lengua para no contestarle. No quería poner en peligro la vida de Catalina.
Hombre: ahora que ya sabemos que estás aquí, te llamaremos más tarde y te daremos las indicaciones que debes seguir. No dejes de estar localizable.
Rafa: está bien Cata? Sólo quiero saber eso. Déjame hablar con ella…
Hombre: te llamaremos.
La llamada se cortó. Rafa dudaba de que no le estuvieran engañando, y le hubieran hecho algo a Catalina… la rabia podía con el, por mucho que la intentara controlar. No podía ni imaginar que le pasara algo a Catalina. El dolor de pensarlo ya le hacía sentirse muerto por dentro. Sin ella, la vida ya no tenía ningún sentido. Sin ella, para Rafa ya no había vida…
Llamaron a la puerta. Era el Moreno. Rafa se secó las lágrimas y fue a abrir. Quería estar sereno para hablar con el.
Cuando abrió la puerta, el Moreno se quedó paralizado.
Moreno: Duque!!!! Que haces aquí???
Rafa: Hola… yo también me alegro de verte… entra. No quiero que nadie nos vea.
Entraron al salón, el Moreno no dejaba de mirarlo, como si hubiera visto lo más raro del mundo…
Rafa: pero siéntate! Parece que has visto un fantasma!
Moreno: estás loco!!! Tu sabes lo peligroso que puede ser que estés aquí??? Y si te encuentran?
Rafa: de eso ya me ocuparé yo. Ahora lo que quiero es que hablemos tu y yo tranquilos, y a solas.
El Moreno cada vez estaba más asustado. No pensaba enfrentarse a Rafa tan pronto… tenía que darle demasiadas explicaciones, y no era una persona fácil de convencer…
Moreno: tu sabes algo nuevo de Catalina, verdad? Por eso te has arriesgado a venir aquí… a mi no me engañas. Donde está el niño?
Rafa: tu tranquilo, que de mi hijo ya me ocupo yo. Está bien y seguro. Creo que primero me tienes que poner tu al día de Catalina y todo lo que ha pasado aquí cuando yo no estaba…
Moreno: bueno, te lo he explicado por teléfono, te he mantenido al día. No hay ninguna novedad.
Rafa: tal vez, alguna cosa no me la has explicado… que ha pasado entre Catalina y tu? No me vengas con rodeos!
Moreno: entre nosotros no ha pasado nada Duque!!! Que pasa, tan poco confías en ella?
Rafa: en ella si, en quien no confío es en ti…no te habías dado cuenta aún?
Moreno: sólo le hacía compañía. Estaba asustada, y se sentía sola, sólo la protegía,
Rafa: pues muy bien no lo hiciste, es evidente.
Moreno: fue un descuido de la policía…
Rafa: y por eso dormías con ella?
Moreno: dormí allí, pero no con ella!!!
Rafa: lo que no entiendo es por que estoy hablando contigo y no te estoy partiendo la cara!
Moreno: sabes que Catalina no te haría algo así. Puedes estar tranquilo, sigue igual de enamorada de ti… (su tono de voz iba bajando a medida que hablaba…)
Rafa: pero tu si que me harías algo así!!! No tengo la menor duda! Tu estás enamorado de Cata!!!
Moreno: no creo que hablar de esto ahora sea lo más importante. Tenemos cosas de las que ocuparnos.
Rafa en ese momento no tuvo ninguna duda, el Moreno le había desviado la mirada y contestado algo totalmente diferente… estaba claro que sentía algo por Catalina. Se levantó y golpeó la mesa enfadado.
Rafa: joder Moreno!!! Que estás casado con Vane!!!
Moreno: lo se, no tienes que recordármelo. Estamos mejor. Só,lo hemos pasado un pequeño bache.
Rafa: ya… un bache llamado Catalina!
Moreno: mira, si no tienes nada más que decirme, me tengo que ir. Vane me está esperando.
Rafa: ya… está bien. Ya nos veremos.
Moreno: no me vas a explicar que haces aquí? Ni que sabes de Catalina?
Rafa: no tengo nada que explicarte.
En ese momento, llamaron al teléfono de Rafa. De nuevo, un número oculto… no dudó ni un segundo en cogerlo, a pesar de que el Moreno estaba allí.
Hombre: Duque. Mañana tienes que estar en esta dirección a esta hora. No puedes hablar con nadie.
Rafa: está bien. Allí estaré.
Rafa anotó la dirección en un papel. El Moreno se extrañó de la llamada que había recibido Rafa, y se levantó para ver lo que anotaba en el papel.
Moreno: esa dirección… es la de Cardona!!! Con quien has quedado???
Rafa: eso no te importa! No te metas donde no te llaman.
Moreno: la tiene el, verdad??? Tu lo sabes, tu sabes donde está!
Rafa: no me hagas perder más los nervios. Vete! No tengo nada más que hablar contigo!!! Y tengo muchas cosas que hacer!!!
El Moreno al ver que Rafa se ponía violento, no quiso provocarle más. Así que decidió irse. Ya sabía la hora y el sitio en el que había quedado Rafa…estaba convencido de que sabía algo de Catalina, y no pensaba faltar a esa cita, si hacía falta de incógnito y sin que Rafa lo supiera.
Se acercó, y vio una serie de coches de policia. Habían detenido a Cardona???
Llamó a Martínez que estaba dentro…
Martínez: Moreno, ahora no es un buen momento para hablar… es mejor que te llame yo luego.
Moreno: y me puedes explicar que coño haces en la fábrica de Cardona?
Martínez: mira, no se como te has enterado, pero es mejor que no vengas. La policia tiene una orden de registro, y yo sólo he venido en calidad de abogado de Catalina. Es mejor que no te vean por aquí.
El Moreno cogió la moto y se fue. Estaba muy enfadado. Como era posible que todo el mundo le ocultara información??? Se enteraba de las cosas por casualidad, cada uno actuaba por su cuenta…
Martínez y Velasco recorrieron con el equipo de policias especializado toda la fábrica. Allí no había ni rastro de Catalina… recorrieron todos los rincones, pero nada…
Martínez si tenía la esperanza de encontrar algo allí, y se empezaba a desesperar…
Entraron en el despacho de Cardona, y abrieron uno a uno todos los cajones, armarios, etc…
Velasco encontró la caja fuerte, evidentemente estaba cerrada, y pidió a uno de los hombres de Cardona que se la abriera, pero éste le dijo que sólo el tenía la contraseña…
Velasco no lo dudó ni un momento: reventad la caja!!! Hay que ver lo que hay dentro como sea!!!
La consiguieron abrir, pero se llevó una gran decepción al ver que allí sólo había enseres personales.
Velasco: está claro que este tío debe tener otro sitio donde guarda todo. Es imposible que sea de otra forma…
Martínez: es más listo de lo que esperábamos… nadie guarda esas cosas en una caja fuerte!!!
Martínez: un momento!!! Ese móvil que hay ahí…
Velasco: que pasa???
Martínez: déjamelo ver…
Velasco le acercó el teléfono.
Martínez: este teléfono es de Catalina!!!
Rafa recibió la llamada de Mohamed. Todo estaba preparado. Cogió a su hijo, y se dirigió al lugar en el que habían quedado. Tenía muchas ganas de llegar a Madrid. No había vuelto a saber nada de Catalina.
Antes de coger el avión llamó a Fina para que le fuera a buscar al aeropuerto. El niño no le dejaba de preguntar si iban a ver a su mamá… Rafa no sabía ni que contestarle, estaba totalmente bloqueado… no podía quitarse a Catalina de la cabeza.
Velasco no podía creer lo que le decía Martínez.
Velasco: estás seguro de que es su móvil?
Martínez: claro!!! Lo recuerdo perfectamente.
Velasco: está bien, nos lo llevamos como prueba. Registraremos la tarjeta SIM por si encontramos alguna pista.
No encontraron nada más. Se fueron directos a comisaria. El trabajo de investigación tenía que continuar.
Martínez llamó al Moreno para explicarle lo que había ocurrido. El Moreno ya no se fiaba ni de Martínez. Estaba claro que cada uno se movía por su cuenta…
Las horas para Catalina no pasaban… estaba nerviosa pensando en la posibilidad de que Rafa ya viniera de camino, que habría decidido hacer con su hijo… las paredes de la habitación se la hacían cada día mas estrechas y asfixiantes. Sólo le venían recuerdos a la cabeza… su madre, las chicas…
Con las pastillas que tomaba no sentía dolores, pero tampoco tenía fuerzas ni para levantarse. Una vez al día le daban agua y algo de comer, pero ella se limitaba únicamente a beber el agua. Era incapaz de comer nada.
A pesar de las pastillas que tomaba, no conseguía que le aliviaran los nervios.
Intentó preguntarle al chico que le llevaba la comida si había alguna novedad… pero no se dignaba ni a mirarla a la cara.
Rafa ya había aterrizado en Madrid. Tal y como le prometió, Fina le estaba esperando a pie de pista. En cuanto bajaron del avión, el pequeño salió corriendo hacia los brazos de su abuela. Llevaba mucho tiempo sin verla…
Fina no pudo evitar emocionarse, y Rafa no dejaba de mirarlos con ternura.
Fina: Rafa…(se abrazó a el fuerte)
Rafa: Fina… siento mucho lo que está pasando.
Fina: tu no tienes la culpa de esto, no tienes por que pedir disculpas!
Rafa: si no fuera por mi, Catalina no estaría pasando por esto ahora.
Fina: es mejor que dejes de pensar en eso, y empecemos a pensar mejor en la manera de sacar a Catalina de donde está, no crees?
Rafa: tienes razón. Quiero que tu y mi hijo os mantengáis al margen de todo. Yo me encargaré.
Fina: y tu que vas a hacer ahora?
Rafa: no te preocupes. Estaré escondido, no quiero que nadie me vea. Me pondré en contacto contigo en cuanto tenga alguna novedad.
Fina: ten cuidado, por favor.
Rafa: lo tendré. Cuida de mi hijo, no sabes lo que me está costando separarme de el…
Rafa se agachó para hablar con el pequeño, le dijo que su papá se iba unos días, y que pronto volvería con su mamá, y estarían los tres juntos.
El niño lloraba desconsoladamente al ver como su padre se iba, y Fina lo consoló mientras cogían un taxi de camino a casa. Estaba asustada, pero delante del niño sabía que tenía que ser una persona fuerte.
Cuando entró en casa, Paula y el pequeño Jesús se levantaron de golpe al ver allí a Rafa.
Paula: Fina!!! Que hace aquí Rafa??? Como ha venido?
Fina: bueno, lo ha traído la niñera de Brasil. No podía estar más tiempo allí.
Paula: y como no me habías dicho nada? Hubiera ido contigo a buscarlo!
Fina: bueno, no quería liarte más. Bastantes cosas tienes ya en la cabeza…podía ir yo sola perfectamente!
Paula: no entiendo como no me has dicho nada…
Fina: bueno! Dejémonos de charlas que tenemos muchas cosas que hacer, y mi nieto debe tener hambre!
Fina no quería entrar en detalles con Paula, no quería tener que mentir más de lo necesario, pero Paula no era tonta, y sabía perfectamente que algo estaba ocurriendo, y que Fina le ocultaba información.
Rafa decidió alojarse en una cabaña de un amigo suyo. Estaba separada de la ciudad, y allí sería difícil que le encontraran. Ahora sólo le quedaba esperar a que le llamaran. No quería hacer ningún movimiento por su cuenta, podría ser peligroso para Catalina.
Pero no quiso perder la oportunidad de llamar al Moreno. Tenía muchas cosas pendientes para hablar con el, y no pensaba desperdiciar el momento.
Aun le tenía que aclarar el porque pasaba las noches en casa de Cata…
Llamó al Moreno y le dijo que tenía que ir a esa dirección a buscar unos papeles suyos. Quería darle la sorpresa de que le encontrara allí al llegar. Así le cogería de improviso.
El Moreno no se extrañó de que Rafa le pidiera el favor. Ya estaba acostumbrado… así que cogió su moto y se fue directo a la dirección que le había dado. Llamó a Vane para preguntarle si había alguna novedad, y explicarle donde iba. Vane le dijo que no sabía nada nuevo, y que si podía acompañarle, pero el Moreno prefirió que no fuera.
Rafa recibió una llamada, de nuevo era un número desconocido.
Rafa: quien es?
Hombre: Duque! Estás ya en Madrid?
Rafa: si, he llegado hoy. Habéis tardado mucho en volver a llamarme!
Hombre: no te impacientes, créeme, no te conviene.
Rafa: donde está Catalina?
Hombre: tranquilo… vamos a ir poco a poco. Las cosas se van a decir a nuestra manera, no creo que estés en condiciones de exigir mucho.
Rafa se tenía que morder la lengua para no contestarle. No quería poner en peligro la vida de Catalina.
Hombre: ahora que ya sabemos que estás aquí, te llamaremos más tarde y te daremos las indicaciones que debes seguir. No dejes de estar localizable.
Rafa: está bien Cata? Sólo quiero saber eso. Déjame hablar con ella…
Hombre: te llamaremos.
La llamada se cortó. Rafa dudaba de que no le estuvieran engañando, y le hubieran hecho algo a Catalina… la rabia podía con el, por mucho que la intentara controlar. No podía ni imaginar que le pasara algo a Catalina. El dolor de pensarlo ya le hacía sentirse muerto por dentro. Sin ella, la vida ya no tenía ningún sentido. Sin ella, para Rafa ya no había vida…
Llamaron a la puerta. Era el Moreno. Rafa se secó las lágrimas y fue a abrir. Quería estar sereno para hablar con el.
Cuando abrió la puerta, el Moreno se quedó paralizado.
Moreno: Duque!!!! Que haces aquí???
Rafa: Hola… yo también me alegro de verte… entra. No quiero que nadie nos vea.
Entraron al salón, el Moreno no dejaba de mirarlo, como si hubiera visto lo más raro del mundo…
Rafa: pero siéntate! Parece que has visto un fantasma!
Moreno: estás loco!!! Tu sabes lo peligroso que puede ser que estés aquí??? Y si te encuentran?
Rafa: de eso ya me ocuparé yo. Ahora lo que quiero es que hablemos tu y yo tranquilos, y a solas.
El Moreno cada vez estaba más asustado. No pensaba enfrentarse a Rafa tan pronto… tenía que darle demasiadas explicaciones, y no era una persona fácil de convencer…
Moreno: tu sabes algo nuevo de Catalina, verdad? Por eso te has arriesgado a venir aquí… a mi no me engañas. Donde está el niño?
Rafa: tu tranquilo, que de mi hijo ya me ocupo yo. Está bien y seguro. Creo que primero me tienes que poner tu al día de Catalina y todo lo que ha pasado aquí cuando yo no estaba…
Moreno: bueno, te lo he explicado por teléfono, te he mantenido al día. No hay ninguna novedad.
Rafa: tal vez, alguna cosa no me la has explicado… que ha pasado entre Catalina y tu? No me vengas con rodeos!
Moreno: entre nosotros no ha pasado nada Duque!!! Que pasa, tan poco confías en ella?
Rafa: en ella si, en quien no confío es en ti…no te habías dado cuenta aún?
Moreno: sólo le hacía compañía. Estaba asustada, y se sentía sola, sólo la protegía,
Rafa: pues muy bien no lo hiciste, es evidente.
Moreno: fue un descuido de la policía…
Rafa: y por eso dormías con ella?
Moreno: dormí allí, pero no con ella!!!
Rafa: lo que no entiendo es por que estoy hablando contigo y no te estoy partiendo la cara!
Moreno: sabes que Catalina no te haría algo así. Puedes estar tranquilo, sigue igual de enamorada de ti… (su tono de voz iba bajando a medida que hablaba…)
Rafa: pero tu si que me harías algo así!!! No tengo la menor duda! Tu estás enamorado de Cata!!!
Moreno: no creo que hablar de esto ahora sea lo más importante. Tenemos cosas de las que ocuparnos.
Rafa en ese momento no tuvo ninguna duda, el Moreno le había desviado la mirada y contestado algo totalmente diferente… estaba claro que sentía algo por Catalina. Se levantó y golpeó la mesa enfadado.
Rafa: joder Moreno!!! Que estás casado con Vane!!!
Moreno: lo se, no tienes que recordármelo. Estamos mejor. Só,lo hemos pasado un pequeño bache.
Rafa: ya… un bache llamado Catalina!
Moreno: mira, si no tienes nada más que decirme, me tengo que ir. Vane me está esperando.
Rafa: ya… está bien. Ya nos veremos.
Moreno: no me vas a explicar que haces aquí? Ni que sabes de Catalina?
Rafa: no tengo nada que explicarte.
En ese momento, llamaron al teléfono de Rafa. De nuevo, un número oculto… no dudó ni un segundo en cogerlo, a pesar de que el Moreno estaba allí.
Hombre: Duque. Mañana tienes que estar en esta dirección a esta hora. No puedes hablar con nadie.
Rafa: está bien. Allí estaré.
Rafa anotó la dirección en un papel. El Moreno se extrañó de la llamada que había recibido Rafa, y se levantó para ver lo que anotaba en el papel.
Moreno: esa dirección… es la de Cardona!!! Con quien has quedado???
Rafa: eso no te importa! No te metas donde no te llaman.
Moreno: la tiene el, verdad??? Tu lo sabes, tu sabes donde está!
Rafa: no me hagas perder más los nervios. Vete! No tengo nada más que hablar contigo!!! Y tengo muchas cosas que hacer!!!
El Moreno al ver que Rafa se ponía violento, no quiso provocarle más. Así que decidió irse. Ya sabía la hora y el sitio en el que había quedado Rafa…estaba convencido de que sabía algo de Catalina, y no pensaba faltar a esa cita, si hacía falta de incógnito y sin que Rafa lo supiera.
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